Rafa Nadal cae ante su espejo: Thiem lo borda en una épica batalla en cuartos de Australia
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6-7, 6-7, 6-4 y 6-7 PARA EL AUSTRIACO

Rafa Nadal cae ante su espejo: Thiem lo borda en una épica batalla en cuartos de Australia

Gran partido en la Rod Laver, en la que los dos tenistas firmaron un brillante encuentro en el que no dieron una sola bola por perdida: un verdadero espectáculo en cuartos de Australia

Foto: Nadal cae ante su espejo: Thiem lo borda en una épica batalla en cuartos de Australia. (Reuters)
Nadal cae ante su espejo: Thiem lo borda en una épica batalla en cuartos de Australia. (Reuters)

Impresionante el partido vivido en la Rod Laver Arena entre Rafa Nadal y Dominic Thiem, en una batalla épica de espectacular tenis en la que el austriaco necesitó trabajar muy duro para acabar con la resistencia de un Nadal que no le perdió la cara al partido en ningún momento (6-7, 6-7, 6-4, 6-7). Dos de los jugadores más combativos del circuito se veían las caras en los cuartos de final del Open de Australia, a sabiendas de que lograr la clasificación a las semifinales solo sería posible a base de esfuerzo y trabajo. Y así fue, pues Thiem necesitó 04:10 horas para doblegar a su rival en un partido de muy bella factura, donde el austriaco supo aprovechar los tres 'tie-breaks' del partido para llevarse la victoria y el pase a semifinales. Hasta la fecha, Thiem solo había sido capaz de ganarle un desempate al español: este miércoles, se llevó los tres del encuentro para sellar el triunfo en uno de los partidos más emocionantes de la presente edición del torneo 'aussie'.

Sobre el papel, un partido entre Nadal y Thiem ya es sinónimo de partido largo, increíble y de mucha emoción, pues son dos jugadores muy parecidos con una forma similar de ver el tenis: no se da una bola por perdida ni existe la palabra rendición hasta que el último punto se ha jugado. La emoción estaba servida y pronto confirmaron que pondrían todo su juego en busca de las semifinales de Australia. Nadal era consciente de que iba a jugar contra su espejo, un jugador muy rápido de piernas y con un gran golpeo desde el fondo de la pista que sabía que le complicaría el partido. Y tanto fue así que, al final, el número uno cayó derrotado a pesar de jugar un gran partido, aunque quizá más timorato en los momentos claves de los tres desempates que se jugaron. Desde los primeros compases, ambos mostraron sus armas y confirmaron lo que todos sabíamos: iba a ser un partido largo. La paciencia y el físico iban a ser determinantes a la hora de saber quién se llevaría el partido.

El número uno del mundo era consciente de que quien menos fallos cometiera se llevaría el choque. Sería cuestión de detalles y de no perderle la cara nunca al partido. Ya en los primeros compases lo pudo comprobar: Thiem tan solo cedió un punto de los primeros trece al servicio, lo que confirmaba que la clave estaría en saber aprovechar la oportunidad. Y así lo hizo la primera vez que tuvo ocasión, pero lo que Nadal no sabía es que iba a dudar en el momento clave. Con ambos muy serios al servicio, Nadal tuvo su primera oportunidad en el octavo juego. En uno de los puntos del encuentro, Nadal se defendió de todos los golpes de Thiem para inventarse un magnífico globo con el que se ponía 5-3 en el marcado. Si confirmaba el 'break' con su saque, se llevaría la primera manga: pero Thiem aprovechó los errores del español para igualar la contienda que, tras dos nuevos servicios, se iría al 'tie-break'. En el desempate, al austriaco no le tembló el pulso para derrotar al balear por 6-7 (3).

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(EFE)

La moneda había caído del lado de Thiem, quien con un juego perfecto desde el fondo de la pista, con golpes muy profundos y un devastador revés a una mano, llevaba al límite a un Nadal que no conseguía llevar el peso del partido. Y volvió a repetirse la misma historia en el sexto juego del segundo set: Nadal volvía a romper el saque de Thiem, que esta vez sí confirmó con su servicio... en el que tuvo lugar el enfado del español contra la jueza de silla, Aurelie Tourte, que le cantó un 'warning' por exceso de tiempo en el saque. Después de un rally de más de 15 golpes, la jueza cantaba la falta al español, quien se acercó a la silla: "Si me cantas esta falta, es que a ti no te gusta el tenis", le espetó, después del esfuerzo agónico de ambos jugadores. Solo un servicio después, Nadal iba de nuevo a tropezar con la misma piedra, sin encontrar su mejor versión en el saque y con un Thiem muy profundo al resto. De nuevo el 'tie-break' decantaría la balanza... otra vez del lado del austriaco, más acertado en el momento de la verdad, para ganar por 6-7 (4).

Llegaba el momento en el que el físico marcaría la diferencia. Thiem había ganado dos sets jugando un tenis impresionante, ante un Nadal que también estaba brillando, pero más dubitativo en los momentos decisivos. Con todo perdido, el número uno pareció soltarse más en sus golpes, más intenso y confiado de poder dar la vuelta al marcador, ante un austriaco que se defendía con todo. La batalla en la Rod Laver ya iba camino de ser épica: dos tenistas jugando a un nivel realmente impresionante. Los dos jugadores eran conscientes de la importancia del saque: de hecho, con 5-4 en el marcador, ambos tenistas solo habían perdido cuatro puntos al servicio... hasta que Nadal volvió a oler sangre. Supo leer su oportunidad para decir 'aquí estoy' y romper el servicio de Thiem en el momento de la verdad, que perdió los mismos puntos en su último servicio que en todos los anteriores del set. El español pegaba un puñetazo sobre la mesa. El primer paso para la remontada ya estaba dado (6-4).

Pero no comenzó bien: tras ganar el saque inicial y con posibilidad de hacerse con el 'break' al resto, Nadal pidió la revisión de una bola, algo que la juez de silla no permitió alegando que ya había pasado demasiado tiempo. No solo perdió el juego, sino que también hizo lo propio a continuación con su servicio. Parecía que el partido se le ponía cuesta arriba al español, pero supo esperar pacientemente su oportunidad: Thiem servía para ganar el partido y Nadal supo aprovechar los nervios del austriaco para devolver el 'break' y empatar a cinco la cuarta manga. Una vida extra para el español cuando parecía que lo tenía todo perdido: tras sumar su servicio el austriaco, llegaba el tercer 'tie-break' del partido... que, de nuevo, caería del lado del austriaco. Pese a levantar dos bolas de partido, Thiem volvió a estar más acertado que Nadal en el momento decisivo del encuentro, acabando con la resistencia del número uno y consiguiendo el pase a semifinales después de una épica batalla entre dos de los tenistas más físicos del circuito.

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