el ahorro muda de los productos conservadores a la bolsa

El BdE avisa de que la riqueza de las familias cada vez es más "sensible" a la bolsa

La represión financiera es lo que tiene, que empuja a los ahorradores hacia el riesgo. El Banco de España advierte ahora del impacto que puede tener en las finanzas de los hogares españoles

Foto: El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. (EFE)
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. (EFE)

Una de paradojas. El Banco de España (BdE), cuyo gobernador tiene silla en el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), ha lanzado en su último Boletín Económico una advertencia acerca de uno de los efectos secundarios que la medicina monetaria que está aplicando el BCE puede provocar en los hogares. En concreto, pone el acento en la creciente vinculación entre la riqueza de las familias y el comportamiento de la bolsa, cuando es precisamente la entidad presidida por Mario Draghi, al establecer los tipos de interés más bajos de siempre (0,05%) y estimular un proceso conocido como represión financiera, la que está empujando a los hogares a que asuman más riesgos con su dinero y a que dejen de ser solo ahorradores para convertirse en inversores. 

[Lea aquí: El Banco de España alerta de que la bolsa caerá otro 14% hasta final de año]

En concreto, la entidad gobernada por Luis María Linde alude a esa creciente conexión en un análisis que realiza sobre la evolución de las instituciones de inversión colectiva en España, es decir, sobre productos como los fondos de inversión o las sociedades de inversión de capital variable (sicav). El BdE subraya los cambios que se están produciendo en "la composición de activos de la cartera" de la industria, manifestados en "la pérdida de peso de los activos de menor rentabilidad y riesgos, como los depósitos y los valores de renta fija, a favor de los de renta variable".

Mario Draghi estimular un proceso conocido como represión financiera, la que está empujando a los hogares a que asuman más riesgos con su dinero

Para constatar el nexo entre este proceso y las políticas del BCE, ubica esa transición de menor a mayor riesgo "en un contexto de descenso de los tipos de interés". O lo que es lo mismo, en un entorno en el que la rentabilidad media de los depósitos a 12 meses ya está por debajo del 0,5%, pretender una rentabilidad adicional requiere incurrir en más riesgos, como los que contiene la renta variable. 

Cada vez más bolsa

El BdE reconoce las dos caras de esta transición. Por un lado, destaca que "supone una cierta convergencia con la estructura de la cartera del conjunto de la Eurozona". Por otro, advierte de que "puede elevar la sensibilidad de la riqueza financiera de los tenedores de estos instrumentos (hogares, fundamentalmente, en el caso de España) a cambios en el contexto económico y financiero". 

Es decir, como las familias cada vez tienen más dinero en bolsa, su riqueza financiera cada vez está más expuesta a lo que acontezca en el parqué, con la consiguiente generación de un efecto riqueza cuando las cotizaciones suben y de un efecto pobreza cuando bajan. En un momento en el que, además, la reactivación del consumo privado está siendo clave para la recuperación económica, esa vinculación mencionada por el Banco de España concede una mayor influencia potencial del comportamiento de las acciones en la economía a través del consumo. 

En su documento, el BdE pone cifras a esa evolución de menos a más riesgo dentro de la industria de inversión colectiva en España. Según los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que recoge el Banco, al cierre del primer trimestre de 2015 los fondos de inversión monetarios, los de renta fija y los garantizados, es decir, los de corte más conservador, atesoraban el 62% del total de los activos de la industria. Hace seis años, llegaban al 82%, con lo que por el camino se ha producido una merma de 20 puntos porcentuales que refleja el trasvase hacia productos cada vez más arriesgados con el propósito de 'cazar' una rentabilidad que los conservadores ya no pueden ofrecer. 

El 'efecto riqueza' generado por la subida de la bolsa ya permitió que la riqueza financiera de las familias marcara un máximo histórico en junio

Otras cifras también confirman este proceso. Según los datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME), las familias son propietarias del 26% de las acciones cotizadas. Se trata del "porcentaje más elevado en doce años y el doble que el conjunto de la Unión Europea", detalla la sociedad rectora de los parqués españoles. 

Impacto en el segundo semestre

A su vez, esta mayor asunción de riesgos se produce en un contexto en el que la riqueza financiera de las familias está creciendo como nunca por la combinación de dos tendencias: el incremento del valor de los activos y el descenso de las deudas. A finales de junio, y según los datos del BdE, la riqueza financiera bruta escaló hasta los 2,06 billones de euros, que en términos netos -es decir, una vez restadas las deudas- se situó en los 1,26 billones. Estas cifras certifican que los hogares españoles son más ricos financieramente que nunca.

De hecho, es más que probable que la actualización de estos datos por parte del BdE ya recoja parte del efecto que el supervisor avisa en su último Boletín. En el tercer trimestre, el Ibex 35 corrigió un 11%, descenso al que está dando continuidad en el último trimestre con un recorte adicional del 1,5%. Dada la mayor vinculación de la riqueza de las familias con la marcha de la bolsa, la caída de las cotizaciones afectará negativa a esa riqueza. 

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