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'El Plan' de Alpine se pega un tiro en el pie: qué hay detrás del pique entre Alonso y Ocon
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EL DILEMA DE LAS ÓRDENES DE EQUIPO

'El Plan' de Alpine se pega un tiro en el pie: qué hay detrás del pique entre Alonso y Ocon

El episodio en Jeddah es otro de tantos en las carreras que escenifican la dificultad de las órdenes de equipo. La decisión final parecía confirmar que el muro de boxes actuó tarde

Foto: Alonso y Ocon protagonizaron un intenso duelo en los primeros compases de la carrera (AlpineF1)
Alonso y Ocon protagonizaron un intenso duelo en los primeros compases de la carrera (AlpineF1)

El eterno dilema para un jefe de equipo: dejar libertad a tus pilotos para luchar entre ellos sin órdenes en la pista, o primar los intereses de la escuadra por encima de uno de aquellos. Otman Szafanauer se enfrentó este fin de semana a una siempre endiablada situación que nunca satisface a todos... en su segunda carrera con Alpine.

Que Sazfanauer se equivocó al no intervenir en el duelo entre Fernando Alonso y Esteban Ocon lo reconoció él mismo tras la carrera. Que verse obligado a hacerlo tan pronto, con el riesgo de fraccionar el equipo, tampoco era plato de buen gusto. Sobre todo, si antes se había dado libertad a ambos, como también explicaría más tarde. Que a Ocon se le fue la mano en uno de los lances, también. Y que Fernando Alonso se mordió la lengua al final de la prueba. Aunque dejara una pista.

"Podían correr entre ellos"

A tenor de sus palabras después de la prueba, el nuevo responsable de Alpine respetó el acuerdo previo a la carrera. “Estuvo bien, fue limpio, es lo que los aficionados quieren ver. Y les dijimos al comienzo que les permitiríamos correr entre ellos”. En principio, es el trato justo para todas las partes, sobre todo a comienzos de un campeonato. Pedirle a Ocon que no defendiera sus opciones era absurdo, tanto como a Fernando Alonso. Un piloto ha de mirar por sus intereses en todo momento, y solo ceder ante los del equipo cuando así se le solicite por razones justificadas. ¿Lo era una orden al principio de carrera a cualquiera de los dos pilotos de Alpine nada más empezar un campeonato?

Szafanauer no es un principiante en la materia, ya vivió situaciones semejantes en Force India. Ocon era uno de los pilotos, y Sergio Pérez el otro. Tanto en 2017 como 2018 hubo más que palabras entre ellos, hasta el punto de que hubo de amenazar con el despido en el GP de Singapur de 2018 tras el enésimo incidente entre ambos. Es evidente que al americano le honra su filosofía carrerista. Pero cada ocasión tiene su gestión.

Un mar de dudas

Todo empezó con la primera maniobra, no precisamente inocua a pesar de que Szafanauer considerará limpio el duelo. Pero cabría preguntarle a Alonso dentro de su monoplaza. El francés se abrió ligeramente hacia el exterior de la recta y ante el español se abrió una línea limpia. Pero un violento volantazo dejó al espanol repentinamente sin espacio, y pegado al muro.

Fue entonces cuando Szafanauer debió ahogarse, comprensiblemente, en un mar de dudas. Respetar, por un lado, su filosofía natural y el acuerdo con sus dos pilotos -uno de ellos francés-, o no dejar que se escapase George Russell. A simple vista, Fernando Alonso era más rápido que Ocon, como se confirmaría más tarde. Una vez adelantado el francés ¿Por qué no irse los dos pilotos a por el Mercedes? Ocon luego daría su respuesta. Pero la carrera acababa de empezar y tratar de enganchar a Russell con los dos Alpine ofrecía mayores opciones estratégicas al final de carrera.

La pregunta clave

Lógicamente, Ocon reaccionó como todo piloto debe hacerlo, esto es, intentando recuperar la posición, aprovechando un factor que Szafanauer reconocería después. Los nuevos monoplazas permitían amortiguar el diferencial de velocidad. “Perdíamos más tiempo del que anticipábamos. Esto se debía un poco a que la pista es un poco específica y también porque los coches se pueden seguir más fácilmente, el objetivo de los entrenamientos. Y por ello, si puedes seguir a otro coche con más facilidad, puedes empezar a adelantarte entre sí una vuelta tras otra”.

Aceptando que las órdenes de equipo solo han de emitirse cuando estén justificadas, en el muro de boxes debían ser conscientes de cómo Valtteri Bottas se comía a los Alpine, y acabó echando el guante a Alonso y Ocon. ¿No hubo tiempo suficiente para haber tomado una decisión para evitarlo? A fin de cuentas, no se pedía al piloto más lento que sacrificara su carrera, recién empezada, sino que ambos no vieran neutralizadas sus opciones por el fuego amigo más avanzada la carrera. “Estas son las cosas que hay que estudiar, ¿Cuándo les decimos que no empiecen a adelantarse uno porque puede costarte tiempo?, reconocería Szafanauer tras la carrera. Hasta el último aficionado que viera las imágenes lo tenía claro.

"Mi coche era más rápido"

El análisis posterior de Ocon no dejaba de mostrar cierto candor cuando hablaba del ‘privilegio’ de luchar contra una ‘leyenda’ para ponerse en valor. Aunque perdía de vista que lo más inteligente era seguir a la estela de esa leyenda a la caza del Mercedes. Pero Ocon defendía su interés personal para enzarzarse en la pelea con Alonso: "nuestra posición era la de una parada en la carrera, la posición es importante, y el equipo nos permitía correr”. Si embargo, aquí es donde el equipo debía haber intervenido con su perspectiva más amplia de la carrera. De hecho, fue lo que hizo, porque era lógico. Demasiado tarde.

El asturiano no compartía ese tono entre eufórico y hasta ingenuo de su compañero sobre su enfrentamiento. Con algunas frases que todo buen conocedor de las carreras entiende, y su equipo también: “Aquí teníamos la misma estrategia, pero por cualquier razón mi coche era más rápido este fin de semana en clasificación y en carrera, así que podía adelantar e irme” ¿Y cómo suele actuar un equipo cuando uno de sus dos coches es más rápido que el otro cuando ruedan juntos. “Sentía que mi coche estaba en la ventana, trabajando hoy un poco mejor… Y la principal amenaza, como dije, era Bottas. Era rápido, no era fácil dejarle atrás”. Y no, no dijo Esteban Ocon. Continuará.

El eterno dilema para un jefe de equipo: dejar libertad a tus pilotos para luchar entre ellos sin órdenes en la pista, o primar los intereses de la escuadra por encima de uno de aquellos. Otman Szafanauer se enfrentó este fin de semana a una siempre endiablada situación que nunca satisface a todos... en su segunda carrera con Alpine.

Fernando Alonso Fórmula 1