eL 44% COBRA EL PARO, según la epa

La cuantía del paro cae hasta los 815 euros al mes en pleno descenso de la cobertura

La creación de empleo se acelera, pero también la caída de la cobertura de paro. Básicamente por la persistencia del paro de larga duración, que ha provocado un fuerte aumento del nivel asistencial

Foto: La cuantía del paro cae hasta los 815 euros al mes en pleno descenso de la cobertura

Señales contradictorias en el mercado de trabajo. Mientras que el ritmo de nuevos cotizantes a la Seguridad Social se acelera –hasta el 2,8% anual– la cobertura del desempleo sigue cayendo. Y lo que es todavía más significativo. Lo hace cada vez a mayor velocidad. La causa de esta aparente paradoja tiene que ver con el desempleo de larga duración, que cada vez excluye a un mayor número de parados de la cobertura del desempleo.

Un dato lo revela con toda crudeza. En los últimos doce meses, las prestaciones de carácter contributivo (las que se perciben en función de lo que se ha cotizado) han caído un 21,7%, por encima del 18,9% que se registró en 2014 –media anual– y muy lejos del -5,5% que se produjo en 2013. Lo más preocupante, sin embargo, es que no sólo se está rebajando la cobertura en el nivel contributivo.

También en el sistema asistencial, que acoge a quienes han agotado sus prestaciones y el Estado se ve obligado a conceder ayudas semestrales en función de las características familiares (426 euros). Esto significa que el número de beneficiarios de alguna prestación ha caído en nada menos que 645.610 personas. La cobertura del desempleo ha descendido, de hecho, hasta el 56,5%, lo que supone la tasa de protección más baja en más de una década si la comparación se hace respecto del paro registrado en las antiguas oficinas del INEM

Ahora bien, si la comparación se hace con los datos de desempleo que ofrece la Encuesta de Población Activa (EPA) el resultado es sensiblemente peor. La cobertura de desempleo se sitúa en estos momentos en el 44%, lo que quiere decir que más de la mitad de los parados -5,45 millones- no recibe ninguna prestación de carácter monetario.

Afiliados y pensionistas

La consecuencia de esta evolución no afecta sólo a las condiciones económicas de los hogares, sino también a las cuentas públicas, toda vez que los parados –mientras perciben alguna prestación– cotizan a la Seguridad Social (el Estado lo hace por ellos). Y lo que está sucediendo es que el sistema público de protección social se está viendo afectado de forma negativa por este proceso. Y lo que no es menos significativo, la relación entre afiliados (cotizantes con empleo y sin empleo) se ha frenado en 2,25 veces. Es decir, que hay algo más de dos afiliados por cada pensionista. Hay que remontarse a niveles del año 2000 para encontrar una relación similar, lo que pone de relieve las dificultades del mercado laboral español para crear puestos de trabajo pese al aumento del último año (459.918 cotizantes más).

La parte ‘positiva’ para las cuentas públicas es que la reducción del gasto en prestaciones supone un ahorro para el Estado. En concreto, de un 17,7% respecto de hace un año. Hoy el Estado gasta 1.962 millones al mes, cuando en 2013 la factura ascendía a algo más de 2.700 millones de euros.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez. (EFE)
La ministra de Empleo, Fátima Báñez. (EFE)

La causa de este descenso no sólo tiene que ver con la caída de la cobertura, sino también con los recortes aprobados en la primera parte de la legislatura, y que endurecieron las condiciones económicas de los parados.

Así, por ejemplo, en enero de este año el gasto medio por beneficiario (incluidas las cotizaciones) se situaba en 832 euros, por debajo de los 869 euros de un año antes y los 928 euros de 2013. Ahora bien, en esta media se refleja lo que los economistas denominan ‘efecto composición’, toda vez que ha aumentado el número de prestaciones asistenciales (de cuantía más baja) y descendido las de carácter contributivo (de mayor cantidad). Para hacerse una idea de esta evolución hay que tener en cuenta que las prestaciones contributivas representaban en 2008 el doble que las asistenciales, mientras que en 2015 apenas suponen el 72%.

Ahora bien incluso teniendo en cuenta este efecto, la prestación contributiva media se situaba hace dos años en 864 euros; un año más tarde, había bajado hasta los 829 euros, mientras que en enero de este año se ha situado en 815 euros. El descenso de los salarios (sobre los que se establecen las cotizaciones) también influye en esta evolución.

Esta reducción del gasto en prestaciones de desempleo estaba ya incorporada a los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno, en concreto, tiene  previsto destinar un total de 25.002 millones de euros al pago de prestaciones, lo que representa un 15% menos en comparación con el presupuesto de 2014, cuando se asignó a esta partida algo más de 29.400 millones de euros.

Según el Ejecutivo,  el gasto en protección de los parados "empieza a experimentar el efecto positivo" de las medidas adoptadas por el Gobierno en materia laboral, lo que tendrá su reflejo en la tasa de paro, que cerrará este año, según sus previsiones, en el  22,9%, casi dos puntos por debajo de la registrada en 2014.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios