CRUZABA LA ANTÁRTIDA PASANDO POR EL POLO SUR

El inspirador Henry Worsley muere: "Se buscan hombres para un viaje peligroso"

Un siglo después de la famosa expedición llamada Viaje Imperial Transantártica, el también británico Henry Worlsey ha intentado llevarla a cabo. Se ha quedado a 48 kilómetros de lograrlo

Foto: Henry Worsley en plena expedición.
Henry Worsley en plena expedición.

“No hay secreto en ir poniendo un esquí delante del otro”. Así pensaba hacerlo durante 1537 kilómetros a lo largo de unos 75 días. Se quedó en 71 días y a falta solamente de 48 kilómetros para completar una expedición inspirada en Ernest Shackleton, quien quiso en 1916 atravesar la Antártida pasando por el Polo Sur. Un siglo después de aquel intento fallido, Henry Worsley lo ha intentado de la manera más compleja que puede haber en este siglo XXI: solo, tirando un trineo que arrastraba una bolsa que pesaba 150 kilos y contenía alimentos como para sobrevivir 80 días y una tienda de campaña. A escasas horas de completar su objetivo tiró la toalla aquejado de una fatiga extrema y deshidratado. Fue evacuado en helicóptero el viernes 22 hasta el hospital Magallanes, en Punta Arenas (Chile), donde falleció por una peritonitis y con una “deficiencia completa de sus órganos”, señaló su esposa, Joanna.

 

“Hemos perdido a un amigo, pero seguirá siendo una fuente de inspiración para todos nosotros, especialmente para los que se beneficiarán de su apoyo a través del Endeavour Fund”. El Príncipe Guillermo de Inglaterra era la cara más popular de la Endeavour Fund, una organización que recaudaba fondos para los exsoldados heridos, y habló por última vez con Henry durante estas Navidades, cuando le deseó suerte para concluir la expedición con la que ha recaudado unos 140.000 euros. Henry había llegado a ser teniente coronel de las Fuerzas Especiales de la armada inglesa.

Worsley aún sintió el atractivo y seductor anuncio en el 'Times' que se ha conservado como uno de los más impactantes en la historia de la Prensa: “Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito”. Su viaje, el de Henry, se amolda perfectamente un siglo después a las palabras redactadas por Shackleton. Y eso que el resultado de dicha expedición fue nulo porque ni si quiera pusieron pie en tierra continental -el barco fue engullido por el hielo-. Pero se recuerda por la temeridad de tan grande desafío y la proeza de devolver a Gran Bretaña con vida a los 27 exploradores que completaron la expedición llamada Viaje Imperial Transantártica, entre ellos el capitán del barco -Frank Worsley- antepasado de Henry.

 

De inspirador a inspirador

Henry, también sin completar su objetivo, se ha convertido en 2016 en una fuente de inspiración. El londinense de 55 años huyó de las comodidades que ofrece el siglo de las tecnologías, la comunicación y lo instantáneo para cruzar el lugar más inhóspito de la tierra. Y, como se refiere el Duque de Cambridge en su carta de despedida al aventurero, ese motivo ya de por sí resulta “inspirador”: este siglo también es el del sedentarismo.

 

Henry llegó a la Antártida en noviembre y en estos meses ha debido soportar temperaturas a -44º, debiendo ascender alturas como como los 2.830 metros del Polo Sur. Deja dos hijos y miles de rostros apenados porque se quedó a muy poco de alcanzar su proeza. David Beckham, con quien coincidió en la Atártida, es uno de ellos: “No hay palabras que puedan describir la tristeza de perder a Henry”.

No obstante y aunque no haya perecido de frío como otros heroicos aventureros, Henry ha resuelto el gran misterio de cada ser humano que intenta un desafío tan peligroso: conocer su propio límite. Worsley fue operado de peritonitis en Chile, pero falleció de cansancio.

Infografía de The Guardian.
Infografía de The Guardian.

 

Otros deportes

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios