la cita, el próximo 9 de febrero

Aramón Cerler: cena con glamour a 2.000 metros de altitud

La Escuela de Hostelería Guayente y la estación de esquí altoaragonesa organizan para el próxima 9 de marzo una fusión de gastronomía y deporte

Foto: Brindando con champagne en la cabaña de la pizzeria de la estación de esquí de Aramón Cerler
Brindando con champagne en la cabaña de la pizzeria de la estación de esquí de Aramón Cerler

Del bocadillo en la silla a una cena suculenta en un restaurante customizado para la ocasión. Todo cambia. Y en las estaciones de esquí, la gastronomía de calidad se impone. Cenar a 2.000 metros de altitud es diferente. Conocer un centro invernal cuando cierra por la tarde, también. Estar incluido en un grupo selecto y tener como guía al director de la estación, un plus. Aramón Cerler y la Escuela de Hostelería Guayente vuelven a ir de la mano. Es la snowcooking. Y será el próximo 9 de febrero.

Una cena que siempre termina con una cerrada ovación de reconocimiento al arduo trabajo de los estudiantes y profesores de esta Escuela de Hostelería, enclavada en el valle de Benasque, y epicentro de las enseñanzas en el buen arte del fogón. Y no es fácil preparar una cena a esa altitud. Requiere de una logística coordinada hasta el milímetro.

Miembros del equipo de Guayente en la zona de Cota 2.000
Miembros del equipo de Guayente en la zona de Cota 2.000

El selecto grupo que se dé cita en Cerler para esta ocasión ascenderá en la silla hasta Cota 2.000 y desde allí a la cima de Cogulla. Arriba, un mirador espectacular. Se divisa buena parte de la colección de 3.000 metros del valle de Benasque con el inconfundible Aneto como referencia, la sierra de Chía, el místico Turbón rodeado de leyendas y donde permanecen las ruinas de la que posiblemente sea la ermita más antigua de Aragón a mayor altitud.

Y destaca, también, el silencio. Es una sensación extraña la de esquiar (casi) en soledad dirección a la cabaña donde, en esta ocasión, habrá una degustación de champagne y bizcocho casero. Luego, cuando las luces empiezan a desaparecer, el grupo baja a Cota 2.000 donde se ultiman las viandas. El menú permanece escondido. María Ángeles Grasa, directora de la Escuela de Hostelería Guayente, prefiere no dar pistas. Eso sí, la referencia de la anterior edición puede servir. Tras los aperitivos hubo lingote de foie sobre puerros a la brasa y crema suave de pato y rodaballo con crema de hinojo, wakame y polvorón de tomate.

Aramón Cerler: cena con glamour a 2.000 metros de altitud

Y tras la cena, el regreso a la base de la estación es esquiando a la luz de las antorchas que lleva cada comensal por pistas con un desnivel no muy pronunciado y que con la cantidad de nieve caída en los últimos días también facilita la vuelta.

La Escuela se encarga de transformar la cafetería Cota 2.000 en un restaurante de arriba abajo. No solo suben las viandas. También la vajilla y la decoración floral. Es un trabajo coral en el que intervienen profesores y alumnos y siempre contra el reloj. El esfuerzo de organización y de coordinación es clave y en él también se involucran los trabajadores de la estación de Cerler.

Aplausos de los comensales al equipo de trabajo de la Escuela de Hostelería Guayente
Aplausos de los comensales al equipo de trabajo de la Escuela de Hostelería Guayente

María Ángeles Grasa subraya que esta relación entre la escuela que dirige y la estación de Aramón Cerler surgió “como un intercambio de conocimientos y de trabajo. Estamos en un territorio particular y nos une la necesidad de sumar la profesionalidad de la hostelería con la de Aramón Cerler”. La Escuela de Hostelería Guayente forma en estos momentos a 80 estudiantes. La mayor parte son del territorio. Es la Escuela de Hostelería más antigua de Aragón. Se fundó hace 35 años y los antiguos alumnos también actúan como una red para que los estudiantes hagan prácticas fuera del valle.

Esquí

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios