Ferrari y los inviernos 'calientes' de rumores y conspiraciones en Maranello
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¿ESTÁ BINOTTO EN PELIGRO?

Ferrari y los inviernos 'calientes' de rumores y conspiraciones en Maranello

Cuando las informaciones de la Fórmula 1 en general y de los equipos en particular se apagan, en Ferrari se entra en estas fechas en una época frenética de rumorología

Foto: Benedetto Vigna CEO de Ferrari y Mattia Binotto
Benedetto Vigna CEO de Ferrari y Mattia Binotto

Tradicionalmente, el ‘pranzo di natale’ es un almuerzo que se celebra en estas fechas donde el equipo Ferrari convoca a sus empleados, proveedores y patrocinadores, para celebrar juntos la Navidad una especie de 'cena de empresa’. El objetivo en principio es hacer balance del año, arengar a todos para la siguiente temporada y agradecer los esfuerzos y compromisos después de más de 20 carreras, que independientemente del resultado deportivo siempre supone una fuerte factura desde el punto de vista personal y familiar.

A los postres, empiezan a aparecer los discursos de los jefes tanto del equipo como de la casa matriz y aquí, todo el mundo afina el oído para intentar leer entre líneas: Suena oficialmente el pistoletazo de salida para los rumores dentro de la casa. Todos en la comida saben que va a haber cambios para bien o para mal el año que viene y entre vaso de Chianti o Pinot grigio, la gente empieza a soltarse la lengua. Se asume que a la vuelta de las vacaciones en enero habrá novedades y se especula por dónde irán estas. Si es porque se ha trabajado bien, se espera una promoción interna o sugerencias de ser fichado por otro equipo. Si, por otra parte, no se han cumplido objetivos llegan los miedos a la defenestración o al despido directo.

Sin embargo, lo más genuinamente Ferrari que ocurre en estas fechas, es que aunque haya motivos para la esperanza, se vea una progresión clara o se esté ante la confirmación de ir por el buen camino, la máquina de rumores y conspiraciones después del ‘pranzo’ comienza igualmente a girar a pleno rendimiento. Los medios de comunicación empiezan a hacerse eco de las especulaciones surgidas durante el almuerzo y cuando los pactos de silencio o la discreción triunfan, se hacen entrevistas a expilotos o exdirectivos de Ferrari, con el objetivo de sacar titulares potentes. ‘Clamorosos’ como les gusta decir en italiano.

placeholder Mattia Binotto alcanzó la jefatura de Ferrari, después de que Maurizio Arrivabene no superara un 'invierno caliente' en Maranello. (REUTERS)
Mattia Binotto alcanzó la jefatura de Ferrari, después de que Maurizio Arrivabene no superara un 'invierno caliente' en Maranello. (REUTERS)

¿Mattia Binotto fuera?

¿Qué sentido tiene por ejemplo, que se rumoree estos días con la sustitución al frente de la Scuderia de Mattia Binotto, por otro hombre muy respetado dentro de la casa como Antonello Colletta? Aunque es de primero de gestión empresarial, que se tiene que dejar un tiempo a una nueva dirección antes de exigir resultados, Binotto tras unos inicios desastrosos en cuanto a lo deportivo, ha demostrado este año poner al equipo en la rampa de salida para lograr grandes cosas. De sustituir a Binotto habría que haberlo hecho hace dos años, cuando Ferrari quedó desnortada con los cambios que la FIA obligó a hacer a su motor. Es un poco absurdo que rueden cabezas cuando llevan poco tiempo al mando, pero más absurdo aún resulta hacerlo cuando la mejora y la progresión es incontestable.

Prueba de que la paciencia, no es una virtud en los despachos de Maranello y Turín, Luca de Montezemolo recordaba en una reciente entrevista, como al poco tiempo de haber fichado a Jean Todt, la dirección de FIAT pedía su cabeza por haber fichado éste a Michael Schumacher. “Me decían -explicaba el Avvocato-, que si después de fichar a Schumacher, seguían sin ganar eso significaba que los que mandaban no valían y tuve que decirles: ‘si Todt se va, yo también me iré’. Cuando llegué a Ferrari la situación era bastante calamitosa, si Schumacher hubiera llegado en 1992 o 1993 tampoco podría haber hecho nada”. La historia demostró que gracias a que Montezemolo logró ese tiempo extra, el triunvirato Jean Todt- Ross Brawn- Michael Schumacher dio pié a la época más gloriosa de la historia de la Scuderia.

Precisamente alrededor de Jean Todt, también han surgido multitud de rumores acerca de su regreso a Ferrari. Una vez abandonada la presidencia de la FIA, se ha especulado con fuerza en Italia su regreso a Ferrari en calidad de ‘superconsultor’. Traduciendo del 'Maranelliano rumoroso': ‘Como Binotto, no es lo suficientemente fuerte como líder del equipo, vamos a ponerle a su lado, a uno que se las sabe todas para que ponga ese plus al que el pobre Mattia no llega’. Ferrari es cierto que ha perdido mucho peso específico a nivel político y mediático, pero cabría preguntarse también si no influye algo, que al frente de la compañía en lugar del carismático Montezemolo esté un anodino científico como Benedetto Vigna. Cabría preguntarse también si la caída en el seguimiento de Ferrari como el equipo más querido no tiene algo que ver el hecho que en el Marketing y la comunicación digital, la ‘Scuderia’ se haya quedado totalmente rezagada. No parece a priori que Jean Todt sea el más indicado para remediar estos males.

placeholder Luca Montezemolo es el líder de Ferrari más idolatrado por los tifosi, pero el mismo ha reconocido, que hay 'cero posibilidades' de regresar. (EFE)
Luca Montezemolo es el líder de Ferrari más idolatrado por los tifosi, pero el mismo ha reconocido, que hay 'cero posibilidades' de regresar. (EFE)

A Jean Todt le gusta mandar

Pensar que Jean Todt además llegaría a Ferrari en un rol limitado a dar consejos, es no conocer a Jean Todt. El expresidente de la FIA lo que quiere y le ha gustado siempre es mandar, no aconsejar. Si finalmente acaba fichando por Ferrari, quien debería preocuparse es el propio CEO actual Benedetto Vigna porque el puesto al que aspirará (y se encargará de maniobrar internamente) es el de la presidencia de la propia Ferrari. ¿Por qué creen que Montezemolo acabó despidiendo a Todt en 2009? En aquellos momentos Todt ya tenía el título oficial de 'asesor especial' en Ferrari, pero la cosa acabó muy mal entre los dos cuando el primero quería mandar mucho más de lo que Montezemolo estaba dispuesto a aceptar. Con Todt de por medio, esté donde esté al final sólo hay sitio para uno.

El propio Montezemolo también ha sido centro de rumores sobre un posible regreso a la presidencia de la marca del Cavallino, pero aunque el directivo italiano reconoció que estaría encantado de regresar, se apresuró a decir que existen “cero posibilidades”. La relación entre John Elkann como ‘capo’ del imperio familiar Agnelli propietaria de Ferrari y Montezemolo sigue siendo muy distante y sin visos alguno de que surja un reencuentro.

Los pilotos como no podía ser de otra forma, tampoco son ajenos a la presión de la máquina de rumores en la intertemporada. A Carlos Sainz, le ha venido muy bien su excelente final de temporada para que las especulaciones sobre su futuro vayan en la buena dirección, pero como cuando hay luz en un sitio inmediatamente surge sombra en otro, al pobre Charles Leclerc le toca ahora sufrir los comentarios típicos de 'no es el líder que necesita Ferrari', 'es menos fuerte de lo que se pensaba', 'no debería ser el número 1 del equipo', etc, etc. Probablemente por eso Mattia Binotto haya estado siempre muy próximo a Charles dándole últimamente mucho cariño y confianza, porque se conoce de memoria como son los 'inviernos calientes' en Maranello.

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