Sube a la tercera posición de la general

El alivio de Valverde: victoria soñada con el arcoíris para pelear por la Vuelta a España

El murciano consigue la victoria al que todo ciclista aspira, más vestido con el maillot de campeón del mundo: ganar en una grande. Se impuso en Mas de la Costa y se desquitó del fiasco en el Tour

Foto: Alejandro Valverde celebra su victoria en la séptima etapa de la Vuelta con final en Mas de la Costa. (EFE)
Alejandro Valverde celebra su victoria en la séptima etapa de la Vuelta con final en Mas de la Costa. (EFE)

Esta vez, sí. Alejandro Valverde lo rozó con los dedos en el pasado Tour de Francia, en la etapa con final en Val de Thorens, pero una mala estrategia de Movistar le privó de alzar los brazos como campeón del mundo en la gran carrera del calendario ciclista. Sin embargo, este viernes el murciano se ha desquitado por completo en una auténtica exhibición en el largo muro de Mas de la Costa (4,1km a más del 12%). Nairo Quintana, que el pasado jueves le señaló como líder de la formación, cumplió con su cometido y le puso las cosas ligeramente más fáciles a su compañero, para jolgorio local. Es la tercera victoria seguida de un corredor español tras las cosechadas por Ángel Madrazo (Burgos-BH) y Jesús Herrada (Cofidis) en los días anteriores.

Como si fuera la Flecha Valona, con esa punta de velocidad que le caracteriza desde su debut profesional en Kelme, Valverde por fin ha conseguido una victoria de prestigio con su maillot arcoíris. La ansiaba. La gesta la ha firmado en casa, delante de su público. No solo eso, también descolgó a todos los favoritos en los últimos metros. Todos excepto a Primoz Roglic, por lo que se acerca a lo más alto de la general de la ronda española. Ahora es tercero a solo 16 segundos de Miguel Ángel López, que se retorció encima de su bicicleta para no perder demasiado tiempo. "Tengo 40 años y ganar la Vuelta está muy lejos. De momento vamos día a día, Nairo ya tiene una victoria y yo otra. Ganar la Vuelta diez años después sería la leche, increíble. Digo, joder, voy a cumplir casi 40 años y sigo estando al máximo nivel y yo mismo me sorprendo. Quiere decir que estoy bien", señaló el de Las Lumbreras con cierta emoción en meta.

La victoria es un alivio para Alejandro, que no está cuajando su mejor temporada con solo cinco victorias a estas alturas por las doce que acumulaba el año pasado. La mala suerte que parecía acompañarle, con numerosos segundos puestos en carreras de importancia, ha desaparecido por completo en Castellón. Allí se vio a 'El Bala' de siempre: controlador y determinante. Supo elegir su momento a menos de un kilómetro para dar el hachazo definitivo. Hasta que no entró en su distancia se limitó a convervar las mayores fuerzas posibles a cola del grupo de gallos, reducido a tan solo cuatro aspirantes (López, Roglic, Quintana y él) tras la selección de Jumbo, que impartió un fuerte paso militar en los primeros kilómetros de subida. Cuando llegó a la altura de las vallas que señalan el final del puerto demarró para poner tierra de por medio, mirando constantemente atrás para ver a qué altura quedaban sus rivales. Lo dicho, el Valverde de siempre. Nada queda ya de la maldición del arcoíris.

El trabajo de Nairo

"Quiero dar las gracias al equipo, han estado fenomenal. Nairo hoy ha estado atacante, con dos cojones. Estoy contentísimo. Esto es especial, ganar a los corredores que estábamos", indicó. Es de apludir la actitud de Nairo en esta séptima etapa. El colombiano añadió el picante para destrozar a Jumbo y Astana con un ataque monumental que también asfixió a otros serios candidatos al cetro de la Vuelta como son Majka y Pogacar. Lejos de quedarse ahí, aumento la intensidad de su pedaleo otras tres veces, controlando que Valverde siempre estuviera cerca. "Se ha visto a un Nairo espléndido y está fenomenal", aclaró el murciano. El cafetero fue desgastando progresivamente a la oposición, consciente de que no le dejarían ir. Cuando vislumbró al meta dejó que Alejandro tomara la responsabilidad y se dejó llevar por López, al que previamente había calentado tanto las piernas que no pudo sino ceder tiempo. Tampoco demasiado, pues el de Astana recuperó un liderato que Dylan Teuns se dejó a falta de 26 kilómetros para el final, cuando levantó el pie ante el ritmo impuesto en el pelotón.

A Movistar le salió la estrategia tal y como la tenía planificada. Llevaron al grueso del grupo enfilado hasta las faldas de Mas de la Costa y luego sus dos primeros espadas se encargaron de sellar con fuegos artificiales el espectáculo. La victoria es, sin duda alguna, un premio al trabajo colectivo bien hecho. No ha habido torpeza ni anarquía en el seno de la formación, muchas veces criticada por su particular forma de correr. No hay mayor guinda al pastel para los telefónicos que ver a Valverde cruzar primero la línea de meta, tampoco para los aficionados. Un ciclista que aumenta su ya de por si extensísimo palmarés y que parece condenado a la eternidad.

Así queda la clasificación tras la etapa 7
Así queda la clasificación tras la etapa 7

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios