TAMBIÉN ATACA A CRESPO, KPMG, TOWER PERRIN Y CAIXA

El director de la CAM responde a MAFO: "El BdE conocía las dietas y no dijo nada"

Aquella afirmación de MAFO, exgobernador del Banco de España, en 2011 de que la CAM era lo peor de lo peor ha recibido respuesta tres años y medio después.

Foto: El exdirector general de la CAM Roberto López Abad (i) y el exdirectivo Juan Ramón Avilés (EFE)
El exdirector general de la CAM Roberto López Abad (i) y el exdirectivo Juan Ramón Avilés (EFE)

Aquella afirmación de MAFO (Miguel Ángel Fernández Ordóñez, exgobernador del Banco de España) en 2011 de que la Caja de Ahorros del Mediterráneo era "lo peor de lo peor" ha recibido respuesta tres años y medio después. El exdirector general de la caja alicantina, Roberto López Abad, recordó ayer en la Audiencia Nacional que el supervisor hizo tres inspecciones presenciales entre 2005 y 2010 en las que no puso ninguna pega a las dietas que cobraban los consejeros –por lo que se le juzga ahora– pese a conocerlas. Ha echado la culpa de todo al entonces presidente, Vicente Sala (ya fallecido), y a su sucesor, Modesto Crespo, y también ha atacado al auditor, KPMG, al Instituto Valenciano de Finanzas, al asesor de recursos humanos Towers Perrin y hasta a criticado a Sareb y La Caixa.

Según López Abad, para el que el fiscal pide cuatro años de cárcel, el Banco de España hizo una primera inspección a la CAM en diciembre de 2005 en la que pidió las actas de los órganos de gobierno donde constaba "al menos seis veces" la cuestión de las dietas, ya que el sistema se aprobó ese año. "Conocerlo, lo conocían", aseguró. Pero en el informe de la inspección no consta nada al respecto. En 2007 se produce una segunda inspección presencial en la que "no consideraron que hubiera nada relevante. Si hubieran detectado alguna irregularidad, la tendrían que haber denunciado por su obligación como funcionarios públicos".

Finalmente, la inspección desarrollada entre 2008 y 2010 que obliga a la CAM a fusionarse en Banco Base –donde es rechazada por Cajastur, lo que provoca su nacionalización– tampoco pone ninguna objeción a este asunto. Esto es relevante dado que en 2008 se decide elevar la cuantía de estas retribuciones dada la opinión de los asesores de la entidad en recursos humanos (Towers Perrin y Hays Gorup) de que estaban muy por debajo de lo que se estaba pagando en el mercado en ese momento.

El exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernádez Ordóñez. (EFE)
El exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernádez Ordóñez. (EFE)

López Abad, considerado por la fiscalía cerebro de este sistema de retribución irregular, negó que se ocultara este sistema a los inspectores: "Para el mundo mundial que se quería enterar de los sueldos, eran públicos y notorios", porque figuraban en los informes de gobierno corporativo que estaban en el Banco de España, en la CNMV y en la web de la entidad.

López Abad fue incluso más lejos al señalar a Jerónimo Martínez Tello, el exdirector general de supervisión del Banco de España: "Tello nos puso un notable alto, que era la máxima nota a la que podía aspirar una entidad de nuestro tamaño. Y nuestras remuneraciones estaban infinitamente alejadas de lo que el legislador impuso, seis años después y en un contexto de crisis, a las que habían recibido ayudas públicas", en referencia a la norma de 2012 que limita a 50.000 euros la retribución de los consejeros de las entidades donde el FROB tiene la mayoría del capital.

La culpa, del muerto

El 'ventilador' de López Abad no sólo salpicó al supervisor, sino prácticamente a todo el mundo. Primero, a los presidentes de la CAM en su época: el fallecido Vicente Sala, que fue el que propuso las dietas porque era el único que tenía potestad para ello (el exdirector general se presentó como un mero ejecutor de sus órdenes), y Modesto Crespo, que las mantuvo hasta la nacionalización. En eso coincidió con el otro acusado, Juan Ramón Avilés, expresidente de la comisión de control y que se enfrenta a 2,5 años de prisión, que también culpó a los presidentes de idear este sistema.

Fotografía de archivo de López Abad.
Fotografía de archivo de López Abad.

En segundo lugar, a la citada Towers Perrin, a quien la CAM encargó un informe que concluía que las retribuciones de la entidad eran un 75% inferiores a la media del sector, y proponía buscar una fórmula para reducir esa brecha. Eso es lo que dio pie al sistema de retribuir a los consejeros mediante puestos en una comisión de control creada ad hoc en su filial inmobiliaria TIP (Tenedora de Inversiones y Participaciones) para esquivar las limitaciones legales y estatutarias de las cajas. "Las limitaciones legales para los órganos de gobierno no deben ser una limitación para pagar a través de las participadas lo que exige el mercado", sostenía el informe. En esa filial cobraron supuestamente dietas agregadas de 1,5 millones. Estas conclusiones fueron refrendadas en años sucesivos por Hays Group, siempre según López Abad.

"Sareb y La Caixa hacen lo mismo que la CAM"

En tercer lugar, señaló a la auditora KPMG que, al igual que el Banco de España, tenía acceso a toda la documentación de la CAM y nunca puso objeciones a este sistema... De hecho, no puso ni una sola salvedad en 20 años pese al agujero que llevó a su nacionalización y a las famosas palabras de MAFO. En cuarto lugar, le tocó al Instituto Valenciano de Finanzas, quien tenía competencias de supervisión sobre las remuneraciones y al que se consultó antes de poner en marcha las dietas: "Nunca se daba un paso sin una consulta previa con ellos, aunque fuera informal". Es más, el supervisor financiero autonómico hizo un informe en el que separaba expresamente la retribución de las cajas y la de sus participadas.

Y ya puestos, salpicó al banco malo: "No debe de ser una cosa tan rara porque Sareb ha hecho lo mismo; creó una comisión de seguimiento y control para velar por el cumplimiento de los objetivos adecuados". Y a La Caixa, para ilustrar que pagar a los consejeros a través de participadas es una práctica habitual en el sector. Según sostuvo, en 2010 los consejeros de la caja catalana apenas cobraron sueldo por esa labor, pero se repartieron 4,4 millones en los consejos de sus participadas.

Reconoce que las dietas eran un subterfugio

Pese a este 'ventilador' López Abad admitió que el sistema de dietas era en realidad una tapadera para pagar sobresueldos a los consejeros, ya que "a nadie se le paga por calentar la silla una vez al mes. Lo que interesa es que se implique por sus conocimientos, su experiencia y la responsabilidad que asume". De hecho, considera que "las dietas son un concepto obsoleto, arcaico", ya que, según la CNMV, sólo el 6%  de la retribución en las empresas del Ibex proviene de ese concepto, mientras que la mayoría corresponde al salario fijo. "Se hizo mediante dietas porque la legislación obligaba a ello, pero yo habría preferido que fuera retribución fija y que estuviera en línea con el mercado".

En lo de calentar la silla le apoyó Avilés, a quien el abogado de la Fundación CAM y el Fondo de Garantía de Depósitos, Carlos López Jara le preguntó qué carga de trabajo podía explicar tal diferencia de emolumentos entre la comisión de control de la CAM y la de TIP, si las actas de las reuniones de la comisión de control de la participada eran de un folio. Avilés respondió que tenían "muchísimo trabajo, con reuniones larguísimas, que podían durar hasta dos horas", ante la hilaridad del público presente en la sala.

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios