Unas calcificaciones en el tendón rotuliano obligan a Cristiano Ronaldo a parar
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LA RODILLA IZQUIERDA, TOCADA

Unas calcificaciones en el tendón rotuliano obligan a Cristiano Ronaldo a parar

Debido a su empeño por no parar, han aparecido unas calcificaciones en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda. Cristiano debe parar 2 o 3 semanas

Foto: Cristiano durante el partido de ida de la Supercopa de España (Efe).
Cristiano durante el partido de ida de la Supercopa de España (Efe).

“No está para competir”, ha dicho Paulo Bento ante la ausencia de Cristiano Ronaldo para los próximos partidos de la selección. “Arriesgué mi futuro por el Real Madrid y por la selección de mi país”, afirmó días atrás el propio delantero madridista. Y es que la alarma se ha encendido y el estado físico del portugués ha pasado a ser cuestión de estado para la zona noble del Santiago Bernabéu.

Unas calcificaciones aparecidas en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda, consecuencia de que no parase el debido tiempo durante la pasada temporada y a lo largo de este verano, han llevado a todos los actores a decidir levantar el pie. Se ha buscado una solución en forma de descanso en las dos próximas semanas, que serán tres si se le suma la presente. Hoy no jugará ante la Real Sociedad y no regresará a los terrenos de juego hasta el próximo 14 de septiembre.

El hielo se ha convertido en su compañero de viaje en los últimos meses. Nada más terminar cualquier entrenamiento o partido, la rodilla reclamaba atención en forma de hielo reparador, tal y como dejó patente la foto que colgó en su Twitter nada más terminar la Supercopa de Europa con Florentino Pérez y Ferguson de testigos.

“Lo que tú quieras Cris” le dijo el doctor Olmos, el médico que acompaña ahora al Real Madrid y que se sienta al lado de Ancelotti, horas antes del partido de vuelta de la Supercopa ante el Atlético en el Calderón. El portugués se lo pensó, habló con Ancelotti y decidió esperar en el banquillo. Las molestias sufridas en la ida en el Bernabéu en el bíceps femoral llegan como consecuencia de la defensa que hace su cuerpo ante los avisos que le manda el ya famoso tendón rotuliano.

Cristiano se está acostumbrando, incluso, a correr de manera distinta con tal de proteger la rodilla izquierda, pero la consecuencia llega en forma de molestias en otras partes. Ya no vale aquello que dijo de “yo soy mi mejor médico y sé cuándo puedo jugar”. El portugués ya se ha dado cuenta de que algo falla y que debe cerrar heridas en su rodilla izquierda. “Estoy perfectamente y he jugado pese a la opinión de alguien que no quería jugar”, afirmó tras el partido de ida ante el Bayern. Pues bien, el tiempo ha dado la razón a ese diagnóstico que le indicaba que dejara pasar el tiempo, que descansara y que fortaleciera esa zona dañada.

Durante el pasado Mundial, El Confidencial informó sobre los consejos médicos que le habían indicado que debía parar porque estaba poniendo en juego su carrera como futbolista. Desmentidos en su día, el propio Cristiano ha reconocido ahora que tenía que haber parado, pero su país le necesitaba, igual que pasó con el Real Madrid. Hasta el doctor Noronha, su médico de confianza, le dijo que parara y, sobre todo, que una vez terminada su participación en el Mundial, echara el freno de mano durante dos meses. Hizo caso omiso y cinco semanas después de su adiós al Mundial, el delantero ya estaba jugando unos minutos en Michigan en un partido amistoso sin más ante el Manchester United.

Esas calcificaciones son pequeñas adherencias que han aparecido en su tendón como consecuencia del esfuerzo hecho sin que la inflamación hubiera desaparecido del todo. Provocan rigidez y que el lesionado no se termine de sentir cómodo a la hora de forzar, algo que se agudiza en Cristiano Ronaldo por la fuerza que emplea al correr. Una acción en la que pone a todo su cuerpo en marcha sin escatimar esfuerzo alguno. Ahora ya mide esa potencia porque su rodilla le manda avisos.

El portugués ya ha entendido que su cuerpo necesita parar, administrar esfuerzos. Si 2013 fue su mejor año, las molestias musculares no le han permitido rendir de la misma manera en 2014. Su tremendo espíritu competitivo le ha llevado a arriesgar más de la cuenta. Ahora con todos los premios individuales y con la Champions en el bolsillo ha llegado el momento de parar, de frenar y de pensar que la temporada que acaba de empezar termina en junio y no es necesario que juegue todo y ante todos los rivales.

Cristiano Ronaldo
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