hoy, otro clásico, esta vez de liga a las 20.45

Real Madrid - Barcelona: El reconocimiento de Valverde a Vinicius

El extremo del Madrid ha aprovechado una temporada de crisis para hacerse con un puesto en el once y apuntar a muchos años más en la élite. Le falta gol, le sobra tiempo

Foto: Vinicius cuerpea con Semedo en el último clásico. (Reuters)
Vinicius cuerpea con Semedo en el último clásico. (Reuters)

Los jugadores jóvenes no siempre viven en el mismo estado de ánimo que sus equipos. En el Real Madrid hay más pena que alegría, perder un clásico y por 0-3 es una píldora difícil de tragar, pero es posible que Vinicius, como Reguilón, se haya ido a dormir estos últimos días con cierta satisfacción. Ellos vieron que pertenecen al gran circo, que pueden salir airosos de un partido así. Más incluso, señalados como los mejores de su equipo, que aunque perdió dejó algunas sensaciones positivas, fundamentalmente representadas en ellos dos.

Vinicius, un día más tarde recogió la llamada de Tité. Irá a la selección brasileña, que en el mundo del fútbol no es cosa baladí. Con su juventud no es fácil entrar en la 'verdeamarelha' y el recuerdo está en otros que la vistieron antes de llegar a la veintena, entre los que se encuentran leyendas del fútbol como Pelé o Ronaldo. Es mucho horizonte para cualquiera y, por el momento, lo que le queda al joven es seguir trabajando para acercarse lo máximo posible a las mayores estrellas de su país. Es un camino largo y habrá que ver hasta donde llega. Los primeros pasos, suenan bien.

La crisis es el territorio en el que florecen los jóvenes en el Real Madrid, aunque la intuición lleve a pensar que lo mejor es que el talento se incorpore en entornos ganadores, donde la crítica es más agradable y todo va rodado. No es así, entre otras cosas porque cuando el rendimiento de todos es alto, es más complicado dar la venia a los jóvenes. Y jugar, quieren jugar todos.

La Quinta llegó cuando el Madrid llevaba tiempo grogy, Raúl sacó la cabeza en un equipo quebrado que ni siquiera se metió en la UEFA. Todavía es más difícil hacerlo en el ataque cuando las cosas van bien, hay menos sanciones y los jugadores son más avariciosos, cuentan con los goles, lo que hace que las opciones sean todavía menores. Vincius se ha abierto hueco entre lesiones. Se fue Cristiano, Asensio se rompió, Bale ejercio de perfecto Bale y también se lesionó, Isco cayó en el ostracismo y, con esa tormenta perfecta, se hizo con la banda izquierda.

Hace unos días, en una entrevista de la Cope, Lopetegui dijo que el año era muy largo y que le iba a dar una oportunidad, pero la verdad está en los hechos y, después de una pretemporada viéndole entrenarse, el técnico no localizó en él las cualidades suficientes para incluirle en la primera plantilla, ni aunque fuese de suplente. Le mandó al Castilla y eso, quién sabe, igual dentro de unos años se recuerda de manera anecdótica, como la de aquel entrenador de Jordan que le dijo que no valía (esta historia se repite con casi todo deportista de leyenda, parece que siempre hay un iluminado que señala y se equivoca, es parte del camino a Ítaca). A Solari no le vino dado tampoco, quizá es solo que le conocía más. No fue su primera opción, pero tras un par de partidos no dudó, ese chico ya estaba para jugar.

El desarrollo físico

Que no es lo mismo que decir que está maduro, porque eso no. Desde las primeras arrancadas sorprendió por lo bien que encara, lo mucho que le gusta dejar cadáveres en su carrera y lo mal que define. A veces es que el disparo es blando, otras muchas un problema de ventana temporal, no sabe elegir el momento en el que su disparo fuera más efectivo. Sobrerevolucionado está, no cabe duda. Y ahí viene la duda que tiene dos escuelas, una que afirma que el chico se formará y terminará marcándolos, otras que explica que el gol se tiene o no se tiene (esta suele especificar que claro, es muy joven y algo ganará, pero que nunca será un goleador de verdad).

La definición es lo más llamativo, pero no es lo único que se le echa en falta. A Vinicius le falta físico. Es muy rápido y habilidoso, pero todavía se le nota demasiado fino. El miedo siempre está en que una ganancia muscular repercuta para mal en la velocidad del jugador, pero es un riesgo que el brasileño tiene que asumir de algún modo. No se conseguirá nunca un jugador grande y fuerte, porque no tiene esa construcción, pero agredecerá esos kilos para chocar y para ser más durable. Es evolución, probable, también le dará un mejor rendimiento en el disparo.

Lo que parece obvio es que el puesto suyo y en su mano está mantenerlo. Por el momento parece tener más mano para forzar penaltis que para marcar, pero también tiene tiempo por delante. Todos los textos recuerdan que solo tiene 18 años, un dato reseñable porque está en la edad en la que el jugador todavía no es un futbolista profesional, es puro talento, pero no ha cerrado su formación y suele faltarle entendimiento del juego.

"Nos creó problemas", admite Valverde. No solo fue así, es que él mismo lo tenía en cuenta de antemano y por eso, en los dos partidos contra el Real Madrid, ha optado por Semedo en el lateral derecho. Sergi Roberto, que rota también en ese puesto, es en principio peor defensor y algo más lento, por lo que el técnico se decantó por el portugués en ambas ocasiones. No es que le fuese especialmente bien, el lateral barcelonista ha sufrido muchísimo con las internadas de Vinicius y cerca estuvo en varias ocasiones de equivocarse y hacer penalti. Porque es muy complicado tratar de detener a un jugador así y el Barcelona, por el momento, lo ha logrado de una manera algo extraña en fútbol, dejándole hacer. Confiar en que fallará suena, en todo caso, a una estrategia algo suicida.

Liga
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios