¿Quién visita las zonas del interior?

Sin sol y playa no hay turismo: España copa también las zonas menos visitadas de Europa

Cuatro comunidades autónomas están entre la quincena de regiones con menos densidad de viajeros: Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León y Aragón

Foto: Alcázar y centro histórico de Toledo. (EFE)
Alcázar y centro histórico de Toledo. (EFE)

España es un país de contrastes. En un viaje de apenas 1.000 kilómetros de norte a sur, se aprecian grandes diferencias en el clima, en la geografía, en la cultura o incluso en el trato al turista. En los últimos meses han ocurrido episodios de ‘turismofobia’ en algunas regiones que se miran con incredulidad en otras partes del territorio. No todas las comunidades autónomas tienen el ‘problema’ de la llegada masiva de turistas. Al contrario, se enfrentan al drama de que todos sus esfuerzos para atraer visitantes son en vano.

Es cierto que España está de moda para los turistas internacionales, pero son muy selectivos. La primera condición que ponen para sus vacaciones es que haya playa, la segunda, que haya sol. Esto provoca que todo el centro del país esté vacío, a pesar de los esfuerzos de las regiones para atraer visitantes. Solo funciona si hay sol y playa. Y esto no solo ocurre para el turista extranjero, también se repite entre los nacionales: ¿quién se va a Castilla-La Mancha a pasar sus vacaciones? Esto genera una desventaja comparativa para estas regiones respecto al resto de España. Allí donde no hay turismo, son conscientes de lo importante que es para la economía.

Javier G. JorrínJavier G. Jorrín

Castilla-La Mancha es la comunidad española con menor densidad de viajeros y la tercera peor de toda la eurozona. Una región desierta de turistas. En 2015, el número de pernoctaciones por kilómetro cuadrado (que sirve precisamente para medir la densidad del turismo) fue de 55. Esto es, por cada kilómetro cuadrado hubo solo 55 noches de alojamiento, tanto de viajeros nacionales como internacionales (Eurostat no desagrega este dato). Los dos territorios de la eurozona con menos pernoctaciones que Castilla-La Mancha fueron la periferia de Macedonia Occidental, al norte de Grecia, con 38 pernoctaciones, y la región noreste de Finlandia, con 31 noches.

Las cifras de turistas del interior de España son contundentes y reflejan cómo en España no hay nada que hacer sin costa (salvo Madrid). Además de Castilla-La Mancha, otras tres comunidades españolas se encuentran entre las 15 menos visitadas de la eurozona: Extremadura, Castilla y León y Aragón, ordenadas de peor a mejor. A solo unos cientos de kilómetros se encuentra Baleares, la región con más densidad de viajeros, donde no cabe un turista más. En el archipiélago, la densidad de turistas es tal que el número de pernoctaciones anuales por kilómetro cuadrado superó las 14.000 en 2015; 230 veces más que en Castilla-La Mancha (casi un 23.000% más). Esto sí que es un país de contrastes.

Contra el ‘sol y playa’

En los últimos meses, muchas voces se han alzado en contra del turismo de ‘sol y playa’, al que acusan de ser poco rentable y de colapsar las regiones. Piden un modelo diferente, basado en la riqueza cultural y natural de España, ya que el país es una auténtica potencia mundial por su patrimonio. Esto es lo que llevan años tratando de hacer todas estas regiones del interior y su propuesta de cultura y naturaleza las deja a la cola de Europa en visitantes.

Extremadura es un buen ejemplo. La región es una de las más ricas de España en cuanto a su patrimonio: Mérida, Cáceres y el Monasterio de Guadalupe son reconocidos por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, es la sexta región de la eurozona que menos densidad de turismo tiene a lo largo del año. En 2015, apenas tuvo 71 pernoctaciones por kilómetro cuadrado, por delante de la provincia de Finlandia Occidental, con 61 pernoctaciones, y Letonia, con 64 pernoctaciones.

Castilla y León se sitúa en el décimo puesto, con 106 pernoctaciones por kilómetro cuadrado, y Aragón, en el decimocuarto, con 139 noches. Son regiones que apenas han mejorado en el número de turistas desde el estallido de la crisis, lo que refleja que todos sus esfuerzos por mejorar su industria turística han fracasado o, al menos, no han funcionado como en otras regiones. O tal vez es todo más sencillo y simplemente no pueden ofrecer lo que demandan los turistas: sol y playa.

Desde el año 2007, uno antes del estallido de la crisis económica, Baleares ha aumentado la densidad de turistas en algo más de 1.500 pernoctaciones por cada kilómetro cuadrado. Esto significa que solo con el incremento del turismo que ha logrado en estos años, consigue multiplicar por cuatro el turismo de un año entero en Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León y Aragón juntas. Las diferencias son abrumadoras.

Navarra y La Rioja son las siguientes regiones en España en densidad de turismo, lo que termina por completar el arco de comunidades sin costa. En 2015, tuvieron 259 y 298 pernoctaciones por kilómetro cuadrado respectivamente. Muy lejos de la media nacional que, a pesar de que todo el centro apenas recibe visitas, fue de 835 pernoctaciones por kilómetro cuadrado. Cifras que dejan al país entre los más turísticos de Europa.

[Los propietarios de pisos vacacionales 'exprimen' al turista]

Finlandia destaca por ser uno de los países de Europa con menor densidad de turismo, equiparable al centro de España. En las provincias del este y norte del país se encuentran las menores tasas de visitantes de toda la eurozona. También tienen tasas muy bajas los países del Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Portugal, Francia e Italia también tienen regiones con muy poca densidad de turistas a lo largo del año y su cualidad común es que ofrecen principalmente turismo de interior. Son regiones como Alentejo (Portugal), Champaña-Ardenas, Lemosín (Francia) o Molise, en Italia.

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