sorprendió a los investigadores por su talante

Así es Villar ante un tribunal: "Le sale la vena bilbaína y tira de chulería"

El Informe García, que atacó la corrupción en la FIFA, da muestras de lo poco colaborador y altivo que se muestra el exdirigente federativo cuando se enfrenta a un proceso de investigación

Foto: Villar, tras testificar en el TAS a favor de Platini (EFE)
Villar, tras testificar en el TAS a favor de Platini (EFE)

Ángel María Villar fue detenido y provisionalmente encarcelado. Eso le asegura unos meses en los que tendrá que testificar en multitud de ocasiones ante el juez. Intentará aclarar los muchos puntos turbios de una gestión de casi 30 años que ahora mismo se tambalea. El suspendido presidente de la Real Federación Española de Fútbol tendrá derecho a callar como imputado que es, pero lo más probable es que se enfrente en algún momento a la necesidad de hablar largo y tendido, algo que, en el pasado, siempre ha evitado. Pero no será esta la primera vez que se enfrente a un tribunal.

Michael J. García fue fiscal del distrito sur de Manhattan. Un jurista de reconocido prestigio a quien la FIFA encargó la que es, probablemente, la investigación más importante de la historia de la institución. Nadie parecía contento con el proceso que otorgó el Mundial de 2018 a Rusia y el de Catar en 2022. Sonaba a que las oligarquías de ambos países habían anegado de dinero a los votantes y que eso, y no la viabilidad deportiva, había determinado la decisión final.

Eso fue antes de que el FBI entrase a degüello con las prácticas corruptas de la FIFA. En aquel momento, la gran investigación. Por la mesa de García fueron pasando uno a uno los dirigentes del fútbol mundial. España, que fue candidata a sede, tenía que acudir también. Fueron de uno en uno contando su versión de los hechos y, entonces, apareció Villar. Con escasas, por no decir nulas, ganas de testificar nada en absoluto. El resto de dirigentes futbolísticos [con la notable excepción de Julio Grondona, presidente de la Asociación Argentina y zar del fútbol hispanoamericano] entendieron que tenían que colaborar. El presidente de la RFEF obvió ese punto.

[Quién es quien en el 'Villargate']

Fuentes que esos días coincidieron con Villar en Zúrich recuerdan que el expresidente de la federación española no tardaba un minuto cuando entraba el coche en reírse de García y su labor, ya que consideraba que era un externo con poco que decir en una institución como la FIFA. Ese desprecio es, exactamente, el que se trasluce del demoledor informe del fiscal neoyorquino.

"El señor Villar Llona aparentemente llegó a la reunión con dos demandas: saber quién había iniciado esta investigación e intentar recusar al investigador jefe de la misma. No quería hablar de los hechos o circunstancias relativas al caso", cuenta el informe que recuerda que Villar "que se identifica a sí mismo como abogado" y que recuerda que era miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA donde servía como presidente del comité legal.

Por esa membresía en la rama legal de la FIFA, Villar se veía cargado de razones para desacreditar al investigador independiente. Antes de que García empezase a hablar Villar quiso poner los puntos sobre las íes. "Tiene que entender lo siguiente, señor García: quiero saber quiénes son los testigos, por qué se ha empezado esta investigación ¿ha sido usted, señor García? ¿la FIFA? ¿el presidente? ¿los medios? Tengo el derecho antes de empezar a responder cualquier cosa de saber de dónde viene esto", inquirió el expresidente antes de que empezase su interrogatorio.

La explicación que le dio García, que este proceso había llegado gracias a una denuncia de un medio de comunicación que, posteriormente, había sido procesada por un comité investigador. A Villar no le sirvió aquello: "Yo quiero saber quién te ha dado la orden de investigar y que miembro de la directiva te ha dado los documentos". más lejos llegó aún cuando espetó al investifador. "¿Me voy a ir de esta entrevista sin saber quién me está preguntado", tenéis unas pelotas..."

La segunda condición que puso Villar para hablar fue, ni más ni menos, que Michael García se recusase a sí mismo del caso. Alegaba el vizcaíno que siendo estadounidense (el país había pedido la organización del Mundial) no era adecuado que fuese él quien condujese la investigación. García le recordó que una de las primeras cuestiones que llevó a cabo en la investigación fue salirse de todo lo que tuviese que ver con Estados Unidos, que fue trabajado por otros investigadores. A Villar no le fue suficiente.

"No puede investigar este caso. Lo digo por tu bien, tienes que designar a otra gente porque si no te recusaré y si esto sigue adelante hablaré con otra gente sobre este tema. Tu país tiene intereses en todo esto, por eso te recusaré", le dijo en las entrevista a García, como refleja el sumario del informe.

Villar, ante los medios. (EFE)
Villar, ante los medios. (EFE)

La "perturbadora naturaleza" de Villar

Pero si a los investigadores les chocaron las peticiones de Villar, aún más lo hicieron con su actitud. "La declaración fue sorprendente en un gran número de sentidos", explica el documento final. "Primero, aunque el lenguaje citado en este informe refleja lo inapropiado de su tono en sus demandas, solo escuchando la grabación de su declaración se puede entender la perturbadora naturaleza del señor Villar en toda su extensión. En un punto el jefe de la investigación tuvo que pedir al señor Villar que por favor se calmase", explica el Informe García.

También les resultaba curiosa la insistencia de Villar en la que decir que él, como jefe del comité legal de FIFA, podía recusar al investigador independiente de manera unilateral. Todos los puntos tratados en la reunión son discutidos por García en su informe.

Alguien tuvo que asesorar a Villar a posteriori. El presidente de la Federación envío unas semanas después una carta al comité investigador que el informe García describe como "escrita en un tono noticiablemente más amable". No sin cierta sorna, el sumario de García destaca que Villar en esa carta dice que solo solicitaba explicaciones "humildemente" [el entrecomillado es del propio documento] opinión que claramente no comparten los investigadores.

Claro, que no fueron los únicos que utilizaron la sorna en este proceso. Más que nada porque el propio Villar, que finalmente aceptó completar un cuestionario, terminó el mismo con la frase "Como siempre, os envío mis más cordiales saludos". El informe entiende que se tendría que abrir un proceso paralelo al expresidente de la RFEF al no haber colaborado apropiadamente con la investigación.

"Le sale la vena bilbaína y tira de cierta chulería", cuenta una fuente de FIFA que conoce de primera mano cómo fueron los interrogatorios con Villar. Cuentan, además, que el dirigente español se veía incómodo testificando, también porque él estaba acostumbrado a todo lo contrario en el desempeño de sus funciones como presidente del comité legal de la institución.

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