Prepara la derogación de un decreto

La Generalitat intenta que Cataluña recupere las renovables tras 15 años perdidos

El nuevo marco legal que quiere definirse en Cataluña apostará por el autoconsumo, pero el mismo tardará otros cinco años en definirse con lo que se prolongará la actual parálisis

Foto: Imagen de un parque eólico. (EFE)
Imagen de un parque eólico. (EFE)

La Generalitat quiere que Cataluña se reenganche a las renovables, tanto a la eólica como a la solar. Por eso la 'consellera' de Empresa, Àngels Chacón, está buscando fórmula para derogar el Decreto 147/2009, que intentó impulsar la energía eólica a través del desarrollo de zonas con la tramitación abreviada. El decreto tiene 11 años y ha sido un fracaso. Se calcula que Cataluña ha perdido 15 años en el desarrollo y el impulso de las renovables. Ahora el objetivo pasa por recuperar el tiempo perdido a través de una legislación más favorable.

La Generalitat ya ha hablado con agentes el sector sobre la posibilidad de derogar el decreto. Se quiere romper con la dinámica de los últimos tiempos. En los últimos cinco años solo se ha puesto en marcha un aerogenerador, un único molino en l’Anoia, en el pueblo de Pujalt. Las cifras comparadas con el resto de España resultan ridículas.

Por tanto, se coincide en que hay que derogar el decreto y que hay que buscar en un Parlament muy dividido una mayoría necesaria para hacerlo. Sin embargo, esto no se llevará a cabo hasta que se defina el nuevo marco legal necesario para poder impulsar tanto la eólica como la solar, una eólica sin primas y una solar con ayudas muy rebajadas en comparación con el último lustro.

Con todo esto, tampoco la derogación del decreto resulta inminente. Primero habrá que definir las características del nuevo modelo, algo que todavía no está claro en la Generalitat de Cataluña, de modo que no se habrán perdido solo 15 años, se acabarán perdiendo más de 20 años.

Según fuentes políticas cercanas al PDeCAT, los grupos parlamentarios que apostaron por el anterior modelo se resistirán a derogar su propia ley

Así se produce la paradoja de que los catalanes pagan en sus recibos de la luz las primas de las renovables, pero luego estas fuentes de energía limpia se construyen no en donde se han pagado más recibos sino en donde se han dado más facilidades. Así, resulta que las primas se pagan en Barcelona o en Madrid, pero luego estas fuentes de energía renovable se construyen fuera de Cataluña, en lugares como Galicia.

Uno de los problemas es conseguir la mayoría en la cámara catalana. Allí los grupos parlamentarios que apostaron por el anterior modelo, el que fracasó en su intento de impulsar la eólica, ahora se resistirán a derogar su propia ley, según apuntan fuentes políticas cercanas al PDeCAT. La situación más problemática es la de los Comunes, que siempre ha criticado el impacto visual de los parques eólicos. Aunque no le digan, ya les va bien que los catalanes paguen las primas que luego, van a servir para que se construyan instalaciones fuera de Cataluña

La eólica en crisis

La eólica vive una fuerte crisis después de que la mayor parte de las ZDP (Zonas de Desarrollo Prioritario), que en principio tenían que servir como un espaldarazo al sector. No fue así. Incluso los inversores exigieron que se devolviesen los avales de su zona. Solo Naturgy siguió adelante y ahora su ZDP es la única que se mantiene en marcha, ubicada en los parques de Punta Redona, Tres Termes y Los Barrancs, en la zona de Terra Alta.

Cataluña está a la cola en España en energía eólica por el fracaso de las Zona de Desarrollo Prioiritario que sumaron sobre todo renuncias empresariales

Además, el sector se ha mostrado renuente, incluso en un entorno de tipos muy bajos a desarrollar nuevos parques eólicos, una vez que han desaparecido las subvenciones para ello, algo que decidió el Gobierno central. Se resisten por la brutal bajada de las primas, lo que dificulta la rentabilidad. Fuera de las ZDP, los actuales promotores también podrían construir algunas partes. Pero no lo hacen. Muchos constructores prefieren dejar estos proyectos en vía muerta o revender los derechos a otras empresas las cuales, a su vez, tampoco ejecutan las instalaciones.

Poco peso

Por esta situación, Cataluña ha ido perdiendo peso en el sector de renovables. Cataluña solo tiene 1.263 megavatios (MW) de energía eólica instalada. Y hay un total de 410 MW que podrían desarrollarse bajo la legislación previa pero que los constructores prefieren usar para especular vendiéndose los derechos unos a otros, lo que también dificulta una realización efectiva.

Por tanto, el nuevo marco legal que quiere definirse en Cataluña apostará por el autoconsumo y por fórmulas que permitan conseguir captar el interés sobre esta causa. Pero fuentes del sector estiman que tardará. Al menos otros cinco años.

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