ÁNGEL BAHAMONDE, HISTORIADOR Y MADRIDISTA

"Desde Florentino, lo primero que mira el Madrid en un fichaje es que venda camisetas"

Sus dos pasiones son la historia de España y el Real Madrid. Bahamonde tiene opiniones inesperadas sobre la evolución del club más laureado e influyente de este deporte

Foto: Bahamonde, en su domicilio de Madrid (A.P)
Bahamonde, en su domicilio de Madrid (A.P)

PREGUNTA. Muchas personas han tenido una pasión tan temprana que ni recuerdan cómo empezó. Usted nació en 1949, al borde del Real Madrid de Alfredo Di Stéfano y la inauguración del estadio Santiago Bernabéu. ¿Recuerda en qué momento se hizo madridista?

RESPUESTA. Me acuerdo a la perfección del primer partido que vi. Real Madrid 0 - Real Sociedad 0. Debía tener siete u ocho años y me llevó mi tío Eduardo, el primer madridista de la familia, que fue quien me lo inculcó. Lo tuve muy claro, porque los famosos valores de Bernabéu y el Madrid de la época coincidían con los que me enseñaban en casa: el esfuerzo, el trabajo en equipo, la voluntad a pesar de todo... Todo eso ha guiado mi vida.

Aprendí algo del Madrid, de lo que significaba este equipo y también la búsqueda del futuro, de la innovación. No soy creyente, pero creo que la diosa Fortuna actúa al respecto. Por ejemplo, la Copa de Europa. El Real Madrid se da cuenta en 1955, igual que el Manchester United y [el periódico francés] 'L'equipe', de que eso tiene futuro. Se va a firmar el Tratado de Roma, se construye el mercado económico europeo y piensan: ¿por qué no hacemos lo mismo con el fútbol?

Son valores del Real Madrid que siempre me han gustado y se han ido perdiendo, por no decir que se han perdido. Pero es algo que siempre me encantó.

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Ángel Bahamonde Magro (Madrid, 1949) abre sonriente la puerta de su domicilio, choque de codos mediante. Es lunes, día siguiente de la polémica victoria del Real Madrid ante la Real Sociedad y tiene ganas de hablar de fútbol, en el amplio sentido del término. Catedrático emérito de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid, estos meses no le ha quedado otra que dar clase por videollamada y, por supuesto, dejar de acudir al estadio Santiago Bernabéu, del que ha sido asiduo durante más de medio siglo.

En el fútbol se han perdido los valores, impera el capitalismo de casino

Ambas pasiones, la Historia y el Real Madrid, que confluyeron cuando se celebró el centenario del club, motivo con el que preparó la obra de referencia 'El Real Madrid en la Historia de España' (Taurus, 2002). En aquel entonces Florentino Pérez apenas llevaba dos años como presidente y la gran transformación del Real Madrid acababa de empezar.

Bahamonde, uno de los mayores estudiosos del Real Madrid que existen, responde a este periódico sobre estos cambios, pero también sobre la historia del club madrileño y su papel en la II República y la dictadura franquista.

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P. ¿Cuándo empezaron a perderse esos valores?

R. Con la excesiva mercantilización del fútbol. Para mí el último Real Madrid emocionante, por el cual yo he sentido emoción y recuerdo con verdadera satisfacción, fue la Quinta del Buitre. Dejara de ganar o ganara una Copa de Europa, que en el fondo es algo superfluo, y además no la ganó por un dichoso partido, PSV Eindhoven 0 - Real Madrid 0. Una mala suerte realmente increíble, no había forma humana de colar el balón en la portería, a pesar de haber una ocasión detrás de otra.

Existía todo un proceso de identificación que a mí me gustaba y, francamente, se ha perdido con los mercenarios del fútbol de hoy. Yo también he perdido cierto interés por el fútbol con los años, aunque siga siendo madridista: dentro de dos años me dan la máxima distinción porque voy a hacer 60 años de socio. Si yo me vinculé a una idea, a unos valores, en el momento en que esos valores quedan trastocados mi interés por el fútbol disminuye.

A mí además me gustaba ver el fútbol de pie, porque era un auténtico placer ir al córner de Padre Damián con el fondo sur. Comentaba con la gente, socializaba el acto... Ahora estoy sentado en un lugar y apenas me dirijo a los demás. Es una escenografía que se ha perdido por los cambios acaecidos en el mundo del fútbol. Prefiero la época de Santiago Bernabéu, por los valores que emanaban del club, que la de Florentino Pérez. Sí, ha ganado cinco copas de Europa, pero me quedo con las seis en blanco y negro. No tengo ninguna duda.

P. Coincidiendo con el centenario, en 2002, usted publicó 'El Real Madrid en la Historia de España'. Aquellos años fueron un punto de inflexión para el modelo de club. ¿Cómo ha visto todo lo que ha venido después?

R. Ya enuncié algo ahí, porque en la época de Lorenzo Sanz hubo intentos de incorporar al Real Madrid a la nueva normalidad financiera de la época, pero la gran ruptura la da Florentino. Y yo no critico a Florentino por eso, sinceramente: ahora el mundo del fútbol responde en gran medida a lo que yo denomino el sistema de capitalismo de casino.

Lorenzo Sanz levanta su segunda Champions. (Reuters)
Lorenzo Sanz levanta su segunda Champions. (Reuters)

No entiendo el capitalismo hoy en día, porque tiende al suicidio y no lo puedo comprender. He comprendido el capitalismo comercial y sus fundamentos, he comprendido el capitalismo industrial y su capacidad para llegar al consenso... Pero el capitalismo de casino neoliberal no, y está en relación directa con este equipo de fútbol que, seamos sinceros, no hay bicho viviente que lo pueda mantener. Esto es una burbuja que va a estallar el día menos pensado porque no es posible seguir manteniendo esto, a no ser que demos un salto adelante: crear la superliga mundial y los demás fuera. Es decir, cargarnos el fútbol y todo lo bonito que puede tener, todos sus fundamentos y todo lo que significa como fiesta popular.

Yo soy un enamorado del fútbol de Tercera División. Todos los lunes ojeo los resultados y os puedo decir ahora mismo quién va el primero en cada uno de los grupos y quién va el último. También en Segunda B. Para mí eso es el fútbol: el ocio del pueblo. Con mis quince años, iba al campo del Rayo Vallecano a ver el gran derbi madrileño, el Rayo Vallecano - Plus Ultra (que luego se convirtió en el Castilla, el Real Madrid B), y ver 16.000 personas en el viejo campo del Rayo de pie, abarrotado, y un montón de gente fuera que se había quedado sin localidad para un partido de tercera división. ¡16.000 personas! Lo que disfrutaba esa gente a las 12 de la mañana, con la bota, el bocata, los niños... Hoy un partido de Tercera son 150 o 200 espectadores, como mucho, y la Segunda B algo más, pero es imposible de sostener. Se ha roto todo eso.

P. Con Florentino llegan megafichajes como los de Figo, Zidane o Beckham, con el que se inauguró la época de los galácticos. Mientras se vendían muchas camisetas, apenas acompañaban los resultados deportivos...

R. Pero es que eso importaba un bledo, porque hubo un determinado momento en el que el Real Madrid se convirtió en una fábrica mundial de camisetas sin ganar una Copa de Europa. Sin los galácticos, y en eso tiene razón Florentino, el salto cualitativo económico del Madrid no se hubiera producido. Florentino comprendió el valor de los galácticos. Ahora mismo para el Madrid es mucho más importante que la revista 'Forbes' diga que es la principal empresa económica deportiva del planeta o la reforma del Bernabéu que ganar un título. El estadio va a durar siempre y va a ser el primero del mundo, pero el título se olvida. Florentino quiere pasar a la historia del fútbol como una especie de faraón.

Para el Madrid es más importante que un gran jugador como Ronaldo ponga los cuernos que ganar la Champions

Un señor muy importante del Real Madrid que no diré quién es me dijo lo siguiente: para el Madrid es más importante que un gran jugador como Ronaldo ponga los cuernos que ganar la Copa de Europa. Una salida nocturna de Ronaldo te dura un mes, y ahí vende un montón de camisetas, pero la euforia del trofeo se pasa a la semana. Hoy en día olvidamos el pasado con una velocidad de rayo, vivimos en un presente continuo. El hoy permanente es una de las raíces básicas de comportamiento de un sistema neoliberal. La memoria es corta y el Madrid se ha sabido adaptar muy bien a la ruptura del tiempo.

P. La llegada de los galácticos coincidió en el tiempo con la retirada de Raúl, que representaba un modelo prácticamente opuesto. Fue el último gran futbolista de una época que se fue: el chaval de Villaverde que iba a entrenar en Cercanías...

R. Yo tenía 10 años y recuerdo la impresión que me causaba ver a Paco Gento paseándose con su novia por la calle con normalidad y acercándose a los chavales. Pensar eso de un Ronaldo... Lo primero, es imposible porque tendría a miles de personas que se quieren acercar y apoderarse de algo suyo para venderlo luego en una subasta por internet. Aquello era algo precioso y con Raúl se rompe: se pasa del chaval de Villaverde al guapo de Beckham... y su mujer. No lo olvidemos. Al club le interesa la parejita, porque la parejita es mucho más importante que una Liga. Esa parejita vendió camisetas hasta decir basta.

Era otra España y, sencillamente, el fútbol se ha acoplado. Florentino es muy inteligente como empresario, aunque como futbolero creo que no tiene mucha idea y tiene un equipo de asesores que salvan la papeleta. Era un concejal que iba detrás de Adolfo Suárez y ahí olió cómo formar una fortuna en muy poco tiempo: constituyendo una red de influencias, apoyos y conocimientos políticos.

P. Después de Raúl estaba Casillas, en un lugar intermedio entre las dos épocas, pero también era un canterano. En la época de los galácticos salvó al Real Madrid de haber tenido resultados aún peores. ¿Qué le pareció la forma en la que salió del club?

R. El Madrid tiene dos momentos que me parecen muy feos: la salida de Di Stéfano y la de Casillas. A Di Stéfano lo echan de mala manera después de la final de la Copa de Europa en Viena en 1964. Tenía que haberlo conservado. Ahí Bernabéu metió la pata frente a sus valores, porque no eran esos. Y sobre Iker Casillas... Me acuerdo de cuando César se lesiona en aquel partido y sale Casillas a 20 minutos del final… Dios mío, las paradas que hizo ese chaval con 18 años. ¿Cómo pudo hacer eso? Los pobres alemanes no entendían qué estaba pasando. Eso era imposible para cualquier portero, ¡y encima con cara de niño!

También hay que recordar el España 1 - Holanda 0, que si Iniesta y tal... Pero si no es por Casillas, recordad aquel partidito. Además, yo prefería a Xavi como jugador, siempre me ha encantado su forma de jugar, era la leche.

P. El Madrid era competitivo a nivel mundial con la cantera hasta los 90, pero llega la ley Bosman y en un año se ficha a Seedorf, Mijatovic, Suker... Eso valió para ganar una Copa de Europa, pero ya no eran jugadores del club. Ahora da la sensación de que el Madrid no podría ser competitivo con la cantera, y lo mismo en el resto de grandes clubes. ¿El fin de las canteras?

El Madrid tiene dos momentos muy feos: la salida de Di Stéfano y la de Casillas

R. No creo que se hayan hundido las canteras, pero ahora estamos viendo que un chaval que destaca con 14 años quizá no quiere ir al Real Madrid y sí a otro club, donde seguramente pase al primer equipo. Jugadores del Real Madrid que salgan directamente de la cantera al primer equipo... Podemos contar con una mano y me sobran dedos. No recuerdo a nadie en los últimos años.

Al Barça le está pasando lo mismo. Los dos están quemando jugadores hasta decir basta. No entiendo por qué Martin Ødegaard no vuelve al Madrid. O el caso de Achraf... ¿Hay dudas con él? Si no fuera de la cantera, lo ficharían por 100 millones, pero como lo es, hay desprecio.

P. Sí, pero uno es noruego y otro marroquí. La cantera ha cambiado, ya no son los chavales de la ciudad, sino que se traen a lo mejor que ven por otros países... Es otra forma de fichar.

R. Lo primero que se mide de un jugador es la capacidad de camisetas que va a vender, sobre todo en el Madrid, y un jugador de la cantera no vende tantas. No es lo mismo que fichar a bombo y platillo y que el personal se lo trague a través de la prensa deportiva... ¡Es que hemos fichado a una estrella! Y a partir de ahí, ya está todo hecho. Florentino tiene clara una cosa y le sale más o menos bien. Cuando gasta 100 millones en un jugador, este jugador tiene que generar ingresos por encima de lo que ha costado. Esto es una empresa y el fútbol es secundario.

P. Se dan injusticias: Hazard ha costado un dineral y se le dan muchísimas oportunidades aunque no esté rindiendo, pero un canterano tiene tres y si falla se va cedido...

R. Hazard es un jugador sobredimensionado. Lo siento, pero es así. Fue fichado como estrella, empezó a vender camisetas a lo bestia y ya prácticamente habrá pagado ya su fichaje. Esto también pasa con la gente a pie de calle: si no hay algo descomunal y excepcional, no, no y no.

P. Todo este fenómeno ha tenido consecuencias para el resto de clubes. Las audiencias de los partidos cada año se polarizan más a cuatro o cinco equipos: Madrid y Barça, un escalón gigante hasta el Atlético de Madrid y luego ya Sevilla y Betis, que mantienen el tipo.

R. Cuando salen las estadísticas me impresiona. Vamos a la NBA europea de fútbol, sin ninguna duda, pero es el adiós al fútbol tal y como lo he conocido. Ahora es una mezcla de adrenalina, depositario de la mala hostia de la semana... Lo que se podía llegar a disfrutar del Rayo vs. Plus Ultra, era tremendo, y no pasaba nada. La gente disfrutaba, se tomaba la caña y el aperitivo para ir a comer a casa. Si ascendían, bien; si no, no pasaba nada. En suma, ¿qué es el fútbol hoy en día? Un lugar de pasión, pero de pasión mal entendida.

P. Apenas queda gente de equipos pequeños, casi todos los españoles tienen el Madrid o el Barça como segundo equipo, si es que no son de ellos.

R. Y pare usted de contar. Si hablamos de la NBA europea son esos dos, ni siquiera el Atlético de Madrid.

P. Aquí hay un contraste brutal entre dos épocas. El caso más paradigmático quizá sea la obra del estadio Santiago Bernabéu, que se pudo financiar gracias al apoyo de la afición en un momento en el que los resultados del equipo no eran muy halagüeños.

R. En 1947 prácticamente el 80% de los ingresos del Real Madrid eran cuotas de socio y entradas. Hoy es el 20%, aproximadamente, y el resto es la televisión, el merchandising... Y aquello era un sentimiento que te unía rotundamente. El fútbol ha perdido sensibilidad. Recuerdo el partido, creo que fue contra el Betis, en el que Hugo Sánchez mete una de sus chilenas preciosas después de venir de Eindhoven. El aplauso tan brutal... ¡Y acababa de ser eliminado de la Copa de Europa! Eso fue una fiesta. Hoy en día sería una colección de silbidos y gruñidos.

Cada socio sentía el club como algo suyo: era MI equipo de manera plena. Poseía un auténtico carácter representativo y de cercanía desde el punto de vista sentimental y simbólico, aunque las elecciones a presidente fueran restringidas. Ahora en mis tertulias con madridistas parece que el dueño del equipo es Florentino: los socios contamos cada vez menos. Si quisiera, Florentino podría hacerse con el club, a la manera que Jesús Gil hizo con el Atlético: nos compraría por un euro quisiéramos o no.

P. La dictadura franquista había empezado casi una década antes, y siempre se ha relacionado al Real Madrid con el régimen, algo que usted rechaza o, al menos, matiza, según el caso. ¿De dónde viene la idea del Real Madrid como el equipo de Franco?

R. En el libro 'El Real Madrid en la Historia de España' llego al primer discurso antimadridista del Barça, que es muy temprano, de los años 30. Es de Josep Plá, el intelectual catalán que luego sería franquista, que en su primer viaje a Madrid crea el estereotipo de la ciudad cortesana, una ciudad sin sentido, de funcionarios y gente poco laboriosa. A partir de ahí se genera el estereotipo supremacista y luego Vázquez Montalbán crea esta idea del equipo de Franco. Fue muy listo y dio en la diana.

Franco entrega la Copa del Generalísimo a Amancio. (RTVE)
Franco entrega la Copa del Generalísimo a Amancio. (RTVE)

Cuando he ojeado a lo bestia 'RB' o 'Barça', las dos grandes revistas del club, el mito del Madrid como equipo del régimen no aparece, lo crean algunos intelectuales catalanes y, fundamentalmente, Vázquez Montalbán. ¿Cómo Cataluña y su representante simbólico van a perder frente al centro inmóvil y reaccionario? Enseguida el club hace suyo el discurso.

Solo hay que ver que los triunfos del Barça aplacan al nacionalismo catalán y los fracasos suben termómetro, porque son culpa de Madrid —la ciudad, no solo el equipo— y el poder oculto, la conspiración permanente. Existe una relación entre incremento de la votación al nacionalismo catalán y triunfos del Barça. Es muy bonito hacer el gráfico.

P. Bueno, el Real Madrid es un club que siempre se ha adaptado muy bien al régimen imperante en todo momento. Nunca ha dado problema.

R. El Madrid y el Barça, los dos grandes. Tenemos que meter a los dos. Yo no soy tan tonto de decir que el Madrid no se ha aprovechado, pero el Barça también, igual que lo han hecho el Bayern de Múnich, el Manchester United o ahora mismo el París St Germain. De todos modos, en España nos puede el espíritu localista, es el fracaso de la nación española, aunque también hemos tenido algo de mala suerte. Aquí triunfa la pequeña tribu sobre la gran tribu y, por tanto, lo local y el fútbol, dos pequeñas tribus, se han relacionado muy bien.

P. Volvamos a la leyenda negra. Uno de los principales argumentos para defender el apoyo del franquismo al Real Madrid fue el polémico fichaje de Alfredo Di Stéfano...

Fue Vázquez Montalbán quien implantó la idea de que el Madrid era el equipo de Franco

R. Empezamos por la realidad: Alfredo Di Stéfano era un buen jugador cuando ficha por el Real Madrid, pero no el mejor jugador del mundo. Se hace mejor jugador del mundo en el Real Madrid. Esta es una ventaja que siempre ha tenido el Madrid con el Barça, porque los grandes que han venido siempre se han hecho supergrandes aquí. Salvo a Messi, el Barcelona ha quemado a las grandes estrellas, que se han acabado marchando. Hasta Cruyff quedó en gran medida aburrido. Partamos de esto, porque siempre partimos de la visión de que era el mejor del mundo en aquel momento y no era así.

La cuestión es que el Gobierno no participó en el fichaje de Di Stéfano en absoluto. Al general Franco el fútbol le traía sin cuidado. Sentía simpatía por el Athletic de Bilbao, porque en aquella época uno de los recursos del discurso franquista era que el espíritu de la raza estaba presente sobre todo en la raza vasca y, por tanto, en el Athletic de Bilbao. La raza vasca era el no va más de lo primitivo español, del espíritu original español, de la bravura y todos esos rollos que se cuentan siempre en las dictaduras.

A Franco no le gustaba el fútbol porque odiaba a la masa. Hay algo que le diferencia de otros dictadores como Hitler o Mussolini: con él no existe un Núremberg [congreso del Partido Nacionalsocialista en 1934 que se convirtió en un baño de masas], con él Leni Riefenstahl no podía haber hecho 'El triunfo de la voluntad'. Solo dio discursos en la Plaza de Oriente tres veces en todo el régimen, y de forma muy mediocre: se reparten bocatas para que la gente vaya. No es Núremberg, precisamente.

P. ¿Franco no solía acudir a partidos de fútbol?

R. Franco veía la final de la copa del Generalísimo porque entregaba la copa, y no siempre. No había mayor interés, pero hay una cosa que es real: una dictadura busca el pan y circo, y en España lo daban el Madrid y el Barça. La dictadura contempla que el fútbol le puede servir para sus intereses.

El fútbol a Franco se la traía sin cuidado. Si era de algún equipo, era del Athletic, que para él representaba la raza española

El Madrid hace muchas veces de embajador de España, también el Barça, y creo que es muy importante en la aproximación del franquismo a Israel, con la medalla de oro del club a Moshé Dayán [entonces ministro de defensa israelí], también con respecto al Este de Europa. El Real Madrid fue el primer equipo en viajar allí, cuando ni la Selección española lo hacía. En la primera Eurocopa teníamos que ir a jugar a Varsovia y nos negamos porque no se podía ir a un país rojo. Otro episodio, en una visita del Madrid al Benfica, que nos metió 5 - 1 en una Copa de Europa, donde visitan a Juan de Borbón... Franco y él no podían ni verse y pilló un cabreo enorme.

Además, el club que más insignias de oro y platino recibe de Franco es el Barça. Ahora se las quita, pero es que el Barça se llevaba una detrás de otra por los servicios que prestaba al franquismo. El servicio fundamental fue el cambio de uso de Les Corts, el primer gran pelotazo del fútbol: era suelo verde y se convirtió en suelo urbanizable para poder construir el Camp Nou. Cuando dicen que "es un club demócrata"... Mire usted: es un club de fútbol, no un partido político.

Hay una revista catalana de historia muy importante que me llamó un día para hablar del Madrid como equipo del régimen. Empiezan por Guruceta, y lo admito, aunque viendo el contexto, sin ese penalti, probablemente ese Barça no hubiera marcado el segundo gol para clasificarse. Pero se me ocurrió decirles a los colegas catalanes: si el Barça tiene a Guruceta, el Madrid tiene la queja por Míster Ellis y Míster Leafe. Me preguntaron que quiénes eran y les dije que se situaran en la sexta Copa de Europa, octubre de 1960, en los octavos de final: Real Madrid 2 - Barcelona 2. El famoso penalti que Míster Ellis pita al Barcelona y fue cualquier cosa menos penalti. Y luego los cuatro goles anulados al Real Madrid en el Camp Nou, el Madrid perdió 2-1 y tenía que haber ganado porque de los goles solo uno fue en fuera de juego. Eso en la historia no aparece. Sin embargo, de Guruceta acaban de conmemorar el 50 aniversario.

P. Por cierto, hay una imagen muy famosa de los futbolistas del Real Madrid alzando el puño derecho...

R. Claro, porque el Madrid se acopla a todo sin ningún problema. Se hace republicano el 15 de abril de 1931 y quita el Real del nombre y la corona del escudo. Esa foto es una pose y solo la vamos a encontrar una vez, que es en 1936 y en plena Guerra Civil. El club desaparece en noviembre de ese año, deja de funcionar. Ese rollo que cuentan algunos de que el Madrid tuvo un presidente comunista llamado Antonio Ortega, por otro lado comandante jefe del tercer cuerpo del Ejército republicano, no es verdad. El Madrid había dejado de existir y toda la documentación se ha perdido: cuando vas al archivo no encuentras prácticamente nada anterior a 1939. El Barça lo ha conservado mejor, quizá porque estuvo funcionando hasta los grandes bombardeos fascistas sobre Barcelona en 1938, pero Madrid es una ciudad sitiada con mucha hambre, aquí no estaba la cosa para jugar al fútbol.

Los jugadores del Madrid, antes de la guerra, haciendo el saludo republicano. (Wikipedia)
Los jugadores del Madrid, antes de la guerra, haciendo el saludo republicano. (Wikipedia)

P. ¿Cómo era la relación entre la directiva del Real Madrid y el Gobierno franquista?

R. Si hablamos de relaciones con el franquismo, establezcamos un corte, que es la creación en el año 55 de la Copa de Europa y el triunfo del Real Madrid en el Parque de los Príncipes por 4-3 frente al Stade de Reims. Al régimen le empieza a interesar el Madrid, porque antes le interesaba más el Barça: igual que había que desrepublicanizar Madrid había que desnacionalizar Barcelona y el Barça podía ser un buen instrumento para ello. Jamás hubo en la directiva del Real Madrid un falangista, salvo un señor de Fuerza Nueva que fue expulsado por Bernabéu poco antes de morir.

