Seis argumentos sobre la Superliga que usó Florentino Pérez y no encajan con la realidad
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JÓVENES, INGRESOS E INTERÉS

Seis argumentos sobre la Superliga que usó Florentino Pérez y no encajan con la realidad

El presidente justificó la nueva competición con algunas afirmaciones discutibles

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El presidente del Real Madrid detalló la noche del lunes varios detalles de la hipotética Superliga que echaría a andar este mismo verano. Algunos de sus argumentos proceden del argumentario que se ha repartido entre los clubes fundadores y no se corresponden con la situación del fútbol actual.

1. "El fútbol tiene que evolucionar como evoluciona la vida, las empresas, las personas… Las redes sociales han cambiado la manera de comportarse y el fútbol tiene que adaptarse a los tiempos en los que vivimos. Ahora el fútbol iba perdiendo interés, se nota en que las audiencias bajan y los derechos audiovisuales disminuyen".

Es cierto que el fútbol pierde tracción en los últimos tiempos, pero los motivos tienen mucho que ver con la pandemia. A nadie le gusta ver estadios vacíos o eliminatorias de Champions en recintos desangelados como el Alfredo Di Stéfano. En general, en mitad de una pandemia mundial que se ha llevado por delante a tres millones de personas en todo el mundo, el deporte ha pasado a un segundo plano en la escala de prioridades del ciudadano, más preocupado por su salud y la de sus allegados que por los goles que no mete Hazard.

Foto: Florentino Pérez, durante su intervención en 'El Chiringuito'. (Atresmedia)

Pero este no es el caso de la Champions. Es la competición de clubes más prestigiosa del mundo, en torno a la que han construido su identidad equipos como el Real Madrid, y maneja cifras de audiencia que no alcanzan la NBA o la Super Bowl. La salud de la Champions antes de la pandemia estaba fuera de toda duda y nada hace pensar que no se reponga a partir del año que viene.

2. "15 son los que generan valor y cinco vendrán por méritos deportivos. Es una competición abierta pese a que se ha dicho que era cerrada, y no es verdad. Creemos en los méritos de los equipos, que luchen para jugar una competición como esta. Una vez da dinero, nosotros somos solidarios".

Cualquier club privado acepta invitados de sus socios y no por eso deja de ser exclusivo. La Superliga es una competición cerrada, en tanto que no hay ascensos ni descensos, y que solo dedica un 25% de su espacio para clubes invitados por los fundadores. En cuanto a los "méritos deportivos" de los equipos que quieran acceder, habría que entrar en el detalle: ¿quién valora esos méritos? ¿Se hace por invitación o se pretende que sean las ligas nacionales las que postulen a sus equipos destacados?

La NBA no ha dejado de incorporar franquicias desde su creación y nadie duda de que se trata de una liga cerrada. Una competición abierta es aquella a la que puede acceder cualquiera que cumpla con unos criterios deportivos y/o económicos. La Superliga es una competición cerrada y exclusiva.

Foto: Sergio Ramos durante un partido del Real Madrid. (EFE)

3. "Lo único que decimos es que las ligas siguen como hasta ahora. Cómo no va a ir el Madrid con sus mejores jugadores. En el baloncesto jugamos la ACB, que es la liga y después hacemos una competición como esta, que es la Euroliga, y no pasa nada. Lo que sí digo es que se puede compaginar perfectamente porque si ahora hay una competición entre semana que es la Champions y nosotros creemos que es mejor otra… la Liga no será peor".

Esta frase de Pérez es utópica, porque la Superliga, como se ha planteado, es una competición mucho más exigente que la Champions. En la Champions, un equipo que es eliminado en la fase de grupos juega seis partidos; si por contra llega a la final, jugará 13. En la Superliga se garantizan 18 partidos solo por participar, y los finalistas acabarán la competición con 23 encuentros. Esto es: el ganador de la Champions juega menos partidos que un equipo eliminado en primera ronda de la Superliga.

A este incremento de la carga de partidos habría que sumarle los partidos internacionales, la copa y las eventuales citas como el Mundialito. Los grandes clubes se verán obligados a ampliar sus plantillas o no podrán hacer frente al nuevo modelo. ¿Arriesgaría el Barcelona a un jugador como Messi contra el Getafe no teniendo nada que ganar en LaLiga (tiene la plaza de Superliga garantizada) mientras espera el miércoles un partido —mucho más lucrativo— contra el Milán?

4. "Si le digo que se han perdido 5.000 millones en el fútbol es que nos vamos a la ruina, y hay que salvarlo. El fútbol es una unidad y tenemos que salvarle porque estamos en caída libre".

De nuevo se utiliza un dato concreto, el de las pérdidas de la pandemia, haciéndolo pasar por tendencia. Los grandes clubes antes del virus no solo eran rentables, sino que han ido incrementando gradualmente su valor, sus ingresos y el gasto que se realiza en jugadores. Equipos como el Bayern de Múnich, el Real Madrid o el Manchester UTD han triplicado su valor solo en la última década. Gran parte de la culpa lo tiene el incremento en la exposición de estos equipos en los mercados globales gracias a la Champions League, LaLiga y la Premier League.

5. "Vamos a seguir trabajando para los clubes que quedan. Ahora la gente tiene que ver por qué es la salvación del fútbol. Hemos hecho una encuesta los tres países y en España el 75% lo ve bien".

Este dato puede ser verdad, pero olvida el presidente señalar un dato relevante: que esa encuesta ha sido encargada por la propia Superliga. Más allá de los resultados de ese trabajo, no hay un equipo, futbolista, institución o competición que haya apoyado públicamente el intento de secesión de los clubes ricos. En Inglaterra, el país que más equipos aporta a la Superliga, los aficionados ya han comenzado a expresar su descontento en público.

Foto: Enrique Cerezo y Florentino Pérez durante un derbi. (EFE) Opinión
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Jorge Decarlini

6. "La Play, las plataformas… consumen a los jóvenes. Dicen que el partido se les hace largo y hay que cambiar el fútbol. El fútbol lleva desde 1900 y hay que ir actualizándolo. A veces no les entendemos, o a los políticos jóvenes, y son generaciones nuevas y hay que hacer un esfuerzo por entenderles. Si los jóvenes dicen que no aguantan el partido, o no tiene suficiente interés o habrá que acortar el partido".

Aquí menciona dos fenómenos que nada tienen que ver: la velocidad del fútbol como espectáculo y el interés de los partidos. Contra lo primero poco o nada se puede hacer. La International Football Association Board es el único organismo competente para variar las reglas del fútbol (ellos lo inventaron) y las posibilidades de que permitan a la Superliga acortar los partidos tienden a cero, especialmente en este momento de enfrentamiento. Si los escindidos siguen adelante sin su permiso, el deporte al que jugasen en la Superliga no podría llamarse fútbol. Como el fútbol sala o el fútbol playa, tendría que depender de otro regulador y sus jugadores no podrían participar en eurocopas y mundiales.

Por otra parte, están los partidos "que no tienen suficiente interés" para Florentino. Se refiere a LaLiga, a la copa y a los enfrentamientos con equipos pocos conocidos de Europa. En realidad el concepto de "gran partido" solo existe en la medida que hay "partidos normales". Cuando todos los partidos son grandes, pronto acaban por ser normales (y nadie volverá a querer ver uno de los que antes eran normales, que en el futuro serán partidos desdeñables).

Florentino Pérez