al considerarlo un artículo de primera necesidad

Inditex consigue un trato preferencial con Maduro para vender Zara en Venezuela

El socio local de la compañía gallega ha conseguido que el Gobierno socialista le subvencione la importación de prendas al considerarlas como de primera necesidad.

Foto: Horas de colas frente a tiendas defrente a las tiendas de Zara en Caracas. (EFE)
Horas de colas frente a tiendas defrente a las tiendas de Zara en Caracas. (EFE)

El socialismo más profundo y el liberalismo más eficaz pueden converger cuando comparten intereses. Así ha ocurrido entre el Gobierno de Venezuela y el socio de Inditex en el país dominado por el líder bolivariano Nicolás Maduro. El gestor de las tiendas del grupo gallego ha conseguido que el Gobierno del sucesor de Hugo Chávez le permita importar prendas y venderlas a un precio preferencial.

Phoenix World Trade, que administra en régimen de franquicia las 25 tiendas de Inditex en el país latinoamericano, ha alcanzado un acuerdo con el Ejecutivo venezolano para poder tener acceso a dólares con los que comprar productos a un tipo de cambio preferencial. Esta sociedad puede comprar divisas a 10,6 bolívares por cada billete verde, frente a los más de 70 a los que cambia en el mercado negro o callejero, lo que le permite posteriormente ofrecer sus prendas a unos precios hasta un 85% inferiores a su valor habitual.

A cambio de poder acceder a este sistema cambiario, conocido como Sicad I, la dueña de las tiendas de Zara, Pull & Bear  y Bershka se compromete a que el Gobierno supervise sus beneficios, controlando los costes y los ingresos. De esta manera, las franquicias de Inditex, que durante varios meses estuvieron cerradas por falta de mercancía al no ser capaz de obtener divisas, han conseguido importar prendas y comercializarlas con unos descuentos que han provocado colas ingentes a las puertas de las tiendas. Según medios locales, la compañía ha tenido que limitar la venta a seis prendas por persona.

Venezuela ha aplicado varias devaluaciones de su moneda en los últimos años, decisiones que han golpeado con dureza las cuentas de las compañías españolas con presencia en Caracas. Entre las más afectadas están Telefónica, que ha tenido que provisionar cerca de 2.000 millones de euros por el impacto cambiario, y BBVA. Por su parte, Repsol, que también cuenta con importantes activos en el país latinoamericano, ha aguantado mejor el envite porque cobra su petróleo en dólares.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. (EFE)
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. (EFE)

Las devaluaciones han venido acompañadas de la creación de dos tipos de cambio muy por debajo del precio real de la moneda en el mercado negro para facilitar la compra de bienes de primera (Sicad I, inicialmente a 6,3  bolívares por dólar) y de segunda necesidad (Sicad II, a 50 bolívares). El socio de Amancio Ortega ha conseguido que la ropa de Zara sea considerada también un artículo de máxima prioridad, como las medicinas, los repuestos de automóviles o los libros para las escuelas. Dicha equivalencia ha provocado un agravio comparativo entre sus competidores en un país donde se tarda más de una hora para adquirir un litro de leche.

Gracias a este acuerdo, las tiendas de Inditex han podido volver a reabrir con normalidad después de llevar dos años en los que unas veces han estado cerradas parcialmente y otras abiertas, pero sin apenas productos para vender. Venezuela es el cuarto país de Latinoamérica con más tiendas de cualquiera de las enseñas del grupo con sede en Arteixo, que vendió sus 25 establecimientos a Phoenix World Trade en 2007 para que las gestionase en régimen de franquicias.

Contra natura

Aquella transacción se acordó precisamente por los problemas que a Inditex le estaban ocasionando las continuas variaciones del precio oficial del dinero en el país socialista. Unos inconvenientes que, según fuentes internas de la compañía, la llevaban a tirar de ingeniería contable con empresas locales para intercambiarse divisas, operaciones poco transparentes que aconsejaron a Ortega dejar en manos de un tercero la gestión directa de sus puntos de venta.

El presidente de Inditex, Pablo Isla, acompañado por Flora Pérez, esposa de Amancio Ortega. (EFE)
El presidente de Inditex, Pablo Isla, acompañado por Flora Pérez, esposa de Amancio Ortega. (EFE)

Esta decisión fue contraria a la estrategia habitual de Inditex, que en los últimos ejercicios se ha dedicado a recomprar todas las tiendas compartidas con socios locales en países como Serbia, Montenegro, Bélgica, Portugal y Finlandia, unas operaciones en las que ha invertido más de 140 millones de euros.

Según la memoria de Inditex, a 31 de enero la compañía contaba con 25 tiendas en Venezuela: 10 de Zara, 10 de Bershka y cinco de Pull&Bear. De los 6.340 establecimientos que el grupo presidido por Pablo Isla tiene en todo el mundo, sólo el 14% (832) opera bajo régimen de franquicia. La compañía no ha respondido a la llamada de este medio para conocer su versión sobre esta información. 

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