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Nadal aplasta a Medvedev y se convierte en el mejor tenista de la historia
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Desempata con Federer y Djokovic

Nadal aplasta a Medvedev y se convierte en el mejor tenista de la historia

El partido sobrepasó las cinco horas de duración. Aunque Rafa perdió los dos primeros sets, se repuso y superó a Medvedev en cinco. El balear suma una nueva hazaña a su carrera

Foto: Rafa Nadal. (EFE/Dave Hunt)
Rafa Nadal. (EFE/Dave Hunt)

La proeza llegó por convencimiento, como casi siempre ocurre con Nadal. El balear se ha convertido en el tenista con más Grand Slam (21), dejando atrás el triple empate que mantenía con Federer y Djokovic. Rafa venció a Medvedev en la final del Open de Australia (2-6, 6-7, 6-4, 6-4 y 7-5) en un encuentro que superó las cinco horas de duración. El ruso fue muy superior en el primer set y también lo fue en el segundo. Sin embargo, ahí apareció la figura de Nadal para remontar el partido. Aunque parezca una gesta increíble, quizá lo es menos cuando se habla del balear porque ha convertido lo imposible en algo habitual.

Medvedev demostró desde el primer momento que no tenía ganas de que el partido se alargara, algo que finalmente ocurrió como consecuencia de la resiliencia de Nadal. En el primer set, que no llegó a una hora de duración, ganó cinco juegos seguidos y estableció las bases de lo que parecía una clara victoria. El ruso logró bastantes ‘aces’ y aprovechó su derecha para dejar fuera de combate a Nadal.

Rafa, como siempre, no se achantó. Es admirable ver cómo no se viene abajo en ningún momento. Su resistencia le sirvió como ocurre casi siempre. Si hubiera que poner un ejemplo de persona que potencia al máximo sus virtudes, ese es Nadal. Las derrotas nunca gustan, pero si hubiera perdido tendría el ingrediente más importante: el aprendizaje.

placeholder Nadal. (EFE/Dave Hunt)
Nadal. (EFE/Dave Hunt)

La fe de Nadal

La fe de Nadal siempre estuvo presente, sobre todo en el segundo set. Ya saben que dicen que la fe mueve montañas. Aunque Rafa salió decidido a llevárselo, lo perdió en el 'tie-break'. Tuvo una bola de set, pero no la aprovechó. A veces no es malo ver gigantes en los molinos. Y Medvedev fue más que eso, fue Goliat.

El primer 'break' de Nadal no llegó hasta el segundo set. Demasiado hubo que esperar para ver a Rafa convencido de que la gesta era posible. Sus golpes ganadores, sin embargo, no fueron los más acertados. Sin embargo, sí que estuvo fino en las dejadas. Aún no está su mejor nivel porque hubo golpes que no es habitual que falle. No obstante, ha ganado el torneo; lo cual lo hace más meritorio si cabe.

El partido estaba en el peor momento para Nadal, pero ahí fue cuando el balear sacó su garra. Qué difícil es ganarle un partido a cinco sets. Si el encuentro se alarga, sus posibilidades aumentan. En el tercero tuvo que luchar, pero aprovechó un 'break' para ganarlo por 6-4.

placeholder Rafa Nadal. (EFE/Dave Hunt)
Rafa Nadal. (EFE/Dave Hunt)

Tercer y cuarto set parecidos

El cuarto set fue otra cosa. Medvedev estuvo más fino que en el tercero, pero nada pudo hacer ante la resistencia de Nadal. Rafa esperó su momento, consciente de que el error del ruso llegaría. Y así ocurrió. Apareció de nuevo otro 'break' y el guion se repitió: el balear no falló y prolongó el encuentro.

Nadal forzó el quinto set. Cuando terminó el cuarto, se escuchó su famoso "vamos, vamos". Pocas imágenes motivan más que la cara que puso en ese momento. La fortaleza de Rafa es tal que ya se piensa que ganará incluso cuando peor está la situación. No es descabellado pensar que se siente más cómodo así; que prefiere sufrir porque así deja que el rival se confíe. Ahí es cuando él se erige como el protagonista.

El Open de Australia era un torneo que se le atragantaba a Nadal porque ha perdido cuatro finales: las de 2012, 2014, 2017 y 2019 en las que fue derrotado por Djokovic, Wawrinka, Federer y de nuevo por Novak. Todas las facilidades que demuestra en la tierra francesa se transforman en dificultades en la rápida pista australiana. No obstante, hoy a Melbourne se le puso cara de París. Ahora es momento de celebrar esta gesta.

La proeza llegó por convencimiento, como casi siempre ocurre con Nadal. El balear se ha convertido en el tenista con más Grand Slam (21), dejando atrás el triple empate que mantenía con Federer y Djokovic. Rafa venció a Medvedev en la final del Open de Australia (2-6, 6-7, 6-4, 6-4 y 7-5) en un encuentro que superó las cinco horas de duración. El ruso fue muy superior en el primer set y también lo fue en el segundo. Sin embargo, ahí apareció la figura de Nadal para remontar el partido. Aunque parezca una gesta increíble, quizá lo es menos cuando se habla del balear porque ha convertido lo imposible en algo habitual.

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