EL BANCO DE ESPAÑA QUIERE LIMITARLOS AL 25%

Los bancos reparten hasta cuatro veces su beneficio en dividendos a sus accionistas

La banca tiene claras sus prioridades. En 2012 las entidades cotizadas repartieron en dividendos mucho más dinero del que ganaron; hasta cuatro veces más

Foto: El presidente de Caixabank, Isidre Fainé. (EFE)
El presidente de Caixabank, Isidre Fainé. (EFE)

La banca tiene claras sus prioridades, que no son volver a dar crédito ni siquiera mejorar su solvencia, sino retribuir a sus accionistas. Así se deduce del dato de que en 2012 las entidades cotizadas repartieron en dividendos mucho más dinero del que ganaron; hasta cuatro veces más en algunos casos. El sector se empeñó en mantener la remuneración de sus propietarios pese a que el año pasado el beneficio se desplomó con la exigencia de fuertes provisiones para el ladrillo (los Decretos de Guindos), y el sector en su conjunto presentó pérdidas de 1.623 millones (sin contar las antiguas cajas). Para poner fin a este desenfreno, el Banco de España estableció en junio un límite del 25% para 2013, aunque sólo referido a la retribución en efectivo.

Y es que el grueso de la remuneración de los accionistas de la banca se produjo en acciones; de hecho, es el scrip dividend el que dispara estas ratios. Según un artículo publicado por la revista Bolsa, editada por BME, sólo Bankinter -el estudio no incluye a Bankia ni a Popular porque registraron pérdidas el año pasado- pagó en dividendos menos del 100% de su beneficio al tener en cuenta el pago en especie. Si sólo consideramos el pago en efectivo, el pay-out (parte del beneficio repartido como dividendo) llega casi al 80% en algunos casos.

La palma se la lleva CaixaBank, que en 2012 pagó el 434,87% de su beneficio atribuido (229,7 millones) en dividendos. La parte del león se abonó en acciones (929,57 millones), mientras que pagó sólo 69,33 millones en efectivo, lo que supone un pay-out del 30,18%. Estas cifras incluyen el dividendo complementario de 2012 aprobado por la entidad que preside Isidre Fainé y que está pendiente de pago. Por detrás se sitúa Santander, con un pago del 277,96% de su beneficio (2.204,6 millones). El banco que preside Emilio Botín repartió 5.065,43 millones en acciones y 1.062,54 millones en cash (esa parte sería el 48,2% del beneficio).

Lejos de estos dos aparece BBVA, que registró un pay-out del 135,76% de su beneficio (1.675,93 millones), aunque en este caso el grueso se abonó en efectivo: 1.287,29 millones (el 76,81% del resultado), frente a 987,95 millones en títulos. Sabadell repartió el 108,42% de sus ganancias (81,89 millones), con 59,19 millones en acciones -incluyendo el reparto de prima de emisión- y 29,6 millones en efectivo (pay-out del 36,14%).

Dolores dancausa en presentación resultados de bankinter
Dolores dancausa en presentación resultados de bankinter
El comportamiento más razonable vino de la mano de Bankinter. La entidad que gestiona María Dolores Dancausa sólo pagó dividendo en efectivo, y lo hizo por importe de 61,5 millones, lo que supone el 49,34% de su resultado atribuido (124,65 millones). Como curiosidad, la propia BME (la sociedad gestora de la bolsa y participada mayoritariamente por los bancos) repartió dividendos por el 107% de su beneficio, íntegramente en efectivo.

El dividendo en especie se calcula por el importe que habría recibido el accionista en efectivo si hubiera optado por esa opción -en los casos en que se puede elegir entre acciones o cash, que son casi todos-, para que no se distorsione con la evolución de la cotización en bolsa. En todo caso, estas cifras contrastan con la media del 43% de pay-out para el conjunto de las empresas cotizadas en España.

Esto explica la limitación del Banco de España

El gobernador del BdE, Luis María Linde. (EFE)
El gobernador del BdE, Luis María Linde. (EFE)
Esta situación es la que llevó en junio al gobernador del Banco de España, Luis Linde, a emitir un comunicado en el que "recomienda que durante el ejercicio 2013, y teniendo en cuenta las circunstancias de cada entidad, se limite el reparto de dividendos y que, en todo caso, los dividendos en efectivo que se satisfagan en este ejercicio no excedan del 25% del beneficio consolidado atribuido". Con ello, el supervisor seguía las recomendaciones del FMI de "prudencia" en el reparto de dividendos para salvaguardar la solvencia de nuestras entidades.

"Si todas las normas internacionales están pidiendo a los bancos que eleven su capital, pero aquí se lo gastan todo en dividendos, es evidente que se está generando un riesgo", explica un experto en el ramo. Máxime cuando pende sobre el sector la espada de Damocles de los activos fiscales diferidos (DTA), que en teoría habrá que restar del capital con las normas de Basilea III. El Gobierno está peleando con Europa para evitarlo, como ha informado El Confidencial

El Banco de España fue menos preciso respecto al dividendo en especie, puesto que no reduce la solvencia: las acciones repartidas computan también como fondos propios. No obstante, también pidió prudencia: “En la medida en que esta alternativa se utilice de manera recurrente y no responda a una situación temporal o transitoria, es conveniente que el dividendo total por acción se ajuste razonablemente para acomodarse al crecimiento de las acciones en circulación y a la evolución de los beneficios”.

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