Saporta es sin duda el enlace del Real Madrid con Franco. En el archivo de Saporta encuentras miga

El Atlético de Madrid se lleva la palma en esto: el presidente del club durante un tiempo fue el Marqués de la Florida, presidente de la Confederación Nacional de Excombatientes, que era un grupo de presión de los combatientes franquistas que tuvo mucha fuerza durante el franquismo. Esto rompe la historia oficial, pero me estoy basando en datos reales.

En el Real Madrid, Raimundo Saporta es el enlace con el régimen. He visto su archivo, que está en la Fundación Real Madrid, y ahí encuentras miga. No deja de ser paradójico que, ante los discursos antisemitas del franquismo, el cerebro del Real Madrid fuera un judío sefardí que hablaba castellano con acento francés porque había nacido en París, aunque tenía nacionalidad española. El Madrid tiene un montón de paradojas y contradicciones enormes.

En el caso del Barcelona no encontramos un Saporta, sino algo parecido pero de menor entidad, Juan Gich. Fue director general de Deportes, como si fuera el ministro, porque entonces los deportes no tenían ministerio, y luego fue secretario general del Barcelona. Más metido en el régimen imposible.

P. La burguesía catalana organizaba en el Liceo las noches wagnerianas, con el empresariado catalán en connivencia con nazis expatriados. Allí estaba la directiva del Barcelona prácticamente todos los sábados...

R. Conviene no olvidar eso, y tampoco que uno de los grandes financiadores del golpe de Estado del 18 de julio fue Francesc Cambó, uno de los padres del nacionalismo catalán y conservador.

El Barcelona homenajeó varias veces al dictador. (ABC)
El Barcelona homenajeó varias veces al dictador. (ABC)

El problema del Barça es que es objeto de deseo de la burguesía catalana y es un club con una fricción interior enorme. Cada vez que hay un presidente del Barça hay otro que quiere ocupar su puesto, porque ser presidente del Barça en Catalunya es, desde luego, lo máximo. Mucho más que en Madrid ser presidente del Real Madrid, donde pesa el dinero pero no tanto el símbolo. Para un catalán, ser presidente del Barça es un símbolo tan importante como ser presidente de la Generalitat. Es una lucha continúa y eso al club le vuelve loco. No tienen sentido esas declaraciones de los últimos días. El Barça va a ganar probablemente esta Liga y había un malestar interno de aquí te espero.

P. El Barcelona se ha preocupado por su historia, pero el Real Madrid parece que no tiene pasado anterior al 39.

R. El Madrid se ha equivocado en eso. Ha pretendido que históricamente tiene un momento 0, que es Santiago Bernabéu, y lo anterior no importa, pero el 70% de mi libro es anterior a eso porque es la historia más bonita. El despegue del Madrid es en los años 30 y todas las ideas que tuvo Bernabéu en los 40 venían de ahí. En 1929 se crea la Liga y tienen que convertir el equipo en una empresa deportiva. Hay un señor hoy en día desconocido que es Pablo Hernández Coronado, el Saporta de los años 30, que copia al Manchester United toda la estructura empresarial del fútbol británico. El Madrid comienza en la II República a hacer esto y es el equipo con mayor proyección de España en esos años.

Parece que el Real Madrid no existió hasta 1939, se ha sepultado todo lo anterior

Luego está Rafael Sánchez Guerra [presidente del Real Madrid entre 1935 y 1936], que es el hombre que pone el fútbol a peseta y construye un estadio grande para bajar el precio, porque el fútbol tiene que ser para los obreros. Fue el último presidente Real del Madrid y condenado a muerte en 1939, pero se consiguió escapar y fue ministro sin cartera del primer Gobierno republicano en el exilio.

P. Parece que es otro club distinto tras la guerra y que lo que había antes murió con ella.

R. Yo he escuchado a un historiador catalán, no digo nombre, decir en un congreso de Historia no solo que el Real Madrid fue el club franquista por excelencia, sino que Franco fundó el Real Madrid. Y se quedó tan fresco. El Madrid lo pasó mal en los años 39 y 40, quedó desmantelado. El franquismo se llevaba muy mal entonces con la ciudad de Madrid por la resistencia, la defensa de Madrid. Ellos se plantean la posibilidad de cambiar la capital de Madrid a Sevilla, también a Valladolid y Burgos, las dos grandes ciudades en guerra de la España nacional.

Hay un discurso brutal de Ramón Serrano Súñer [cuñado de Franco y cerebro del régimen] en el que dice que quiere desrepublicanizar Madrid en todos los sentidos, también en el fútbol. Entonces al régimen se le ocurre juntar a todos los equipos madrileños y crear un equipo que se llame Ejército Nacional. El Atlético de Madrid dice sí, y el Madrid que no. El cabreo que se coge el régimen es fino y el Atlético de Madrid se convierte en el Atlético Aviación porque ya no puede ser Ejército Nacional. Ganaron las dos primeras ligas y al Madrid se la jugaron.

P. Ha habido futbolistas, entrenadores o directivos con un perfil más progresista que han pesado menos en la imagen del club.

R. Y hay leyendas que no se corresponden con la realidad. Hay un jugador muy bueno de la Quinta que a mí me encantaba: Miguel Pardeza. Él era filósofo, era rojo y el único de la Quinta que acabó en el Zaragoza, pero no fue por esto. Antes habían fichado a un maoísta como Breiner, que decía unas cosas tremendas y sin embargo se acopló perfectamente al club. Fue uno de los jugadores más interesantes de aquella época. Ha cabido de todo, igual que en todos los clubes.

P. Si se tuviera que quedar con un nombre en la historia del Real Madrid, ¿cuál sería?

R. Mi preferencia, y no puedo remediarlo, va a llamar la atención: Hugo Sánchez. La entrega, profesionalidad y sencillez de ese hombre, además de la capacidad para marcar goles inverosímiles y la forma de celebrarlos con voltereta... Tengo mucha simpatía por él. Era muy sencillo en su trato con los socios y sigue siendo madridista. Su sueño dice que es ser entrenador del Real Madrid… y no lo va a ser nunca. Encima una persona que tenía un castellano que a mí me encantaba, con mucha precisión.

Hugo contra el Logroñés, la chilena perfecta. (EFE)
Hugo contra el Logroñés, la chilena perfecta. (EFE)

El que nunca diría es Ronaldo, porque es la antítesis de mi filosofía de vida.

P. No hemos mencionado a Mourinho...

R. A mí no me cae nada mal Mourinho, lo confieso. Al Madrid siempre le ha faltado orden y él puso un orden y una estructura de juego. Creo que el descontrol es algo implícito al club, pero siempre con la idea de "vamos a ganar con nuestro juego alocado". Es una de sus glorias. El tiki taka del Barça me aburría profundamente, de verdad. La Selección española me encantaba que ganara porque soy español, pero no me entusiasmaba su forma de juego.

Por ejemplo, de mejores entrenadores diría Molowny. No tenía ni idea: les decía "haced lo que queráis, chavales, pero ganad", y los tíos jugaban como Dios. Estuvo en distintas épocas y cada vez que estaba ganaba un título.

P. Es un poco lo que pasaba también con el juego de Del Bosque, que tenía a Tony Grande con la táctica y él gestionaba los egos. Tuvo una salida muy fea también, lo despidieron cuando ganaron aquella Liga...

R. Encima Florentino se empeñó en que tenía que venir un entrenador que hablara inglés a la perfección y, si te pones en su mente, lo entiendes. Del Bosque no daba ese perfil para globalizar el club, pero los triunfos con la Selección fueron en el fondo su gran venganza. Mourinho, en cambio, sí daba ese perfil, es un señor que se defiende perfectamente en cinco idiomas.

Una de las cosas de Ronaldo que le encantaban a Florentino es que se defiende en inglés, español y portugués, y es algo que no le gusta del entrenador actual, que no sabe una palabra de inglés. Le tienen que poner el traductor y es algo que le irrita profundamente. Pienso que nunca ha admitido plenamente a Zidane, pero es muy popular, posee el don de la empatía y es una fuente considerable de ingresos para el club. Además, tiene baraka.

De hecho, si tuviera que elegir un gol, lo siento porque es un tópico, pero… Zidane al Leverkusen en 2002.

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