UNA CARRERA DE TALENTO, Y SIN PATROCINADORES

Roberto Merhi, el piloto que ha llegado a la Fórmula 1 "sin dinero ni padrinos"

El castellonense debutará en el Gran Premio de Australia, tras una carrera de altibajos en la que su talento y agresividad le permitieron brillantemente aprovechar las oportunidades clave

Foto: Roberto Merhi, en un podio de la F3.
Roberto Merhi, en un podio de la F3.

“Cuando en enero me llegó la noticia de que no seguía en el DTM, me quedé dos meses en blanco, sin saber qué hacer, porque este deporte me gusta, me he dedicado a ello durante toda la vida, y no sabría vivir sin esto”. Roberto Merhi, enero de 2014.

13 de septiembre. El piloto castellonense partía desde la séptima posición de parilla de Hungaroring, en las World Series. Antes de la salida comenzó a llover. Arrancada en la cortina de agua. En la primera vuelta  era ya segundo y, literalmente, comezó a avasallar al líder Oliver Rowland hasta que forzó el error del británico en la frenada de la recta y le adelantó. Merhi comenzó a tirar con un ritmo espectacular, dos segundos más rápido que sus rivales durante muchos giros. Llegó a la meta con 29 segundos de ventaja sobre Pierre Gasly, la mayor ventaja lograda en la historia del campeonato. 

15 de marzo de 2015: Roberto Merhi estará en la parrilla de salida del Gran Premio de Australia. “El objetivo es la Fórmula 1, pero es un poco irreal porque hoy, si no tienes dinero o padrino, es imposible llegar", comentaba a  El Confidencial  hace medio año. Desde luego, por dinero y aporte de patrocinio, Roberto Merhi no está en la Fórmula 1.

Precocidad y agresividad

La precocidad ha sido una de las constantes de su carrera deportiva. En el Campeonato de España Yamaha de karts no podía correr porque tenía menos de doce años, la edad mínima para competir. Con once, la organización le dejó participar. Ganó el título. Otra constante es su gran agresividad al volante. Victor García, compañero en la competición y amigo íntimo de Merhi, explica algunas de las claves. “Cuando entrenábamos en el circuito de Oropesa, los Porteiro (pilotos ambos) nos enseñaban a adelantar en absolutamente todas las curvas del circuito. Daba igual si fueran a fondo o no, o fuera posible pasar o no en principio, había que hacerlo y sin perder tiempo. A día de hoy, Teto es muy bueno adelantando, es muy agresivo y le salen muy bien los adelantamientos, y creo que se basa  en aquella formación desde pequeño”.

Roberto merhi junto a su equipo double r en f3 británica
Roberto merhi junto a su equipo double r en f3 británica

Esa agresividad fue señal distintiva de Merhi, que dio el salto a los monoplazas (Fórmula Renault y F3) con magníficos resultados. Tras terminar quinto en 2010, llegó uno de los momentos clave de su carrera. “A final de aquel año no tenía dinero para hacer nada, y conseguí el apoyo de Prema y de Mercedes. Sabía que tenía que ganar porque de lo contrario no podía seguir corriendo”. Consiguió once victorias. De dieciocho carreras, solo se bajó del podio en cinco.

En el Gran Premio de Macao de Fórmula 3 de aquel año –una suerte de campeonato del mundo-, Merhi era el gran favorito. Logró la pole en los primeros entrenamientos. Batió a Valtteri Bottas en la segunda carrera. Gran favorito en la  final, se quedó ligeramente parado en la salida. Fue embestido por detrás. Ganó Dani Juncadella.

La cura de humildad y aprendizaje

A partir de 2012, y durante dos años, Mercedes le posicionó en el DTM alemán, un verdadero estanque de tiburones profesionales y de ambiciosas promesas, repleto de equipos de gran profesionalidad. Pero el de Merhi, desgraciadamente, -Phearsons- fue el peor en su primer año. Por ejemplo, sus mecánicos incluso le llegaban a colocar el coche a la pista olvidando retirar el carrito de ruedas sobre el que se le movía en boxes. Quedó tocado. Tras aquel año, el segundo tampoco mejoró. El DTM fue una cura de humildad y aprendizaje para Merhi. Sufriendo, se transformó como piloto y aprovechó esa experiencia en su retorno a los monoplazas.

Pero antes llegaron aquellos duros meses en blanco de 2014. Y, de repente, la oportunidad con Zeta Corse, uno de los equipos más pobres del campeonato, con su amigo y antiguo maestro Felix Porteiro coordinando y organizando el conjunto. Aquel primer día de entrenamientos privados con el potente monoplaza de las World Series donde todo le superaba, sus sentidos iban muy por detrás del monoplaza…. Sin rodar prácticamente durante dos años en monoplazas,  a final de año Merhi disputaba el título a Carlos Sainz en la última carrera de Jerez. Habia cosechado tres victorias, aquella impresionante de Hungaroring una de ellas. La embestida de un rival en la primera salida y un abandono mecánico en la segunda carrera ni siquiera le permitieron defender sus opciones en el trazado andaluz.

En el pasado 2014 de resurrección también se encontró probando las agridulces mieles de un Caterham durante los entrenamientos libres en tres grandes premios. Quién lo iba a imaginar aquellos días de desespero en su Benicàssim natal. El próximo domingo, Roberto Merhi también estará en la parrilla de la Fórmula 1. Sin dinero ni padrinos. 

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