La liberalización de la bombona de butano amenaza con una fuerte subida de precios
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industria debe revisar en marzo el sistema

La liberalización de la bombona de butano amenaza con una fuerte subida de precios

La liberalización del butano está en la agenda de Industria. Y aunque la decisión no está tomada, ya hay una primera conclusión: traerá una fuerte subida.

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Fuente: Cores

La liberalización del precio de la bombona de butano está en la agenda del Ministerio de Industria. Y aunque formalmente la decisión no está tomada, ya hay una primera conclusión: traerá una fuerte subida de precios. En marzo de este año, el Gobierno tiene que resolver la propuesta de tarifas para el segundo bimestre de 2014, pero ya en febrero tiene que tomar una decisión sobre si liberaliza el sector, total o parcialmente.

En concreto, y según algunos estudios, la liberalización situaría la bombona al cabo de un año en el entorno de los 25 euros, muy por encima de los 17,50 actuales para una bombona de 12,5 kg.

Industria, de esta manera, intenta acabar con el déficit que ha generado el sector en los últimos años (en mucha menor cuantía que el eléctrico), y que ya asciende a unos 70 millones de euros, que el Gobierno ha reconocido a los comercializadores pero no incorpora al precio de venta al público por razones sociales. No hay que olvidar que la bombona de butano continúa siendo de primera necesidad en muchos hogares, aunque progresivamente, y a consecuencia de la expansión del gas natural, su uso ha ido retrocediendo.

Según Juan Antonio Esparza, procedente del área de precios de la Secretaría General de Hidrocarburos, la posibilidad de liberalizar este sector, “que es lo que cualquier oligopolio desea, sería un grave error”. Y en concreto, estima que “al cabo de un año tendríamos un precio de venta similar al de Bélgica, del orden de 25 euros por botella”. Entre otras cosas, porque la estructura del sector se caracteriza por “un fuerte oligopolio con poca tendencia a que cambie en el tiempo”. En concreto, funciona con apenas diez operadores para todo el territorio nacional.

Se da la circunstancia de que ahora, por el contrario, el precio de la bombona de butano en España es uno de los más bajos de los países avanzados de la Unión Europea, tanto en términos nominales como en relación al poder de compra. En opinión de Esparza, la razón de este déficit es variada.

Materias primas y cotizaciones

En primer lugar, por la elección de un precio máximo sin impuestos equivalente a 114,2025 c€/Kg “excesivamente bajo”, que equivale a un PVP máximo de 17,5 euros por botella. En segundo lugar, por la elección de un esquema de cálculo del coste de la materia prima con cotizaciones y fletes retrasadas respecto del bimestre real de aplicación. En tercer lugar, por la elección de una fórmula del coste de la materia prima que es una media aritmética de cotizaciones y fletes, en lugar de una más favorable para el consumidor como habría sido una media ponderada, y, en cuarto lugar, por la elección de unas cotizaciones y flete muy elevados, como las cotizaciones de Arabia Saudí y el mar del Norte, y de un flete desde Arabian Gulf-Lavera/Spains.

Lo que plantea Esparza en su trabajo es articular un nuevo esquema de precios reales a aplicar ya en la revisión de marzo de 2014, utilizando para ello medias ponderadas (en lugar de aritméticas) con cantidades inversamente proporcionales a cotizaciones más fletes del mar del Norte y Argelia. Con esta fórmula, el precio máximo sería de 19 euros, suficiente para absorber el déficit actual.

La Ley de Hidrocarburos de 1998 establece que es Industria (previo acuerdo de la Comisión Delegada) quien debe fijar los precios máximos, con una variación límite del 5%, para todo el territorio nacional (salvo Canarias, Ceuta y Melilla), independientemente del coste del transporte, algo que las empresas del sector atacan porque no refleja la realidad.

Los precios máximos de venta al público se revisan con periodicidad bimestral y producen efectos a partir del segundo martes de cada mes. La solución que en ocasiones ha apuntado Industria es aprobar una especie de ‘tarifa social’ similar a la que existe en el sistema eléctrico. Entre otras cosas porque el consumo de butano es mayor en las regiones más pobres de España y en las zonas rurales.

Los precios máximos, en todo caso, no han dejado de subir en los últimos años. En julio de 2011 una bombona de butano de 12,5 kg costaba 14,80 euros, por debajo de los 17,50 actuales. Es decir, que en pocos más de dos años se ha encarecido un 18,2%.

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