PROPIEDAD DEL BANCO SANTANDER desde 2005

Chinos, mexicanos y brasileños pujan por el histórico Edificio España

Compra ladrillo en España parece un estado de ánimo universal. Otro activo singular con dni español está concitando interés de inversores extranjeros.

Foto: Vista del Edificio España. (Carlos Delgado, Wikimedia))
Vista del Edificio España. (Carlos Delgado, Wikimedia))

Comprar ladrillo en España parece un estado de ánimo universal. Otro activo singular con pasaporte español ha concitando el interés de los inversores internacionales. Con más de medio siglo de antigüedad, el histórico Edificio España, uno de los primeros rascacielos del horizonte de Madrid (117 metros de altura), está listo para cambiar de manos. Su actual propietario, el Banco Santander, ha iniciado un proceso de venta formal para colocar este activo millonario ante el reciente interés demostrado por inversores procedentes de China, Brasil y México, según fuentes del mercado. 

Como en los viejos tiempos, el banco presidido por Emilio Botín ejerce de intermediario en la operación, sin ayuda de consutlores externos. Igual que otros inversores antes, el magnate inmobiliario chino Wang Jianlin, propietario de la corporación Dalian Wanda, fue recibido la semana pasada a su paso por Madrid, visita durante la cual confirmó su interés por el viejo rascacielos. El hombre más rico de China se suma así a la fiebre inversora internacional por comprar ladrillo en España, una coyuntura que pretende aprovechar al máximo el Banco Santander para aligerar su cartera de ladrillos.

El magnate inmobiliario chino Wang Jianlin, propietario de la corporación Dalian Wanda, confirmó su interés por el viejo rascacielos la semana pasada

Los millones de Wanda, principal promotora de centros comerciales en China, no son los únicos interesados. Además del dinero asiático, otras grandes fortunas de países emergentes han visitado el Edificio España en los últimos meses. La oportunidad de comprar inmuebles en España acapara ahora mismo el mercado internacional, como acaba de comprobarse en la feria inmobiliaria celebrada en Cannes (MIPIC), donde se han dado cita los principales inversores mundiales en real estate. Nuestro país, fuera del radar hasta hace sólo doce meses, está de moda.

Este momento dulce del mercado puede permitir al Santander liquidar una de las inversiones más representativas de los tiempos de la burbuja. La entidad financiera, a través de su fondo Banif Inmobiliario, adquirió el Edificio España por 277 millones de euros en el año 2005, aunque el monto de la operación se elevó a 389 millones tras incorporar activos complementarios (aparcamiento, oficinas y locales comerciales). El vendedor fue entonces la inmobiliaria Metrovacesa, que se deshacía de uno de sus principales inmuebles para financiar su asalto a a la francesa Gecina.

Vista del edificio España, en la década de los cincuenta (Anual, Wikimedia).
Vista del edificio España, en la década de los cincuenta (Anual, Wikimedia).

El colosal inmueble de 28 plantas (76.000 metros cuadrados), inaugurado en 1953 con diseño de los hermanos Joaquín y Julián Otamendi, lleva cerrado casi una década. Ni sus apartamentos, ni sus oficinas están operativos. Tampoco alguien recogió el testigo del Crowne Plaza para gestionar el hotel de cinco estrellas que albergaba una parte del rascacielos. El Banco Santander ha mantenido tapiado el singular edificio ante la dificultad para poner en valor el activo (vivendas de lujo) y lo condenó a su liquidación, como hizo con el propio fondo Banif Inmobiliario tras el estallido de la burbuja.

La última valoración del activo es 309 millones de euros, lo que representa una depreciación de sólo el 20% respecto al precio original

De acuerdo a la última valoración en libros, Banco Santander tasó en 309 millones de euros todo el complejo del Edificio España, es decir, sólo ha reconocido una depreciación del 20% del valor, muy por debajo del desplome de precios vivido en el mercado durante el periodo de crisis. Transacciones singulares efectuadas estos años como Torre Foster, adquirida por el fondo soberano de Abu Dhabi, o Torre Picasso, comprada por Amancio Ortega, tuvieron descuentes del 50% respecto al precio máximo, lo que puede hacer que el rascacielos de la Plaza de España no supere los 250 millones.

A principios de año, Banco Santander alcanzó un principio de acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid para rehabilitar el edificio y reconvertirlo en un gran complejo comercial. En realidad, la entidad estaba preparando el terreno poder vender el rascacielos con otro uso. Como ha ocurrido con el complejo histórico de Canalejas, tambien en el centro de Madrid, la entidad financiera necesita un gran inversor como Villar Mir para que asuma el riesgo promotor de transformar y explotar comercialmente el activo. Y para eso, si viene con dinero, da igual que sea chino o mexicano.

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