valverde volvió a hacer rotaciones

El único que no se independizó en Girona fue Leo Messi

EL jugador argentino no pudo expresar su mejor fútbol atosigado por el marcaje constante de Pablo Maffeo. Luis Suárez marcó dos goles y salió así de una racha negativa en tiempos recientes

Foto: El Barcelona celebra su segundo gol. (EFE)
El Barcelona celebra su segundo gol. (EFE)

Era de esperar que con el conflicto político que se está viviendo entre España y Cataluña el partido en Montilivi sirviera también como escenario para la reivindicación; y así fue. Banderas esteladas, cánticos de independencia y el presidente de la Generalitat Carles Puigdemont y la presidenta del Parlament Carme Forcadell en el palco. Y entre tanto reclamo, resulta que el único que no pudo independizarse fue Leo Messi. Pablo Maffeo, cedido por el Manchester City de Guardiola -con el que debutó en la Premier- fue el encargado de que en Girona no se pudiera ver a Messi porque, básicamente, no le dejó en paz con un marcaje individual tan pegajoso que el crack argentino se terminó aburriendo y hasta se le vio resoplar en un par de ocasiones, pero se lo tomó con filosofía y hasta terminó charlando con su marcador.

Pirri, el ex jugador y ex mánager deportivo del Real Madrid, siempre que se le pide que recuerde una anécdota de su larga carrera elige la misma. Y no es para menos porque fue antológica. Sucedió en la temporada 67-68 cuando el conjunto de Miguel Muñoz, el Madrid yé-yé, jugó en Amsterdam ante un Ajax en el que Johan Cruyff ya maravillaba al mundo. Así que a Zunzunegui, Muñoz le encargó que siguiera a Cruyff allá a dónde fuera. Y Pirri siempre ríe cuando cuenta: “Y llegamos al vestuario en el descanso y nos dimos cuenta de que faltaba uno. Era Zunzunegui, que de tanto seguir a Cruyff se había ido detrás de él y se metió en el vestuario del Ajax. Tardó dos minutos en darse cuenta y volver al nuestro”.


Maffeo no se equivocó de vestuario, pero se vio obligado a realizar tal esfuerzo físico para marcar de cerca al crack argentino que tuvo que ser sustituido en el minuto 77’ cuando ya no podía más: “Nunca había jugado en esta posición ni así, pero es lo que me ha pedido el míster. Hasta hemos hablado un rato, al fin y al cabo estábamos todo el rato el uno al lado del otro, me ha preguntado un par de cosas y muy bien, muy buena persona”, declaraba el joven catalán a los micrófonos de Movistar nada más terminar el partido. Más tarde en zona mixta añadió: “Es dificilísimo marcarle, es el mejor del mundo, vamos. Me preguntó si estaba cedido del City y que cuántos años tenía, muy majo, muy humilde. No le he pedido la camiseta al final porque un amigo me había pedido la camiseta de Ter Stegen y los amigos son lo primero”. Pablo Machín ya había comentado hace dos días en la Ser entre risas que había pocas soluciones para contrarrestar al azulgrana: ¿Que cómo parar a Messi? Poniéndole algo en la sopa o un francotirador en el palco”.

El técnico optó finalmente por Maffeo y funcionó, aunque no lo suficiente como para sacar ni un punto ante un Barça que sigue en plena racha y ha ganado sus seis encuentros de Liga. “Le he visto bien, tranquilo, trabajando para el equipo y para nosotros también tiene sus ventajas”, aseguró Valverde sobre el marcaje individual a su estrella.

Luis Suárez, gol en su centenario

Un partido sin que Messi aparezca es, y no puede ser de otra manera, más aburrido. Tampoco es que el Barça brillara extraordinariamente en el anterior ante el Eibar, pero el argentino se dio un festival con cuatro goles y pocos cayeron en la cuenta de que el juego no había sido para tirar cohetes. En Girona tampoco lo fue, pero si algo tiene el Barça de Valverde es una gran capacidad de sacrificio, presionando sin parar, y la clara intención de hacer daño por las bandas; ayer tanto Sergi Roberto como Aleix Vidal por la derecha y Jordi Alba por la izquierda fueron los que más daño le hicieron al rival.

Y aún así, la suerte se alió también con el Barça ya que los dos primeros goles fueron en propia puerta, el primero de Aday y el segundo de Gorka. El tercero fue de Luis Suárez en su partido 100 en Liga con la camiseta azulgrana y faltita le hacía, porque un depredador como él, un ‘pistolero’ necesitaba ver puerta. Hasta ayer sólo había conseguido un tanto y se le notaba ya intranquilo. De hecho, frente al Eibar Valverde prefirió dejarle en el banquillo “porque creo que le venía bien un descanso”, según dijo.

El entrenador culé sorprendió a todos con su alineación en Montilivi haciendo de nuevo seis cambios respecto al último partido y dejando a Busquets y Piqué en el banquillo. Es sólo la jornada 6 de Liga y los únicos intocables son Ter Stegen y Messi; el resto ha sido suplente en algún partido. Valverde pretende tener a toda la plantilla enchufada y por ahora le está funcionando.

Paulinho hizo una buena primera parte apareciendo cada vez que podía en el área, Rakitic está preparado para hacer de Busquets y fue el que más balones recuperó de su equipo, y por los extremos Sergi Roberto y Aleix Vidal dieron profundidad a su equipo. De un pase largo de Sergi Roberto, por ejemplo, nació el tercer gol de Suárez, que controló con la izquierda y chutó con la derecha para cerrar el marcador. “Lo que más me gusta de todo es el sentido de equipo que tenemos. Estamos juntos cuando atacamos y cuando defendemos”, declaró Valverde que el miércoles, frente al Sporting de Lisboa en Champions, volverá a meterle un buen meneo al once inicial respecto al de Montilivi seguro.

Por cierto, hasta el día que Messi apenas aparece es imposible no terminar escribiendo de él. Que me rindo, en fin.

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