octava victoria en la euroliga

Doncic hace de Llull para darle la victoria al Real Madrid frente a un tenaz Zalgiris

El joven jugador esloveno, con ocho puntos en los dos últimos minutos, fue decisivo para que el Madrid consiguiera un apretado triunfo contra el Zalgiris, en el que brilló Pangos (19 puntos)

Foto: Doncic celebra uno de sus triples en los últimos minutos (JuanJo Martín/EFE)
Doncic celebra uno de sus triples en los últimos minutos (JuanJo Martín/EFE)

Cualquier análisis del Real Madrid-Zalgiris Kaunas debe empezar diciendo que Luka Doncic aún tiene 17 años. Hay que recordar su edad, porque viéndolo jugar no la aparenta. Con eso claro ya se puede empezar a hablar del partido y de su desenlace, ese el que el adolescente esloveno metió dos triples y dos tiros libres en los últimos dos minutos, justo cuando más quema el balón. Con esos 8 puntos, el Madrid selló una victoria por 96-91 ante un Zalgiris que pudo bajar los brazos varias veces, pero que resistió como pocos equipos lo han hecho en el Palacio.

Sigamos con Doncic. Cuatro días después de realizar su mejor partido en la Liga Endesa, el madridista se sacó otro gran partido de la manga: 17 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. A diferencia del encuentro del domingo contra el Montakit Fuenlabrada, que el Madrid controló sin problemas, contra el Zalgiris tuvo un duro examen que superó con nota. Primero, porque era baja Sergio Llull y con él la atención que genera y que libera a sus compañeros. Y segundo, porque Sarunas Jasikevicius, entrenador del Zalgiris, ordenó una defensa asfixiante sobre él desde el principio. Pero Doncic no solo lo suplió bien en la dirección a Llull, sino que se disfrazó de él en los minutos finales con dos enormes triples.

"De Doncic llamarán la atención esos dos triples que metió al final, pero ha ayudado al equipo en la dirección, en los rebotes y en la defensa", dijo tras el partido Pablo Laso. Jasikevicuis también habló del esloveno. "De vez en cuando aparece un talento así, pero ha habido otros antes. Todo depende de él. Si tiene la cabeza bien puesta y trabaja, puede llegar donde quiera. Personalidad ya la ha demostrado hoy al anotar esos dos últimos triples en el último minuto, aunque han sido un poco alocados porque para eso hay otros jugadores más veteranos como Rudy, que pueden hacer una jugada mejor y más segura", dijo.

"Todo depende de él. Si tiene la cabeza bien puesta y trabaja, puede llegar donde quiera", dijo tras el partido Sarunas Jasikevicius, entrenador del Zalgiris Kaunas

Con o sin Llull, el Real Madrid está sufriendo para conseguir victorias en casa en esta Euroliga. De seis partidos disputados ha ganado cinco y ha perdido uno, el de la tercera jornada contra el Baskonia. El triunfo menos complicado fue el de la primera jornada contra el Olympiacos. Luego han llegado victorias muy trabajadas contra el Galatasaray, el Panathinaikos o incluso el Unics, que no se rindió hasta el último cuarto.

El Zalgiris aún resistió más que el equipo ruso, gracias sobre todo a su acierto en el triple (13/28) y a la buena actuación de Pangos y Motum. Los 16 puntos del base canadiense en la primera parte permitieron al equipo lituano aguantar el ritmo del Madrid. La diferencia en el lanzamiento de tres puntos marcó un primer tiempo incómodo para el Madrid, que comenzó haciendo mucho daño en la pintura (18 puntos entre Ayón y Reyes en el primer cuarto), pero que poco a poco fue perdiendo claridad en ataque. Solo el trabajo de Rudy Fernández y de Hunter al final del segundo período evitó que se fuera perdiendo al descanso.

Ayón terminó con 14 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 3 robos (JuanJo Martín/EFE)
Ayón terminó con 14 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 3 robos (JuanJo Martín/EFE)

El Madrid tenía que mejorar en defensa y en el tiro de tres, y lo hizo en el tercer cuarto. Dos triples de Maciulis colocaron la diferencia cerca de los diez puntos, pero el Zalgiris se agarró al partido. Y así lo hizo una y otra vez hasta el final. Los triples que le habían dejado de entrar en el tercer cuarto comenzaron a entrar de nuevo en el último e incluso consiguió ponerse por delante a cuatro minutos del final con una canasta de Lekavicius.

Con Carroll desaparecido y con Rudy asistiendo mucho, como contra el Fenerbahçe, pero anotando menos de lo que necesitaba el equipo sin Llull, los dos jugadores que sacaron las castañas del fueron fueron Ayón y Doncic. El pívot robó dos balones, reboteó y anotó, y el base sentenció con dos triples, el segundo para dejar el marcador en 92-86 a 44 segundos. Aún anotaría Westermann otro triple y cuatro tiros libres el Madrid, dos de Rudy y dos de Doncic, al que no le tembló la mano. Y no parece que le vaya a temblar nunca.

opta
Euroliga

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios