gana su duodécima copa de los mosqueteros

La enésima oportunidad de Rafa Nadal a sí mismo o por qué ha ganado Roland Garros

Rafa Nadal podrá tener una caída en su físico de aquí hasta que concluya su carrera, pero su mentalidad está más fuerte ahora que cuando comenzó su andadura en 2005

Foto: Rafa Nadal tras coronarse nuevamente en Roland Garros. (Reuters)
Rafa Nadal tras coronarse nuevamente en Roland Garros. (Reuters)

Dominic Thiem encogió el puño en señal de victoria, aunque no sabía que esa sería su última alegría en el primer set de esta final de Roland Garros. Cuando el austriaco rompió el servicio de Rafa Nadal a poco de comenzar el partido, la contestación del español fue dejarle seco y sin ganar ningún juego más en ese set. Otra vez que alzó el puño el austriaco fue cuando empató el choque ganando el segundo set por 7-5… esa fue su última alegría de todo el partido prácticamente ya que solo ganaría un juego en lo que restaba de partido. Nadal triunfó por duodécima vez París con un 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1. Demoledor y algo tan extraterrestre que se buscan explicaciones desde su entorno para poder conocer cómo se ha llegado a esta cifra. "Rafael es una persona que se da muchas oportunidades a sí mismo", comentó su tío Toni Nadal para dar a entender cómo funciona la mentalidad más brillante en la historia de la raqueta.

Rafa Nadal ha jugado 120 partidos al mejor de cinco sets en tierra batida y ha ganado 118. Es su territorio y lo domina como ningún otro en la historia de la raqueta. Durante esta temporada, su progresión en la arcilla ha sido escalonada llegando a las semifinales de Montecarlo y Madrid (con un juego muy sólido) para ser intratable en Roma y conquistar el Foro Itálico ante el número 1 del mundo, Novak Djokovic. Con esa victoria llegaba con la vitola de favorito a París… y no le pesó. Su cabeza va a otro ritmo.

¿Es este Rafa Nadal el mejor de siempre? Acaba de sumar su decimoctavo Grand Slam con 33 años y lo ha hecho demostrando que está algún peldaño por encima del siguiente en tierra, el finalista Dominic Thiem. Lleva unas semanas en las que aparenta ser una apisonadora porque no solo su derecha está resultando letal, sino que en el torneo se le han visto detalles como dejadas, subidas a la red o puntos resueltos de saque y volea que le proporcionan diferentes argumentos para considerar que sus recursos son variados y van más allá de su ‘banana’. Y eso que ya acumula "los cambios lógicos" debidos a la edad y que "ha dejado cosas en el camino para incorporar otras". Entre las mejoras están "la volea y el revés, aunque ahora va perdiendo potencia con la derecha y las piernas ya no corren tanto como antes", palabra de Toni Nadal.

Nadal y sus brazos al cielo. (EFE)
Nadal y sus brazos al cielo. (EFE)

A comienzos de 2019 señaló que tenía más “confianza” cuanto más alejado estuviera en el tiempo de una lesión, algo que no le interrumpe desde marzo cuando debió retirarse de Indian Wells estando en semifinales. De hecho, uno de los factores que ha señalado Rafa Nadal tras su victoria ha sido que lleva “cinco torneos sin la aparición de molestias físicas”. Sin esos problemas y su cabeza centrada en el juego, como en esta edición de Roland Garros, su tenis es infranqueable.

Su cabeza también fue algo que comentó a la televisión este domingo. A su amigo Álex Corretja, comentarista de Eurosport, le fue sincero al admitir que al principio de la temporada sufrió problemas “emocionales y de tenis, que siempre van de la mano”, un factor vital en un deporte individual tan psicológico como el tenis y más concretamente en el caso de Rafa, puesto que es su mejor arma.

La herramienta de Toni Nadal

Dicha arma, la mentalidad, es algo por lo que le han preguntado en centenar de ocasiones porque es una cualidad única en la historia del deporte. “Es un jugador ordenado y duro de cabeza”, señalaba en 2008 Toni Nadal en una entrevista para Marca a la hora de definir a su sobrino. “Duro de cabeza” que, con el paso del tiempo, ha ido trabajando y evolucionando. Si el físico puede ir mermando en el tenista balear de cara al futuro, su cabeza puede ir mejorando todavía más. En la final, cuando recibió un ‘palo’ por parte de Thiem -al romperle el servicio en el primer set y al ganarle el segundo set-, la respuesta fue brutal en cada caso: no cedió ningún juego más en el primer set y solo dos juegos en el resto del partido (tercer y cuarto set).

En esa misma charla de 2018, Toni Nadal descubría alguno de sus secretos en cada entrenamiento cuando todavía era su pupilo de la que se puede comprender mejor cómo ha sido capaz de volver a ser un tenista imbatible en tierra después de la época de crisis en 2015 y 2016: “Se consigue lo que se hace en los entrenamientos. Odio a la gente que se queja, en todos los ámbitos de la vida, y Rafael nunca lo hace en los partidos. Es una incoherencia: si fallas mucho es porque no sabes lo suficiente de lo que estás haciendo, así que más vale que mejores. Y si fallas poco, es algo con lo que hay que convivir sin quejarse. Eso hay que educarlo en los entrenamientos: si haces algo mal, te aguantas. Trabaja para que te salga bien. A Rafa todavía le tengo que decir que no se queje en algún entrenamiento si hace las cosas mal”. Esa labor, en la actualidad, la está realizando Carlos Moyá junto a Francis Roig.

El amigo Carlos Moyá

"Para superar los malos momentos he sido más un amigo que un entrenador para él. Todo el equipo se dio cuenta de que estaba atravesando un mal momento, y ahí dejas tu faceta de entrenador de lado y te haces su amigo, alguien a quien pueda hablar, que le escuche. No solo yo, sino todo el equipo. Creo que mentalmente ha dejado atrás sus dudas. Ganar Roma le dio la confianza que necesitaba para creer que estaba jugando bien otra vez", apuntó Carlos Moyá para recalcar esa 'remontada mental'.

Con la, seguramente, mentalidad más dura de siempre y un excelente tono físico (le hace intratable a partidos largos) da la impresión de que las lesiones es lo único que pueden frenar a Rafa Nadal para igualar en este 2019 las sensaciones de sus mejores años en el circuito. No solo arrasando en tierra batida, sino siendo un duro oponente en otras superficies. Para llegar a este punto no solo ha obviado las quejas por los problemas físicos, sino que se ha dado oportunidades para regresar a su mejor nievel... "Rafael es una persona que se da muchas oportunidades", señalaba este domingo Toni a Eurosport, y así se puede resumir una de las claves de esta victoria en un Roland Garros que hace unas semanas "no sabíamos si podía jugar siquiera", como reconoció tanto Rafa como Toni tras el triunfo.

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