La fiscalía reabre el caso de su descalificación

Un legendario capo de la mafia habría sido clave para expulsar a Pantani del Giro'99

La fiscalía de Forlì ha reabierto la investigación sobre la expulsión del 'Pirata' de aquella edición por existir algún indicio de la participación del capo René Vallanzasca

Foto: Marco Pantani sale escoltado por los carabinieri de su hotel de Madonna di Campiglio (Reuters).
Marco Pantani sale escoltado por los carabinieri de su hotel de Madonna di Campiglio (Reuters).

Han pasado diez años desde la muerte de Marco Pantani. Ese hecho es prácticamente lo único que está claro sobre los últimos años de vida del Pirata. La opinión pública sabe que Pantani murió en su habitación de la residencia Le Rose de Rímini, y así lo explicó hizo saber un juez hace mucho tiempo. Pocos se creyeron aquella historia de la sobredosis como causa de la muerte del ciclista, y unas cuantas personas muy cercanas a Marco decidieron luchar por descubrir toda la verdad y nada más que la verdad. La primera, su madre Tonina.

Mucho tiempo después de perder a su amado hijo, Tonina consiguió que se reabriera el caso sobre la muerte por sospechas de homicidio voluntario. Ahora, a raíz de esas investigaciones, se reabre también el caso sobre la exclusión del Pirata del Giro del 99, lo que fue en realidad la puerta de entrada al terrible círculo vicioso que llevó a Pantani a la tumba cinco años después. Testigos directos pueden confirmar que aquella expulsión de la vuelta italiana, justo cuando estaba muy cerca de proclamarse ganador, marcó la vida de Marco hasta tal punto de no volver a ser jamás el mismo. Comenzó a tomar cocaína de forma regular, su rendimiento decayó ostensiblemente y la muerte le esperaba, pero él no la quería, ni la quiso nunca.

Dice el principio de causalidad que todo hecho tiene una causa, y el caso de Marco Pantani no iba a ser diferente. Puede que si la organización del Giro no decidiera apartarle de la competición por un nivel demasiado elevado de hematocritos en sangre (51,9 cuando el máximo era de 50), Pantani nunca hubiese caído en el mundo de la droga y la mafia que lo llevaron a la muerte. Pero es más duro pensar que una cosa provocó la otra si se demuestra que lo primero no fue hecho de manera legal, y mucho menos de manera moral. La fiscalía de Forlì, ciudad romaña, ha abierto el caso que investiga aquella expulsión porque existen pruebas que podrían llegar a demostrar que aquella muestra de la sangre de Pantani habría sido alterada por la organización del Giro a través de la participación de uno de los líderes de la mafia italiana de todos los tiempos, René Vallanzasca.

Il bel René

Renato Vallanzasca era el líder de la Banda della Comasina, uno de los grupos mafiosos italianos más potentes y peligrosos de la historia del país, y para variar, tenía su localización principal en el norte de Italia, cuando las actuaciones del hampa y la camorra, si bien se extendieron por todo el territorio, sí estaban centrados en el centro y el sur de la península itálica. Como de vez en cuando sucede con los criminales que se encuentran al margen de la ley, su fama llegaba a cada punta de Italia. Robaba, secuestraba y asesinaba, pero las mujeres se derretían ante sus enormes ojos azules y su seducción casi natural. Estuvo con chicas en cada una de las cárceles en las que ha vivido más de la mitad de su vida. Incluso se llegó a casar en prisión con Giuliana Brusa, una de las admiradoras que le escribían todos los días a su celda.

Según las nuevas investigaciones, los hechos que acabaron con la expulsión de Marco Pantani del Giro d’Italia de 1999 serían los siguientes: en aquel entonces, las apuestas sobre el ciclismo no existían legalmente, sino que se producían en el submundo de la mafia, y de forma masiva. En aquella edición del Giro, las apuestas para la victoria final de Pantani se acumulaban. Tanto era el favoritismo del Pirata que los líderes de la camorra se vieron superados y previeron que, si finalmente ganaba, se quedarían sin fondos para pagar a todos los apostadores. El ambiente en aquel Giro era extraño, había mucha tensión por situaciones externas a la corsa. El entorno de Pantani estaba recibiendo amenazas muy directas hacia una dirección, que no era otra cosa que el Pirata no terminase la carrera.

Sangre alterada

El Giro llegó entonces a Cesenatico, la casa de la familia Pantani, y se anunció: “Marco Pantani no sigue, se saltó el control de sangre”. No sucedió tal cosa, sino que Pantani llegó tarde y pudo continuar, pero la UCI lo quería descalificar por retrasarse 20 minutos. Antonio Coccioni, inspector de la UCI le avisa de que no podrá conseguirlo otra vez. Ahí comenzó, según la nueva investigación de Forlì, la expulsión impuesta del Pirata. La camorra habría contactado con Vallanzasca, que estaba en prisión en Milán, haciéndole partícipe de la idea que había de echar a Pantani del Giro para tumbar las apuestas.

Un tiempo después, el 5 de junio de 1999, Pantani fue descalificado por el nivel de hematocritos. La fiscalía dice que esas muestras de sangre estaban correctas (en un nivel de 48) cuando salieron del cuerpo de Pantani, pero habrían sido manipuladas por el camino, haciendo que los hematocritos en sangre tuvieran los valores de una persona enferma. Marco se marchó escoltado por la policía del hotel de Madonna di Campiglio con dirección a su perdición. Ese día está intrínsecamente unido al día de su muerte en Rímini, que se está de nuevo investigando. Ahora, por fin, también se sabrá la verdad sobre su descalificación.

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