Fallece Lou Duva, el 'padre' de algunos de los mejores boxeadores de todos los tiempos
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UNO DE LOS ENTRENADORES MÁS EXITOSOS de la historia

Fallece Lou Duva, el 'padre' de algunos de los mejores boxeadores de todos los tiempos

Ha fallecido este viernes, a los 94 años, uno de los mejores entrenadores de boxeo, que contó con púgiles como Lennox Lewis, Evander Holyfield, Whitaker o 'El Macho' Camacho

placeholder Foto: El mítico Lou Duva, junto a Evander Holyfield en su combate contra Riddick Bowe.
El mítico Lou Duva, junto a Evander Holyfield en su combate contra Riddick Bowe.

Este viernes ha fallecido a los 94 años Lou Duva, uno de los entrenadores más míticos del mundo del boxeo. Preparador de hasta 19 campeones del mundo, entre los que se encuentran púgiles tan conocidos como Lennox Lewis, Evander Holyfield, Pernell Whitaker o Héctor 'El Macho' Camacho, entre muchos otros. Un hombre forjado a sí mismo que llegó al boxeo de la mano de su hermano y gracias a falsear su edad para poder entrar en el ejército y a enfrentarse a dos altos mandos después de dar la cara por una mujer negra que estaba siendo agredida en un autobús. Una historia de superación y de éxito.

Duva nunca llegó a triunfar como púgil, pero sí lo supo hacer desde el rincón, donde aumentó su leyenda a base de constantes títulos mundiales y numerosos púgiles de primer nivel. No en vano, en 1988 entró en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, además de ser nombrado 'Mánager del Año' y 'Entrenador del Año' un par de ocasiones en su carrera. Una de sus más conocidas imágenes tuvo lugar en 1998, cuando salió en camilla del ring después de la monumental trifulca tras la descalificación de su pupilo, el polaco Andrew Golota, durante el combate por el cinturón de los pesados (versión WBO) ante Riddick Bowe.

Nacido en Nueva York el 28 de mayo de 1922, e hijo de padres italianos, Duva fue el sexto de siete hermanos. Llegado al mundo en un complejo momento económico y social, desde muy joven se vio obligado a trabajar para conseguir ingresos para su amplia familia. Siendo sólo un niño y mientras compaginaba diversos trabajos con los que conseguir sustento económico, su hermano Carl le introdujo en el mundo del boxeo. Comenzó a pelear a nivel amateur, pero su poca preparación -en buena parte provocada por su escaso tiempo por culpa del resto de oficios- frustró su carrera: el récord 6 victorias, 10 derrotas y 1 empate no era esperanzador.

En vista de la situación, y después de estallar la II Guerra Mundial, decidió ingresar en el Ejército de los Estados Unidos... pero no le fue como esperaba, pues fue despedido de la base de Jackson (Mississippi): su carácter reivindicativo le llevó a tener varias peleas con compañeros, una situación que empezaba a cansar a los altos mandos. Pero el gran problema llegó meses después: cuando viajaba en un autobús público, varias personas empezaron a insultar y acosar a una mujer negra que viajaba en él. Duva salió en su defensa, sin saber que también viajaban dos lugartenientes del ejército en el mismo transportes. Y cambió su vida.

Los jerifaltes dieron aviso de lo sucedido, y el ejército decidió exiliarlo a Texas, donde sería degradado. Sin embargo, sería el comienzo de su éxito vida: allí, consiguió convertirse en instructor de boxeo, una formación que años más tarde le llevó a triunfar. Tras acabar la II Guerra Mundial, Duva regresó a casa, donde montó un par de empresas: un restaurante y una compañía de camiones. Mientras se convertía en un empresario de éxito, siguió mejorando sus virtudes como entrenador de boxeo en el Stillman Gym, mítico local neoyorquino, en el que comenzó a granjear su fama de gran entrenador.

Empezó a codearse con personalidades de primer nivel como Frank Sinatra, Sammy Davis Junior o Frankie Valli, que le dieron la idea definitiva: "¿Por qué no montas tu propio gimnasio?", le espetaron. Dicho y hecho, Duva vendió los negocios que tenía y, con los ingresos obtenidos, montó su propio local, el Garden Gym. Desde ese momento, su éxito era imparable: tras convertir a Joey Giardello en su primer campeón del mundo tras destronar a Dick Trigger en 1963, su éxito fue imparable. A partir de entonces, la década de boxeadores de renombre que querían ponerse a sus órdenes era infinita.

Un 'diseñador' de campeones

Tanto que sólo en cuestión de dos décadas, Duva podía presumir de tener a algunos de los mejores púgiles del momento. En 1984, por ejemplo, llevaba a Johnny Bumphus, Rocky Lockridge, Livingstone Bramble y Mike McCallum, todos ellos campeones del mundo en ese momento y, además, firmó a otros futuros campeones como Mark Breland, Evander Holyfield, Pernell Whitaker, Meldrick Taylor o Tyrell Biggs. Su excepcional manera de dirigir y de entender el deporte provocó que se convirtiera en uno de los hombres más respetados del mundo del boxeo durante muchos años.

Y es que su imparable éxito se extendió durante varias décadas. En concreto, desde que consiguiera con Joey Giardiello su primera corona mundial en el año 1963 hasta su último título de campeón, conseguido con Eddie Hopson en 1995. Desvinculado a finales del boxeo a comienzos del nuevo siglo, Duva siempre será recordado por su capacidad para generar campeones de la nada: aquel hijo de inmigrantes italiano fue capaz de agarrarse al boxeo gracias a las enseñanzas de su hermano mayor y a un castigo del ejército. Hoy, el deporte del ring está de luto al perder a una de sus personalidades más admiradas.

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