El francés ya ha ganado dos etapas en el Giro

Otro KO de Nacer Bouhanni, el esprinter boxeador que se inspira con Mike Tyson

El ciclista francés es un apasionado del boxeo y le suele dedicar unas "seis u ocho horas semanales", además de ver peleas de Tyson para motivarse

Foto: Bouhanni celebra su segundo triunfo del Giro en Foligno.
Bouhanni celebra su segundo triunfo del Giro en Foligno.

El trayecto entre Frosinone y Foligno, de la séptima etapa del Giro de Italia, se podía considerar de esos mal llamados de transición. Las heridas de la llegada a Montecassino seguían perturbando a los supervivientes, entre los que ya no se encuentra Joaquim Rodríguez, y a muchos les costaba seguir el paso del pelotón. De hecho, el corredor del Belkin, Steven Kruijswijk, sigue en carrera con un codo fracturado, Andrey Amador (Movistar) con un esguince cervical y otros muchos con golpes y abrasiones que no le permiten ni descansar, como al mismísimo Nairo Quintana –el gran favorito a la victoria final-.

El desenlace de la jornada era de esperar que se resolviera al sprint. Unas llegadas masivas que, a falta de Marcel Kittel -dejó la carrera por enfermedad al llegar a Italia-, están siendo dominadas por Nacer Bouhanni. El francés es de esos corredores con carácter que no suele dejar indiferente a nadie. En el pelotón cuenta casi a partes iguales amigos y enemigos. Su peculiar forma de correr, rozando los límites de la legalidad en muchos casos, crea desavenencias y roces con otros corredores.

A Bouhanni le va la gresca y no elude la confrontación directa, llegando incluso a lanzar cabezazos a sus rivales en pleno sprint –algo que es ilegal y que más de una vez le ha costado la desclasificación-. Una herencia que mantiene de sus años de juventud, cuando antes de subirse a la bicicleta se subía al ring y se calzaba unos guantes de boxeo para alternar derechazos en la que era su gran pasión. Sin embargo, el mundo de la bici pronto le llamó la atención y primero con el ciclocross y después con la bici de ruta comenzó a despuntar entre sus iguales.

En 2010, con sólo 20 años, da el salto como ‘becario’ al equipo Française des Jeux, donde ha corrido sus cuatro temporadas como profesional. Su primera victoria llegó en la Amissa Bongo de 2011, aunque no fue hasta un año después cuando empezó a lograr triunfos de renombre como el que logró en la Estrella de Besseges en las narices de uno de sus referentes, el alemán Kittel –su otro modelo a seguir es Mark Cavendish-.

Su mejor temporada fue la del pasado año en la que sumó 11 triunfos para reivindicarse como uno de los llegadores del futuro. Sin embargo, su eclosión ha coincidido con la de otra de las estrellas francesas para las llegadas masivas, Arnaud Demare, con quien mantiene una dura rivalidad dentro del seno del equipo. De hecho, la relación es tan tirante que Bouhanni busca equipo para cambiar de aires la próxima campaña y con estas victorias en el escaparate del Giro no hace más que subir su caché.

La mayor parte del año, el joven Nacer la pasa jugándose el tipo en los sprints por todo el mundo, pero en cuanto la temporada ciclista se lo permite se escapa en busca de sus orígenes. Los inviernos los dedica a hacer culturismo, practicar con la bici de ciclocross –llega incluso a correr varias pruebas siempre que puede- y a visitar el campamento de entrenamiento del manager de boxeo Hamid Zaim, donde coincide con la selección francesa de boxeo y donde comparte guantes con Hassam N’Dam, un excampeón del peso medio de la OMB.

“El boxeo me sienta bien. Le dedico entre seis y ocho horas a la semana. Es un deporte que permite trabajar toda la musculatura del cuerpo, así como un gran refuerzo cardiovascular que me da mucha explosividad en los metros finales de las etapas”, comenta el que se ha convertido en dominador de los sprints de este Giro de Italia. Bouhanni, además, sorprende a propios y extraños, al margen de por su potencia y velocidad, porque corre las etapas en las que se ve con opciones de ganar con un traje de contrarreloj en lugar de con el maillot y culotte tradicional. Esos mismos días, las noches previas las pasa viendo vídeos de Mike Tyson porque le inspiran. “Soy un gran seguidor de Tyson. A veces veo algunas de sus peleas para motivarme”, confiesa el propio esprínter galo.

Sin embargo, los inviernos de ‘riesgo’ para Bouhanni no gustan tanto a su jefe, el manager de la Française des Jeux Marc Madiot, quien obligó a su esprínter a firmar una clausula en su contrato para prohibirle el boxeo durante la temporada ciclista. Ahora, los guantes reposan en el fondo de un armario porque es tiempo de sprint y vaya si se le está dando bien al joven Nacer, que ya lleva dos entorchados y amenaza con incrementar su cuenta. Aunque para ello tendrá que esperar, ya que la ‘corsa’ rosa entra en territorio montañoso y el protagonismo es para otros.

Ciclismo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios