GANÓ EL PASADO FIN DE SEMANA EN LE SAMYN

Sheyla Gutiérrez: psicóloga, educadora, y la ciclista que ha roto un muro en España

Natural de Varea, este pasado fin de semana, Sheyla Gutiérrez dio una puñetazo en la mesa del ciclismo nacional tras ganar una gran clásica, en este caso Le Samyn

Foto: Sheyla Gutiérrez cruzando la meta belga.
Sheyla Gutiérrez cruzando la meta belga.

El barrio de Varea tiene fama de dejar impronta en los suyos. Si naces allí, de allí eres primero, y luego, y un poco menos, de Logroño. Quizás porque para llegar a la capital hay que sortear el río Iregua, ese que baña las ricas huertas de cardo y borraja antes de alcanzar el Ebro. Si eres de Varea naces primero berón y luego romano. Y si te apellidas Gutiérrez Ruiz y naces en Varea, te haces ciclista. Y de las buenas porque es la única ciclista española que ha ganado sobre el pavés, además de ser la primera en lograr una victoria UCI fuera de España desde 2008.

Sheyla Gutiérrez (1994) se dio a conocer para el gran público la semana pasada nada más cruzar la meta en la clásica belga de Le Samyn. Había ganado. El premio a muchas horas de duros entrenamientos y, también, un paso más en la proyección de la joven ciclista riojana que, desde el año pasado, corre en las filas del poderoso equipo Cyclance estadounidense.

Su sino estaba marcado desde la cuna. Su familia era la encargada de la escuela de ciclismo de Logroño. Sus tres hermanos mayores corrieron hasta juveniles y amateur pero, “tuvo que ser la chica la que despuntara, y mira dónde ha llegado. Intentamos que hiciera otros deportes pero no hubo manera. Bicicleta, bicicleta y bicicleta”, cuenta a El Confidencial su tía, Begoña Ruiz, presidenta de la Federación Riojana de Ciclismo. La otra tarde, mientras en Bélgica caían chuzos de punta sobre los adoquines, Begoña seguía la carrera por Twitter, el refugio de los aficionados cuando las pruebas femeninas no tienen televisión. “Leí, Gutiérrez primera. Pegué un puñetazo en la mesa y me puse a llorar. ¡Ha ganado, ha ganado! grité”.

Una leona inteligente sobre la bici

Sheyla ha quemado etapas con precocidad y determinación. Su primer objetivo fue acabar una carrera con los chicos. Le costó. Pero logró cruzar la meta sin quedar descalificada. Y de aquel pequeño gran logro a meterse, con 22 años, entre las 10 primeras en el Mundial absoluto en Catar. En el Lointek vizcaíno, con quienes se formó durante tres años y pasó a profesionales, le pusieron el sobrenombre de leona. Que en Urduliz, al lado de Lezama, te llamen así, dice mucho.

“No soy escaladora pura pero me defiendo bien en todos los terrenos” cuenta Gutiérrez desde Drenthe (Países Bajos), donde el sábado correrá otra clásica de adoquines. El miércoles pasado en Le Samyn fue la más fuerte. “La carrera se cortó con abanicos desde el principio y, al entrar en el circuito donde había cuatro tramos de pavés, estuve atenta. Entré la primera, de hecho”, narra con detalle al teléfono. Se escapó con otras cuatro ciclistas a 50 kilómetros de meta y colaborando ganaron tiempo al pelotón. “Sabía quién lo iba a intentar y dónde. Fui inteligente. Hace años no sabía ni cómo se llamaban las otras pero ahora ya sé quiénes son y lo que iba a hacer. Lo que no me esperaba era ganar el sprint pero lo resolví con claridad”.

Parece fácil cómo lo cuenta pero lo cierto es que no lo es. Además de “tener que irme al extranjero para ser ciclista profesional, eso lo tenía claro”, explica, tanto ella como su familia, apostaron por tener las espaldas cubiertas por si venían mal dadas. El deporte de los pedales no asegura nada y menos en féminas. Sheyla se tituló en educación infantil mientras corría en Lointek y ahora estudia psicología a distancia.

Profesionalidad en el ciclismo femenino

Acerca del crecimiento del ciclismo femenino Sheyla es optimista pero con los pies en la tierra. “Antes las mujeres no trabajaban y ahora estamos luchando por igualdad salarial y condiciones laborales en todos los ámbitos. En el deporte y en ciclismo en particular pasa lo mismo. Todo lo que viene, nos lo ganamos nostras con nuestro trabajo, sacrificio y profesionalidad”. En España, además de los Nacionales y la Copa que organiza la Federación se disputa la prestigiosa Emakumeen Bira en Euskadi. Una prueba de primer nivel y con televisión en directo que, sin embargo, se ha quedado fuera del World Tour de la UCI. La Vuelta España, al igual que el Tour en París, monta una prueba el último día de la carrera en Madrid. Algo más parecido a un critérium que a una carrera profesional. “Lo ideal sería una vuelta por etapas, pero para nosotras que esté la carrera en Madrid ya es importante”.

Begoña Ruiz coincide con su sobrina. “Si salen 180 ciclistas como los chicos, corren en las mismas carreteras que los chicos, con las mismas condiciones, lo ideal sería ir ganando la misma repercusión que ellos”, abunda. Pero, como federativa, reconoce que históricamente ha habido un salto en la adolescencia entre el deporte femenino y el competitivo de mayores. Y que es difícil sacar prospectos de profesionales ante la incertidumbre de ganarse la vida dando pedales.

[Lea más noticias de ciclismo]

A Sheyla no le pasó, ella lo tenía muy claro. “Cuando tenía 14 o 15 años nos fuimos de vacaciones a Tarragona y ella se empeño en llevarse la bici porque el fin de semana se corría la última prueba de la Copa de España en Aranda de Duero. No hubo manera de decirle que no. Y nada, me la llevé de madrugada para que corriera a las nueve de la mañana. Hizo cuarta, pero ganó la clasificación de la montaña y hubo que esperar al podio. Ya no nos daba tiempo a regresar y tuvimos que parar en casa otra noche”. En Varea, su barrio, dónde si no.

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios