victoria por 85-82 ante Letonia

Quino Colom, el héroe de una España que no engancha en Madrid

Quino Colom, con una canasta a cinco segundos del final, le dio la victoria a España ante Letonia en un WiZink Center que registró una entrada bastante baja para ver a la Selección

Foto: Quino Colom fue el máximo anotador de España (18 puntos) en el partido contra Letonia. (FIBA)
Quino Colom fue el máximo anotador de España (18 puntos) en el partido contra Letonia. (FIBA)

A un año de la Copa del Mundo, sería una sorpresa que entre los 12 elegidos por Sergio Scariolo no estuviera Quino Colom. En ausencia de las principales estrellas del baloncesto español, atrapadas en un conflicto que FIBA y Euroliga no parecen tener apuros por resolver, el base se ha convertido en el líder absoluto del equipo. Colom es el principio y el fin, el guía y el ejecutor. Él dio la primera ventaja a España al principio del duelo de este lunes contra Letonia en Madrid y él metió la canasta decisiva a cinco segundos del final después de una pájara que permitió a los visitantes remontar en los últimos minutos (85-82).

España estará en China en el verano de 2019 si nada se tuerce (tiene la clasificación casi hecha). Y buena parte de culpa la tendrá Colom. Si no ha sido una exageración a lo largo de los últimos 20 años señalar a Pau Gasol o Juan Carlos Navarro como los culpables de algunos de los mayores éxitos de la Selección, no debe serlo señalar al jugador nacido en Andorra como el principal artífice de esta clasificación. A él le ha tocado conducir a un grupo encargado de hacer el trabajo sucio, y lo ha hecho de forma magistral.

España dominó el partido contra Letonia desde el principio, pero no lo cerró. Le faltó oficio, la principal crítica que se le puede hacer a un equipo que hace poco más de año solo era un plan b en la mente de Scariolo. Ese oficio sí lo tuvo Colom para darle la victoria a España. Letonia, que perdía por 14 a menos de cinco minutos para el final, confirmó su remontada con dos tiros libres cuando restaban solo 12 segundos que le dieron un punto de ventaja (81-82).

Sin tiempos muertos, Colom cogió el balón, se recorrió toda la cancha y se fue directo al aro. Allí, en medio de un bosque de manos, consiguió levantar el balón con un escorzo a aro pasado. "Queda poco y no me da tiempo de visualizar mucho. Veo que está Timma delante y he pensado que con velocidad podía meter una bandeja. Pensaba que sería más fácil de lo que luego me ha tocado. Al final he podido meterla y ayudar al equipo a ganar. Muy contento por ver al equipo sonriendo", relató Colom, que asumió la responsabilidad en el momento más complicado instantes después de perder un balón que había dado alas a Letonia.

Un par de tiros libres remataron su gran partido (18 puntos), otro más. Es ahora, con casi 30 años, cuando el aficionado casual, aquel que ve a la Selección pero no sigue la actualidad de este deporte, está conociendo a Colom, al que le costó hacerse un hueco en la ACB y ha alcanzado su nivel más alto las últimas temporadas en Rusia. "Estos partidos con la Selección me han ayudado un poco a mostrar lo que llevo haciendo allí tres años", apuntó Colom, que esta temporada, como la pasada, no jugará la Euroliga. Ninguna de las ofertas que tuvo le convenció y al final fichó por el Bahçeşehir Koleji, un equipo turco que debutará en primera división esta temporada, pero que tiene muchos millones detrás.

Poco público

"Podéis hacer un poco de ruido si queréis, es gratis", interpelaba al público el 'speaker' del España-Letonia mediado el tercer cuarto. La Selección tenía una ventaja cómoda en el marcador, pero no definitiva, como luego se comprobó. "Un poquito más de ruido, Madrid", insistía en el último cuarto. El animador intentaba meter en el partido a un público frío. Salvo momentos puntuales, como la canasta de Colom o en el homenaje a Juan Carlos Navarro en el descanso, que terminó con la afición coreando su nombre como muy pocas veces ha sucedido en la capital. Algo tan extraño como merecido.

Este lunes solo había 7.900 espectadores en el WiZink Center, un pabellón con capacidad para 14.000. Es una cifra similar a la media de asistencia del Movistar Estudiantes en la Liga Endesa la pasada temporada e inferior a los poco más de 9.000 que vieron los encuentros del Real Madrid, en ambos casos en el mismo recinto. El problema parece exclusivo de la capital, pues en los tres partidos anteriores de España como local en la fase de clasificación para la Copa del Mundo la asistencia fue mayor. Donde menos público había era en la grada de la calle Goya, uno de los fondos. La zona superior, la más barata del recinto, con precios entre los 8 y los 11 euros, estaba casi vacía, a pesar de que la web de la FEB indicaba que las entradas estaban agotadas en seis de sus 14 sectores.

En la parte superior del fondo del WiZink Center que da a la Calle Goya apenas había público. (El Confidencial)
En la parte superior del fondo del WiZink Center que da a la Calle Goya apenas había público. (El Confidencial)

En cada ventana, todas las selecciones juegan dos partidos. El primero se disputa el jueves o el viernes y el segundo, el domingo o el lunes. En la primera fase, España jugó dos de sus tres partidos como local en domingo: el debut, contra Eslovenia en Burgos, y el tercero, contra Bielorrusia en Málaga. En ambos hubo lleno. El otro encuentro, contra Montenegro en Zaragoza, sí se jugó un lunes, también a las 19:00. Y la asistencia fue superior a la de Madrid. De los dos partidos en casa que le quedan a España en la segunda fase, uno se jugará también un lunes. Será el 25 de febrero contra Turquía, duelo que cerrará la clasificación.

Tras muchos años acostumbrado a ver a la Selección en casa solo en partidos amistosos (salvo en el EuroBasket 2007 y la Copa del Mundo 2014), quizá el público también tenga que hacerse a la idea de que estos encuentros son importantes. No debe extrañar que cueste asumirlo. Lo normal por estas fechas es que España esté luchando por una medalla en un campeonato internacional y que jugadores como Colom o muchos de los convocados este lunes lo vean por televisión. El de este año ha sido el primer verano sin torneo para la Selección desde 1996, cuando se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Atlanta.

El último partido oficial de España en Madrid antes del de este lunes fue en 2014: la derrota contra Francia en los cuartos de final de la Copa del Mundo. Desde entonces solo había jugado amistosos, uno cada verano. En 2015 se enfrentó a Macedonia y en 2016 y 2017 lo hizo contra Venezuela. A los tres partidos, jugados en el Madrid Arena en agosto, acudió más público. Y eso que el pabellón situado en la Casa de Campo es más pequeño que el WiZink Center.

Juan Carlos Navarro (i) recibió la insignia de oro y brillantes de la FEB en el descanso del España-Letonia. (EFE)
Juan Carlos Navarro (i) recibió la insignia de oro y brillantes de la FEB en el descanso del España-Letonia. (EFE)

Colom, ¿el tercer base?

Los motivos para tan poca expetación pueden ser la hora (19:00) y la ausencia de las principales estrellas. En esta convocatoria, como en las anteriores, las caras habituales del equipo durante los últimos años brillaban por su ausencia. En los ocho partidos que ha jugado España hasta el momento, solo ha participado un NBA: Juancho Hernangómez, que esta vez no estaba convocado. Tampoco estuvieron la mayoría de los jugadores de Euroliga. El jugador más importante era Sergio Rodríguez, cuyo rol en estos partidos ayuda a explicar las circunstancias especiales que rodean a esta Selección.

El base del CSKA de Moscú no fue titular en ninguno de los dos encuentros. Esta vez los papeles estaban cambiados: él parecía el secundario y Quino Colom era el jefe. Lo lleva siendo desde el principio de la clasificación. "Me repito: Quino es muy importante en este equipo. Es la referencia, es un líder que sabe asumir la responsabilidad", dijo Scariolo tras el partido. "Tiene talento para terminar una canasta o dar un pase y es competitivo. Teníamos claro que seguía siendo nuestro base titular y así será en las próximas ventanas".

El técnico italiano ha dicho en varias ocasiones que a ninguno de los jugadores que han acudido a las ventanas se le ha prometido su presencia en la Copa del Mundo. El plan sigue siendo que a China vayan el mayor número de la NBA posible y los mejores de la Euroliga. Pero al puesto de tercer base, junto a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez, se le ha puesto cara de Quino Colom. "Hay muchísimo nivel. Los bases que están son de máxima calidad a nivel no solo europeo, sino Mundial. Yo estoy intentando hacer lo máximo posible, pero sé que es muy difícil", respondió el base sobre una posible convocatoria para el Mundial.

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