TODAS LAS MIRADAS PUESTAS EN EL GRUPO SOCIALISTA

El PSOE 'lidera' el pleno: Sánchez no aparece, el gesto de Madina y Luena agita a las bases

Todos los grupos miraban atentos la bancada socialista en el primer pleno tras la dimisión de Sánchez, que no apareció por el Congreso. El PSOE reconfigura la composición de sus escaños

Sus señorías desfilaban por el pasillo que da entrada al hemiciclo con curiosidad y nerviosismo este martes por la tarde. Todas las miradas estaban puestas en los socialistas. “¿Expectantes?”, se escuchaba entre dirigentes de los distintos grupos parlamentarios. Los diputados del PSOE anticipaban que Pedro Sánchez no acudiría al primer pleno en el Congreso desde que no es secretario general… pero nadie lo confirmaba con rotundidad. Pasadas las cuatro y cinco quedó claro: no iba a venir a esta sesión plenaria. La nueva configuración de los escaños en la bancada socialista era el plato fuerte del día, en un momento en que cada gesto cuenta, convertido en una de las grandes claves de la crisis del partido.

La gran novedad para los socialistas se convirtió de alguna manera en el juego de las sillas parlamentarias. El escaño del jefe de la oposición, hasta este martes ostentado por Sánchez, pasó a manos de Antonio Hernando, portavoz socialista en el Congreso. El exsecretario general quedará situado en la tercera fila socialista junto a Patxi López, aunque en un principio le asignaron la cuarta fila justo en el asiento de Eduardo Madina. El diputado y exrival de Sánchez en las primarias de 2014 solicitó un cambio para permanecer en su sitio y tener un gesto de deferencia con el hasta hace apenas unos días líder de la formación, y seguir sentado detrás de él.

El PSOE 'lidera' el pleno: Sánchez no aparece, el gesto de Madina y Luena agita a las bases

Todos los diputados estaban pendientes de la novedad en los escaños, que en todo caso es provisional y podrá sufrir cambios más adelante. El último dirigente en acceder al pleno fue el exsecretario de Organización y hombre de confianza de Sánchez, César Luena, que aprovechó la presencia de decenas de periodistas para lanzar un mensaje de “tranquilidad y serenidad” a la militancia y reafirmar de cara a los críticos, según sus palabras textuales, “que el futuro del Partido Socialista estará en manos de los militantes”. Luena también reconoció haber hablado en dos ocasiones con Sánchez a lo largo del lunes por teléfono, aunque no concretó nuevas comunicaciones en la jornada de este martes. “No voy a desvelar los contenidos, obviamente”, matizó el hasta ahora responsable de Organización, tras 'agitar' a las bases haciendo un llamamiento a los militantes "a no irse del partido" ahora que no está Sánchez al mando.

Pleno de este martes con la nueva bancada socialista. (EC)
Pleno de este martes con la nueva bancada socialista. (EC)

La expectación por lo que ocurriera en las filas socialistas era tal que los periodistas no pararon a las puertas del hemiciclo a otros dirigentes. Hasta Pablo Iglesias se dio cuenta, espetando un "ya ni nos paran" ante los distintos medios. En la tribuna de invitados destacaron el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, que asistieron al debate de la reforma del Estatuto valenciano, que fue 'congelada' en dos ocasiones.

Aunque la sesión plenaria causaba verdadera curiosidad, el PSOE fue objeto de interés desde por la mañana, cuando Javier Fernández, presidente de la gestora que ahora pilota el partido, lideró la primera reunión del grupo parlamentario socialista sin Sánchez. El objetivo del presidente asturiano es evitar que la división se apodere también de los diputados socialistas, pese a comprobar en este primer cónclave en el Congreso las diferencias existentes entre los parlamentarios sobre su postura ante una hipotética investidura de Mariano Rajoy.

Fernández, que ya ha manifestado públicamente que "una abstención no es un apoyo" y que "un Gobierno del PP en minoría es mejor que uno en mayoría", y cuya postura es también defendida por otros barones críticos como Guillermo Fernández Vara, encuentra enormes resistencias no solo entre los fieles del exsecretario general, sino también entre los que ayudaron a derribarlo. Como sabe también que, en caso de que el comité federal decida facilitar el Gobierno al PP, le tocará vencer la oposición de aquellos que tendrían que hacerlo posible: algunos de sus diputados que hoy por hoy rechazan esa opción, pese a la disciplina de voto.

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