Alemania y otros ocho países se oponen a la reforma del mercado energético europeo
  1. Economía
OPOSICIÓN A LAS IDEAS ESPAÑOLAS

Alemania y otros ocho países se oponen a la reforma del mercado energético europeo

Alemania, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia y Austria muestran su rechazo a la reforma del mercado interior del gas y la electricidad

Foto: Angela Merkel, canciller de Alemania, saliendo del Consejo Europeo de octubre. (Reuters)
Angela Merkel, canciller de Alemania, saliendo del Consejo Europeo de octubre. (Reuters)

Los Gobiernos de Alemania, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia y Austria han publicado este lunes un comunicado conjunto en el que muestran su oposición a una reforma del mercado interior de gas y de electricidad. Su posición se presenta como una reacción a las propuestas de un grupo de países conformado por España, Francia, Grecia, Polonia o República Checa, que han pedido medidas ambiciosas para controlar la escalada de los precios de la luz.

La posición de los Gobiernos que se oponen a grandes medidas llega a unas horas de que este martes se reúnan los ministros de Energía de los Veintisiete en un encuentro extraordinario destinado precisamente a la cuestión de la crisis de los precios de la energía y que retoman el debate que ya mantuvieron los jefes de Estado y de Gobierno en una cumbre celebrada la semana pasada.

placeholder Merkel junto a Emmanuel Macron, presidente francés, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. (EFE)
Merkel junto a Emmanuel Macron, presidente francés, y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. (EFE)

“No podemos apoyar ninguna medida que entre en conflicto con el mercado interior del gas y la electricidad, por ejemplo, una reforma 'ad hoc' del mercado mayorista de la electricidad”, explican los nueve países firmantes en un comunicado en el que se muestran tajantemente en contra de la reforma del mercado energético y de una de las propuestas que el Gobierno español ha hecho en las últimas semanas, como era sacar el gas del sistema marginalista de precios al menos temporalmente.

"Las causas de la actual subida de precios se deben principalmente a la alentadora recuperación económica mundial y a otros factores relacionados con la demanda y oferta de combustibles fósiles, pero no al diseño de los mercados energéticos de la UE ni a la política climática”, señalan los nueve países en un comunicado conjunto en el que rechazan las tesis que ha venido defendiendo el Gobierno español de que son necesarios cambios estructurales para que se frene la escalada de los precios de la energía. Su postura no es una sorpresa, porque la han defendido desde el primer momento y ha sido la tesis que también ha adoptado la Comisión Europea: la subida en el precio no se debe a un mal diseño del mercado energético europeo, sino a una cuestión coyuntural.

Foto: Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, junto a Charles Michel, presidente del Consejo Europeo. (Reuters)

Las expectativas para España, el país que más ha impulsado un paquete de medidas de largo alcance con el objetivo de reaccionar a la escalada de los precios de la energía en el corto plazo, son bajas. La Comisión Europea ha señalado que son los Estados miembros los que tienen la capacidad de actuar ahora, y el pasado jueves Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, tuvo que contentarse con que el asunto siga en la agenda y el resto de líderes se comprometan a volver a discutirlo en la cumbre de diciembre. Son tan bajas las expectativas que la representante española, la vicepresidenta Teresa Ribera, no estará en el encuentro para poder participar en el consejo de ministros, y en su lugar irá la secretaria de Estado de energía, Sara Aagesen.

La comunicación que la Comisión publicó y que recibió una bienvenida bastante fría por parte de España o Francia recibe ahora el apoyo de los nueve países liderados por Berlín. Lo que sí que ha aceptado estudiar el Ejecutivo comunitario ha sido la propuesta española que más ha calado en Bruselas: la idea de un mecanismo de compra conjunta de gas con el objetivo de reforzar la posición negociadora de la Unión Europea frente a los grandes exportadores, algo a lo que los nueve países no muestran una oposición en su documento.

Energía
El redactor recomienda