Punto de Nieve Santa Inés, en Soria

¿Se imaginan una estación de esquí sin electricidad? Pues existe y está en España

Sólo tiene tres pistas, no llega a los dos kilómetros de longitud, carece de nieve artificial y, aunque parezca increíble, la electricidad no llega hasta allí

Foto: Santa Inés, una estación diferente (Foto: Punto de Nieve Santa Inés)
Santa Inés, una estación diferente (Foto: Punto de Nieve Santa Inés)

El puerto de Santa Inés, en el límite de las provincias de Soria y La Rioja (aunque pertenece a la comunidad castellano-leonesa), acoge la estación de esquí más atípica de España: no sólo es la más pequeña, con 1.7 kilómetros esquiables, sino que, además, solamente cuenta con 3 pistas y dos remontes. Pero lo que la convierte en única es que, en pleno siglo XXI, funciona con generadores ya que no tiene electricidad.

La historia de Santa Inés se remonta a 2003, cuando se inaugura esta mini-estación (aunque a su gerente, Juan Carlos Abad, le guste hablar de Punto de Nieve). Desde entonces la estación ha crecido, pasando de una sola pista a las tres actuales y alcanzando picos de 2000 visitantes al día durante los fines de semana. Entonces, cuando se crearon los edificios del complejo, no llegaba la luz eléctrica a la montaña, aunque se prometió que en una futura ampliación sí lo haría. Casi catorce años después, en 2017, Santa Inés sigue funcionando gracias a dos generadores.

En los fines de semana con más demanda se necesitan los dos aparatos a pleno rendimiento, uno de 40.000 vatios y otro de 150.000. Cuando el número de visitantes disminuye entre semana, con uno es suficiente. ¿Cómo se resiste en estas condiciones? La respuesta es aún más increíble: “con capital totalmente privado, sin inversión pública de ningún tipo”, asegura Juan Carlos Abad. En Santa Inés apuestan no sólo por el invierno, sino por ser un lugar de recreo durante todo el año con una cafetería y un restaurante (el mejor de cualquier estación de esquí de España, asegura Abad) abierto todo el año y actividades tanto en época de nieve como en verano. Y de momento, les va bien.

La naturaleza, una de las bazas de Santa Inés (Foto: Punto de Nieve Santa Inés)
La naturaleza, una de las bazas de Santa Inés (Foto: Punto de Nieve Santa Inés)

Pocos visitantes equivale a pocos gastos

El truco está en adaptarse a las circunstancias. Si hay poca afluencia de visitantes harán falta pocos trabajadores. Esos días, en los que entre semana sólo suelen verse por las pistas grupos de escolares, en todo el complejo de la estación (incluyendo oficinas, pistas, restaurante y cafetería) pueden llegar a trabajar sólo 5 personas, porque es suficiente. Ahorran en costes porque los ingresos, con su política de precios bajos, no dan para más.

El forfait cuesta 18 euros (y eso que esta temporada ha subido un 20 por ciento ya que llevaba seis años estancado en los 15 euros) y el menú del día en el restaurante sólo 15 (10 si es para los niños). Al no haber subvenciones ni entrada de dinero público hay que ajustarse al presupuesto. Y lo hacen a rajatabla. No faltan quienes piensan que el forfait es caro teniendo en cuenta que no se llega a los 2 kilómetros de pistas. De hecho, es el más caro en proporción a euros por kilómetros esquiables, pero la estación tiene muchos incondicionales cada fin de semana.

¿Se imaginan una estación de esquí sin electricidad? Pues existe y está en España

¿Por qué venir a Santa Inés?

Es la estación más pequeña de España, no necesita poner nombre a sus tres pistas (son la verde, la roja y la negra) y no tiene luz eléctrica. Entonces, ¿por qué vienen los aficionados? Abad lo tiene claro: “es una estación familiar, diferente y en la que en muy poco espacio tienen prácticamente de todo: esquí alpino, circuito nórdico, pista de trineos gratis, rutas de raquetas exclusivas con varios niveles, escuela de esquí, snowpark… ¿Qué más se puede pedir?”

Por supuesto, no disponen de nieve artificial, aunque aseguran que su temporada dura un mes más que la de Valdezcaray, la estación riojana que se divisa desde la cumbre (aunque en coche tardaríamos más de hora y media ya que hay que rodear todo el valle). Pero, pese a todo, los fines de semana hay problemas para encontrar aparcamiento ya que sólo hay capacidad para 300 coches y puedes tener que dejar tu vehículo a un kilómetro de las pistas, cargando con tus esquís al hombro.

Una vez allí, sólo hay que elegir uno de sus dos remontes. El primero te lleva a la pista verde, la más sencilla de la estación. El segundo, a las pistas roja y negra, en la que se instala el snowpark. Ya sea estación, mini-estación o punto de nieve, el caso es que Santa Inés tiene encanto. ¿Crecerá en el futuro? No parece que la electricidad vaya a llegar, por lo que cualquier crecimiento que se estudie está condicionado por la dependencia de los generadores. En pleno siglo XXI.

Esquí

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios