El reto de hacer interesante lo importante
  1. El valor de la información
la importancia de la independencia

El reto de hacer interesante lo importante

Hoy, más que nunca, es crítico defender la independencia económica de los medios. Coincidiendo con su 20 aniversario, El Confidencial lanza su servicio de suscripción. Únete a los lectores influyentes

Foto: Ilustración: Diseño EC.
Ilustración: Diseño EC.

“Escribe para que lo entienda tu abuela”. Este consejo, que algunos integristas de lo políticamente correcto criticarían hoy, fue la primera lección que me enseñaron al entrar en una redacción. Hace ya 20 años, y nunca se me ha olvidado, porque los lectores se merecen que hagamos un esfuerzo y expliquemos qué es una OPV (una forma de salir a bolsa), por qué es tan importante el ebitda (el beneficio que refleja realmente qué dinero gana una compañía por sus operaciones, al margen de impuestos y otros aspectos contables) o en qué consiste una ampliación de capital (dividir las acciones de una empresa en más trozos y venderlos para conseguir dinero).

El segundo gran consejo me lo dieron unos pocos años después y fue: “Los periodistas de información económica tenemos que aprender a hacer interesante lo importante”. Y nada como la crisis de hace una década para que, a la hora del café, los españolitos empezaran a hablar de los mercados, la prima de riesgo, el Ibex 35 o las hipotecas 'subprime'. Efectivamente, la economía, incluso las altas finanzas, resultó ser más importante e interesante de lo que nos habíamos podido imaginar.

Ha sido precisamente esa apuesta que, desde sus orígenes, ha hecho El Confidencial por las noticias económicas, una de las claves del éxito de este medio, que puede presumir de haber dado muchas de las exclusivas más importantes de las últimas dos décadas para la prensa salmón. Y que, además, lo ha hecho escribiendo para el lector, no para las fuentes, con un lenguaje comprensible, no elevado, e intentando dar información, no lecciones. Eso, créanme, no es fácil. Y, para salvaguardarlo, es crítico defender la independencia económica de los medios, más que ninguna otra.

Ahora que vivimos tiempos convulsos, es más importante que nunca ejercer esa labor de cuarto poder que se le presupone a la prensa

Ahora que vivimos tiempos convulsos, es más importante que nunca (aunque nunca deje de serlo) ejercer esa labor de cuarto poder que se le presupone a la prensa, y vigilar no solo a los otros tres poderes —ejecutivo, legislativo y judicial— sino al que está detrás de todos ellos: el económico. Debemos levantar la voz para denunciar los abusos, pero también para elogiar los ejemplos, y ayudar así, dentro de la labor divulgativa que también debemos tener los medios, a hacer una sociedad mejor.

El coronavirus ha traído a mi casa algo hermoso: mi hijo ya no quiere ser futbolista sino médico (bueno, realmente dice que será médico cuando se quite las botas, pero algo es algo). En las teclas de nuestros portátiles está denunciar estructuras fiscales hechas para eludir impuestos y cláusulas abusivas hechas por pura usura; pero también contar historias que lleven a muchos jóvenes a querer ser empresarios y ayudar a los demás creando empleo; emprendedores que transformen la sociedad con una visión más humana de los negocios, o financieros que empleen su talento en construir un mundo un poco mejor. Y El Confidencial confía en sus lectores para, con su ayuda, poder seguir contándolo de forma clara, independiente y justa.

PD: los 'copyright' de las citas son de Manuel del Pozo y Carlos Salas. Cada uno ya sabe cuál es la suya.

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