Los dos bombazos de Wilder que tumbaron a Tyson Fury no fueron suficientes
  1. Deportes
  2. Boxeo y Artes Marciales
empate frente a wilder

Los dos bombazos de Wilder que tumbaron a Tyson Fury no fueron suficientes

El cinturón de los pesos pesados estaba en juego entre Wilder y Fury y, pese a besar dos veces la lona el inglés, la pelea concluyó en empate con un Tyson Fury fortalecido

placeholder Foto: Deontay Wilder tras tumbar a Fury. (Reuters)
Deontay Wilder tras tumbar a Fury. (Reuters)

El campeón del WBC del peso pesado de boxeo Deontay ‘Bronce Bomber’ Wilder puso su título en juego esta madrugada ante el excampeón Tyson ‘Gypsy King’ Fury. El campeón estadounidense era el favorito en las apuestas, debido a la inactividad y malos hábitos de Fury: drogas, alcohol, noches interminables… que aún así supo recomponerse para volver a aspirar al trono. Tras caer dos veces a la lona, Fury logró que el combate celebrado en el Staples Center de Los Ángeles terminara en empate.

El boxeo está repleto de historias de superación. La vida de Tyson Fury, excampeón del mundo del peso pesado, es una gran historia de superación desde su primer segundo de vida. Tuvo un nacimiento prematuro en el que se temió seriamente por su vida. Su padre, exboxeador, no lo dudó: “No os preocupéis, el niño será el campeón del mundo del peso pesado. Por eso le llamaremos Tyson”. El niño prematuro, que en unos años se convertiría en el 'Rey Gitano' (Gypsy King), nació durante la época gloriosa de Mike Tyson y cumplió su sueño y la profecía de su padre.

Hace algo más de 3 años, Fury venció ante todo pronóstico al gran campeón Wladimir Klitschko. Se convirtió en el monarca indiscutible del peso pesado, pero en ese momento se sentía vació. “Creo que he tenido problemas mentales toda mi vida, pero no lo sabía porque nadie te educa para este tipo de problemas. El dinero, la fama, los títulos, mi familia… todo me daba igual porque, por alguna razón, me sentía vacío por dentro”, declaró Fury en una entrevista.

placeholder Deontay Wilder y Tyson Fury tras el combate en Los Ángeles. (Reuters)
Deontay Wilder y Tyson Fury tras el combate en Los Ángeles. (Reuters)

No supo esquivar y contragolpear el problema, y terminó prácticamente noqueado. Alcohol, drogas, positivo por nandrolona en 2015 y por cocaína en 2016, intentos de suicidio, sobrepeso… El campeón estaba tocado, pero no hundido. Se levantó cuando la vida contó hasta 9 y remontó el combate más difícil de su vida. Encontró la motivación para volver al gimnasio gracias al cambió de entrenador, que le ayudó a encauzar su vida. Quería volver a reinar en el boxeo y con un objetivo es más fácil olvidar los problemas.

El invicto excampeón se ha subido dos veces al ring este año, sumando dos claras victorias ante rivales inferiores. Muchos los llaman combates de rodaje aunque en este deporte eso no existe. Con estas victorias se sentía preparado para enfrentar el tremendo pegador y campeón del mundo del peso pesado del WBC Deontay ‘Bronce Bomber’ Wilder. El bombardero de Alabama sumaba hasta el momento 40 victorias, 39 de ellas por KO. Unos números escalofriantes, lo cual suponía una mayor motivación para el ‘Rey Gitano’. Llegaron a un acuerdo para acordar la contienda.

Uno de los asaltos del Wilder-Fury.

El combate

En la madrugada del sábado al domingo, Wilder y Fury se vieron las caras por primera vez sobre un cuadrilátero. Fury comenzó dominando los primeros asaltos con cierta comodidad teniendo en cuenta el riesgo que tenía enfrentarse a un pegador del calibre de Wilder. El británico se sentía cómodo en el ring, hasta que en el octavo asalto una tremenda derecha impactó en su rostro y le mandó a la lona. Se levantó sin mayores complicaciones y dominó el resto del asalto, pero Wilder se anotó claramente el episodio. El ex campeón siguió dominando la contienda, hasta recibir en el duodécimo y último asalto un tremendo directo de derecha y crochet de izquierda de Wilder. La cabeza de Fury impactó duramente sobre la lona y parecía claramente fuera de combate. “KO”, decían los comentaristas, pero de alguna (increíble) manera, Fury se levantó y terminó el combate en pie.

El veredicto del combate estaba en manos de los jueces. El primer juez puntuó 115-111 a favor de Wilder, el segundo 114-110 a favor de Fury y el tercero 113-113: combate nulo (empate). La revancha está servida, seguramente volvamos a ver pronto a los contendientes sobre un cuadrilátero, pero el gran ganador se llama Tyson Fury. Hace pocos meses ganó su combate más difícil y este fin de semana se ha vuelto a ganar el respeto de los aficionados. Para muchos ha sido el vencedor del combate, pero no se lleva el cinturón a casa.

Tyson Fury Consejo Mundial de Boxeo (WBC)
El redactor recomienda