Diego Perotti, el último pelotazo de Monchi
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COSTÓ 200 MIL EUROS Y AHORA VALE 30 MILLONES

Diego Perotti, el último pelotazo de Monchi

Algo debe tener el agua cuando tanto la bendicen… El refrán castellano viene que ni al pelo a Monchi, director deportivo del Sevilla, cabeza visible de

Foto: Diego Perotti, el último pelotazo de Monchi
Diego Perotti, el último pelotazo de Monchi

Algo debe tener el agua cuando tanto la bendicen… El refrán castellano viene que ni al pelo a Monchi, director deportivo del Sevilla, cabeza visible de un equipo de auténticos alquimistas del balón, que con arte y tino ponen los cinco sentidos en el menester de descubrir talentos. El último, un diamante tan descomunal que asusta: Diego Perotti. Delantero argentino, de 21 años, que aterrizó en Nervión en julio de 2007 y costó la friolera de 200.000 euros.

Su descubridor: Víctor Orta, secretario técnico del club, un obseso del fútbol internacional, sobre todo del suramericano. Víctor Orta fue el mismo que descubrió un año antes al también sevillista Federico Fazio, que jugaba en el Ferro Carril Oeste. A Diego Perotti lo trajo del Deportivo Morón, un Segunda B del fútbol argentino, que fue el equipo que acogió al joven Perotti, un joven de 18 años, al que los técnicos de Boca Juniors descartaron por flaco.

En efecto, flaco como un alambre pero muy veloz y un regate demoledor por los dos costados. Una mina. Por esa mina pagó el Sevilla 200.000 euros. Perotti llegó para engrosar la nómina del Sevilla Atlético en Segunda y fue Manolo Jiménez, entonces responsable técnico del filial, el que, como un año antes hizo con Federico Fazio, se puso a trabajar con el delantero. Fue un proceso duro para todos, porque Perotti tenía condiciones, pero en lo físico andaba corto con sifón. Pero Diego tiene voluntad de hierro y tiene hambre de triunfo. Un año y medio en la división de plata y la evolución de Perotti fue un hecho: modeló su cuerpo con kilos y músculos y depuró su técnica. Debutó la pasada temporada frente al Espanyol y su entrada en el campo propició la victoria sevillista por 0-2.

Tal era la confianza que tenían Jiménez y Monchi en Perotti, que le otorgaron el dorsal 25 del primer equipo y le dieron plaza pese a no ser comunitario. Fue el fichaje de invierno del Sevilla, un clube que hace diana cuando arrecian los fríos. La rompió con Daniel Alves, un año después llegó Adriano Correia, luego Julien Escudé, un año más tarde Fazio, ahora Perotti. A éste le hacía falta el gol y se aplicó en el empeño. Un tanto suyo frente al Deportivo, en el penúltimo partido de Liga, selló la tercera posición del Sevilla. Esta Liga lleva dos: el primero, un zambombazo de zurda a su compatriota Carrizzo, el segundo al israelí Auate.

Perotti se ha convertido en la sensación de la Liga. Monchi lo ató bien: sevillista hasta el 2014 y una cláusula de 30 millones. Dicen que van a ampliarle el contrato en dineros y tiempo en las próximas semanas.

Las alegrías puede que le caigan a pares, y es que en Argentina los analistas aseguran que el chaval será llamado por Diego Maradona para que remedie los males de la selección en su calvario hacia Sudáfrica. Maradona conoce bien al sevillista: lo tuvo en sus brazos cuando apenas era un bebé. El 10 y Hugo Osmar “Mono” Perotti formaron línea delantera de Boca Juniors en los ochenta, ganaron un Campeonato en su país y la Libertadores. El “Mono” Perotti fue un delantero de gran habilidad y olfato goleador, que triunfó en Boca. Su hijo, Diego en honor de D10s, no lo pudo hacer con los auriazules y salió por la puerta más pequeña.  En La Bombonera se lo perdieron. De Morón a Sevilla, un trecho largo que puede encumbrar al hijo del “Mono” (odia que le pongan un mote), Diego, como el astro, de blanco sevillista.

Carmen Sevilla Monchi Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA)