el barça defendió ciegamente a su jugador

Del "todos somos Leo Messi" a la indiferencia del Real Madrid con Cristiano

Entra el pánico al imaginarse un Barça sin él. En el Real Madrid, en cambio, la identificación con Cristiano no es ni de lejos la misma y defienden que "si se quiere ir, que se vaya"

Foto: Messi, durante el juicio por el que le condenaron a 21 meses de cárcel por fraude fiscal. (EFE)
Messi, durante el juicio por el que le condenaron a 21 meses de cárcel por fraude fiscal. (EFE)

En Barcelona observan con cierta extrañeza, y algunos incluso con ligera envidia, la reacción del Real Madrid y de su afición ante la amenaza de Cristiano Ronaldo de marcharse después de la acusación de la Fiscalía de que ha defraudado a Hacienda 14,7 millones de euros. El “¿que se quiere ir?, pues que se vaya” del madridismo contrasta con la reacción que tuvo el FC Barcelona con Messi. La campaña impulsada por la entidad el pasado verano, en la que se clamaba #TodosSomosLeoMessi, produjo rubor incluso entre la mayoría de los seguidores culés, aunque se entendió que el club debía postrarse, que la pleitesía, el ruego, la desesperación ante la posibilidad de que la estrella se marchara obligaba a la institución a hacer eso y más. Lo que fuera con tal de que Messi se quedara.

J. G.J. G.

La diferencia fundamental entre Messi y Cristiano, Barça y Madrid, es que el club catalán no puede permitirse de ninguna de las maneras la fuga del argentino. No solamente eso, sino que es prioritario que el 'crack' azulgrana se sienta a gusto, querido, protegido, feliz y dichoso. De ahí que el Barcelona se tragara su orgullo y la bandera de los ‘valors’ para que Messi notara que toda la institución, los seguidores y hasta la ciudad entera estaban con él. Hubo además otro hecho definitivo que arrancó la solidaridad de los culés para con su estrella: en el juicio celebrado el pasado mes de junio, el abogado del Estado, Mario Maza, llegó a decir lo siguiente sobre el futbolista: “Es lo mismo que el capo de una estructura criminal. Por encima está el jefe, el mandamás, que no se entera de los avatares. Leo Messi no se ocupaba de reunirse con los abogados, sino de jugar al fútbol y rendir en los partidos (...) A Leo solo le interesa el resultado final y eso era la no tributación de los derechos de imagen”. La comparación fue tan bestia, que las simpatías giraron irremediablemente hacia el ídolo futbolístico, por mucho que quedara probado que había defraudado al fisco.

El Barcelona no se entiende sin Messi. Es más, entra el pánico al imaginarse un Barça sin él. En el Real Madrid, en cambio, la identificación con Cristiano no es ni de lejos la misma. El seguidor culé adora sin fisuras al ‘dios Leo’ y perdona sus ‘pecadillos’, a la vez que se propagó la sensación de que se le persiguió y utilizó como modelo ejemplarizante y que, encima, Florentino Pérez tenía algo que ver sumando además el caso Neymar.

La campaña del Barça para apoyar a su jugador.
La campaña del Barça para apoyar a su jugador.

Gerard Piqué se erigió como portavoz de la teoría de la conspiración cuando el pasado mes de marzo, después de jugar con la Selección española en Saint Denis, soltó: “A mí lo que no me gusta del Madrid son los valores que transmite. A los jugadores de este vestuario que visten la camiseta del Madrid los aprecio muchísimo, incluso alguno es mi amigo. A mí lo que no me gusta del Madrid es ver las personalidades que hay en el palco y cómo mueven los hilos de este país. Es lo único que no me gusta. La señora [se refería a Marta Silva, abogada general del Estado y directora del servicio jurídico del Estado] que imputó a Messi, a Neymar, y que hace un trato diferencial de Cristiano, se sienta al lado de Florentino Pérez en el palco y no pasa nada. Esto es este país y ha sido así desde siempre. No voy a explicar nada nuevo. Tampoco voy a pasar una lista como hacía Mourinho. Ya sabemos cómo funciona esto. Eso es lo que transmite el Madrid”.

En el Barça y en gran parte del barcelonismo ha calado el “todos están contra nosotros”, pero ahora, vista la reacción del Madrid, sigue sonrojando el recuerdo de la campaña ‘TodosSomosLeoMessi’. El astro está de vacaciones y se casa en 11 días en su Rosario natal. En cuanto su nuevo contrato se pueda adjudicar al próximo ejercicio contable, se firmará y hará público. Ya está hablado, pactado; hay acuerdo total. Hace menos de un mes, el Tribunal Supremo ratificó la condena de 21 meses de cárcel por fraude fiscal. Además, el Supremo confirmó también la multa de dos millones de euros impuesta al delantero y la rebaja de 1,5 millones a 1,3 de la de su padre, que había sido ya abonada tras la sentencia de la Audiencia de Barcelona. Pues bien, existe la sospecha de que la multa en cuestión entra dentro del nuevo contrato que firmará el jugador. Es decir, que el Barça se hará cargo.

No. No son comparables Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Ni en lo futbolístico, ni en las reacciones que generan en su entorno. Al portugués, como se ha encargado de recordar siempre que ha podido, le han pitado en el Bernabéu, mientras que ningún azulgrana puede imaginarse que a Leo le afeen en su casa. La identificación entre el Barcelona y Messi es total, mientras que el Madrid se lava las manos con los problemas de CR7 y los seguidores se encogen de hombros y repiten: “Pues si se quiere ir, que se vaya”.

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