tras el pulso con montoro por la reforma

Soria se enfrenta ahora al fantasma de una subida de la luz de hasta el 5% en enero

La subasta prevista para el día 19 que marcará el coste de la energía amenaza con derivar en una drástica subida de la luz en el arranque del año.

Foto: El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria. (EFE)
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria. (EFE)

La cuesta de enero puede ser más empinada que nunca para los clientes de las compañías eléctricas, esto es, el grueso de los contribuyentes. Y es que, según la evolución del precio diario de la electricidad en diciembre, la subasta prevista para el día 19, que marcará el coste de la energía, amenaza con derivar en una drástica subida del recibo de la luz en el arranque del año. Un frente nuevo para el Gobierno después de que a finales de la semana pasada Hacienda lograra in extremis la pax eléctrica con las compañías tras conceder aval del Estado al déficit de tarifa generado en 2013.

“La clave es diciembre –hacen la cuenta fuentes del sector al más alto nivel, advirtiendo que aún quedan casi dos semanas para la subasta –. El precio del pool en los diez días que llevamos de mes está en una media de 80 euros. El periodo con el que se compara, el cuarto trimestre de 2012, se movió entre los 55 y los 60 euros. Si tenemos en cuenta la comparación de todo el periodo trimestral, el incremento no va a ser menor de un 12% o un 15%. De este porcentaje, casi la mitad se trasladará a tarifa. Con los ajustes finales, el alza de la tarifa de último recurso (TUR) podría estimarse en torno a un 5%”. Toda una papeleta para Industria, que es al final el que elabora la orden de tarifas.

Y es que hasta hace más bien poco, el departamento de José Manuel Soria solventaba el problema compensando las subidas de la subasta rebajando el precio de los peajes, que constituyen aproximadamente la otra mitad de la factura. Un manejo político del recibo del que se han revelado expertos tanto socialistas como populares. Dicho esto, la política del Ejecutivo en este punto ha cambiado radicalmente en los últimos meses. Y la próxima revisión de tarifas no va a ser una excepción. “Desde hace muchos trimestres, el Gobierno no toca estos peajes, salvo en aquello que se hizo como consecuencia de la reforma del mes de julio pasado, y ahora tampoco los va a tocar”, aseguraba el ministro hace apenas días.

¿Conclusión? Lo que suba el precio de la subasta se incrementará la luz. Y hay motivos para la inquietud. No en vano, el día 8 el precio medio del pool se disparaba hasta los 93,11 euros el megavatio hora. Antes, el miércoles 4, el coste se situaba en 87,63 euros. Según la XXI subasta, correspondiente al primer trimestre de 2013, el precio final de la base trimestral se situó en 54,18 euros el megavatio hora y el de punta, en los 61,15. Una brecha sustancial. El precio que finalmente se fije el día 19 afectará a los clientes acogidos a la TUR, unos 20 millones de usuarios que tienen una potencia contratada inferior a 10 kilovatios y que se benefician del precio regulado por el Gobierno.

Las eléctricas, ¿inocentes?

“Lo fácil es culpar a las eléctricas, pero no es el caso –insisten estas fuentes –. Hay muchas entidades financieras que intervienen en el proceso. De hecho, las compañías son las primeras interesadas en cambiar el modelo de subastas porque no lo controlan. El incremento del precio en los primeros días de diciembre ha tenido más que ver con un anticiclón que ha impedido que entraran en funcionamiento las renovables y con otras cuestiones coyunturales del sistema, lo que ha obligado a confiarse al gas y a otras energías más caras. Otra cosa es el impacto que puede tener en la tarifa”.

El recibo de la luz ha subido un 63% entre 2003 y 2012. Desde entonces y hasta la fecha actual, lo ha hecho un 8%, según datos difundidos por el propio ministro de Industria a mediados de septiembre. La subida es más elocuente si se tiene en cuenta que un hogar medio pagaba de luz 360 euros al año y ahora desembolsa 615. Esto es, la devaluación interna que tanto ha afectado a los salarios no se ha visto compensada en la electricidad. No obstante, la puesta en marcha del perverso modelo del déficit de tarifa, por el que no se pagan los costes reales de la energía, data del año 2001. Con el PP en el Gobierno. Desde entonces, unos y otros no han desaprovechado la oportunidad de utilizar el recibo como arma política. Las eléctricas tampoco han echado en saco roto su capacidad de intimidación.

El enfrentamiento surgido la semana la semana pasada con Hacienda es un ejemplo. El departamento de Cristóbal Montoro frenaba una catarata de ingresos para el sistema eléctrico vía enmiendas del Grupo Popular en el Senado. Se paraban un crédito extraordinario de 2.200 millones ya aprobado por el Boletín Oficial del Estado (BOE), la asunción por parte de los Presupuestos Generales del Estado de 900 millones de euros para subvencionar la energía en las islas y 500 millones en impuestos, el llamado céntimo verde. Ese ajuste de las dotaciones llevaba al sistema a los números rojos y a las eléctricas a asumir esa carga en sus cuentas. Las compañías respondían rápido y aseguraban que la reforma encarecería el precio de la luz. Fue entonces cuando llegó el aval del Estado, un frente cerrado en falso que amenaza con reabrirse.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
21 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios