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La guerra que no cesa entre Trump y la NBA con China como actor secundario
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CONTINÚA LA POLÉMICA

La guerra que no cesa entre Trump y la NBA con China como actor secundario

El presidente de Estados Unidos vuelve a atacar a los jugadores y técnicos de la liga de baloncesto y señala a sus relaciones con el país oriental

Foto: Los Angeles Clippers, momentos antes de comenzar un partido reciente. (Reuters)
Los Angeles Clippers, momentos antes de comenzar un partido reciente. (Reuters)

“Mi barómetro siempre es que, si el presidente actual está enfadado sobre algún tema sobre el que alguien está hablando, entonces es que probablemente estás diciendo lo que es correcto”: así de claro se mostró Stephen Curry sobre Donald Trump en The New York Times este pasado lunes. La NBA ha sido una de las asociaciones deportivas que más se han involucrado en la crisis institucional de Estados Unidos por los abusos policiales de índole racista a raíz del asesinato de George Floyd, fallecido el 25 de mayo de 2020 cuando un agente policial de Mineápolis se arrodilló sobre su cuello durante un arresto más de 8 minutos.

Algunos jugadores, como Ricky Rubio, quisieron especificar que los gestos públicos como arrodillarse durante el himno nacional de los Estados Unidos en el regreso de la competición a Orlando no eran un ataque a Trump: “La NBA no desafía a Trump, la NBA cree que es momento de alzar la voz e intentar crear soluciones de un problema que lleva existiendo durante muchos años, no solo con Trump. Estaría bien que entre todos no intentemos buscar polémica, sino ayudar”. Pero a su vez súper estrellas como Curry, 3 veces campeón de la NBA y 2 veces elegido como MVP, señalan públicamente al presidente de los Estados Unidos.

placeholder Donald Trump, en un encuentro con la prensa. (EFE)
Donald Trump, en un encuentro con la prensa. (EFE)

No hubo que esperar a las protestas generadas por los abusos raciales de los últimos meses para ver a Donald Trump enfrentado con la NBA. Ya en el 2016 una investigación del Washington Post aseguraba que las franquicias integrantes de la liga rechazaban utilizar los hoteles de The Trump Organization, al mostrarse en desacuerdo con la campaña que acabaría por alzar al magnate empresarial como presidente de los Estados Unidos. Trump, por supuesto, no desperdició su última oportunidad de arremeter contra los jugadores y contra la propia organización. “Algunos (jugadores y entrenadores) son muy desagradables, muy, muy desagradables, y francamente, muy tontos”, aseguró con su habitual retórica en declaraciones para Fox Sports Radio, no sin antes señalar que las protestas previas a los partidos eran irrespetuosas: “Tienes que defender tu bandera y tienes que respetar tu bandera y tu país. Están ganando millones de dólares al año por practicar un deporte que de todos modos jugarían, lo jugarían los fines de semana. Y tienen que respetar a su país”.

placeholder Stephen Curry, junto a su mujer, Ayesha, en una protesta por la muerte de George Floyd. (EFE)
Stephen Curry, junto a su mujer, Ayesha, en una protesta por la muerte de George Floyd. (EFE)

Aunque las diferencias entre el político y la asociación deportiva tienen su mayor motivo en los abusos raciales y las medidas utilizadas por el ejecutivo, Trump señaló públicamente a un habitual personaje secundario de esta polémica: China. Estados Unidos se ve inmersa en una tensa relación internacional con el gigante oriental, encabezada por las acciones que el propio Donald Trump realizó recientemente. El presidente ha prohibido a través de dos órdenes ejecutivas que empresas estadounidenses puedan hacer transacciones con las compañías chinas ByteDance, propietaria de la plataforma de vídeos virales TikTok, y con Tencent, a la que pertenece la aplicación de mensajes WeChat. El decreto presidencial, que entrará en vigor en 38 días, busca resguardar “la seguridad nacional, la economía y la política exterior”. En mitad de este proceso legal que tensa sus relaciones con China, Trump airea mediáticamente los vínculos de la NBA con el país asiático.

Foto: (Foto: Reuters)

“La forma en la que atienden a China, la forma en que se inclinan ante ellos, es francamente una vergüenza. Y ganan mucho más dinero aquí que en China. Pero tenemos un sistema que le permite faltarle el respeto a su sistema, y es una lástima. No aprecian lo que tienen aquí”, insistió Trump en Fox Sports, unas palabras que llegan apenas dos semanas después del último escándalo relacionado con la NBA en China. ESPN destapó un caso de abusos en las academias de la asociación en el país asiático. Por ejemplo, ex entrenadores estadounidenses aseguran que vieron en la academia de la NBA en Xinjiang golpes con las pelotas a los alumnos e incluso patadas por el cuerpo, sustituyendo cualquier valor educativo por una férrea disciplina que abrazaba la violencia. El ente deportivo, que ya había recibido críticas años atrás por la apertura de estos centros, defendió la importancia de los Derechos Humanos y anunció que abriría una investigación sobre lo sucedido. No hubo comentarios por parte de jugadores profesionales.

El tuit de Daryl Morey, General Manager de Houston Rockets, que lo empezó todo

El pasado 2019 Hong Kong vivió la mayor movilización de su historia que acabó con violencia en las calles del territorio autónomo entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Todo comenzó con las protestas contra un proyecto de ley que autorizaría la extradición de criminales sospechosos a China. Pekín observaba con reticencia los apoyos internacionales de la causa de los manifestantes, como ya ha pasado en otras ocasiones en territorios como el Tíbet. Fue en octubre cuando Daryl Morey, general manager de los Houston Rockets, utilizó su cuenta de Twitter con un escueto: “Lucha por la libertad. Apoya a Hong Kong”. El mensaje, borrado posteriormente, causó una oleada de indignación en el gobierno chino.

No es que un dirigente de la NBA criticará la falta de libertad en la región autónoma, sino que lo hacía el GM de la franquicia más importante de toda la liga en China. Desde que se hicieran con los servicios del pívot Yao Ming en el 2002 el seguimiento de la NBA en el país asiático cambió por completo, aumentando radicalmente. El propio exjugador criticó el comentario y la asociación, a través de su comisionado, Adam Silver, se limitó a señalar que Morey tenía libertad de expresión para opinar. Sin embargo, el dirigente ofreció unas disculpas y justificaciones tras borrar su tweet: “Solo emitía un pensamiento basado en una interpretación de un evento complicado. No quería ofender a ningún fan de los Rockets ni a mis amigos de China". El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, denunció en un discurso semanas después que la NBA debería dejar de "actuar como una filial" de la "China autoritaria". LeBron James, el jugador en activo más importante de toda la liga, respondió con tibieza a la polémica, asegurando que Morey “o estaba mal informado o no sabía lo suficiente sobre la situación”.

placeholder LeBron James, durante un calentamiento con camiseta de apoyo al movimiento Black Lives Matter. (Reuters)
LeBron James, durante un calentamiento con camiseta de apoyo al movimiento Black Lives Matter. (Reuters)

“Creo que tiene un gran problema, un problema mayor de lo que ellos creen”, sentenció Donald Trump en su reciente entrevista, dejando claro que no hay fin para su mala relación con la NBA.

“Mi barómetro siempre es que, si el presidente actual está enfadado sobre algún tema sobre el que alguien está hablando, entonces es que probablemente estás diciendo lo que es correcto”: así de claro se mostró Stephen Curry sobre Donald Trump en The New York Times este pasado lunes. La NBA ha sido una de las asociaciones deportivas que más se han involucrado en la crisis institucional de Estados Unidos por los abusos policiales de índole racista a raíz del asesinato de George Floyd, fallecido el 25 de mayo de 2020 cuando un agente policial de Mineápolis se arrodilló sobre su cuello durante un arresto más de 8 minutos.

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