una de las grandes opciones de medalla en río 2016

Orlando Ortega: "Ojalá Cuba cambie mucho más de lo que está cambiando"

El vallista, nacionalizado español en 2015, atiende a El Confidencial a cinco meses de los Juegos, donde luchará por el oro en los 110 metros vallas (si es que puede competir)

Foto:  Orlando Ortega durante su entrenamiento en el CAR de Madrid. (Enrique Villarino)
Orlando Ortega durante su entrenamiento en el CAR de Madrid. (Enrique Villarino)

"Echa el tronco 'alante', echa el tronco 'alante'. Así, así". Orlando Ortega (Artemisa, Cuba, 1991) aprovecha las pausas en su entrenamiento para aconsejar a Omar Cisneros, atleta de 400 metros vallas. Está en una de las esquinas de la pista exterior del Centro de Alto Rendimiento del CSD, donde varios vallistas se entrenan en una mañana primaveral, aunque todavía estemos en invierno. Ortega, nacionalizado en julio de 2015 por carta de naturaleza, es una de las principales opciones de medalla del atletismo español en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Pero hay un problema: aún no sabe si va a poder participar.

[Lea aquí: Orlando Ortega se cuelga la plata en los 110 vallas y rompe la sequía del atletismo]

"Hay un 80% de posibilidades de que esté. La norma dice que puedo competir tres años después de mi última competencia con Cuba. El Comité Olímpico Español no ve ningún tipo de problema, y yo tampoco. Siento que voy a estar y en mi mente está que voy a participar", comenta Ortega antes de comenzar a entrenar. Quedamos a las 10:00 en la pista cubierta del CAR y se presenta puntual. Lleva puestos los cascos –"escucho de todo", dice– y su mochila, un aspecto no muy diferente al de los estudiantes que acuden a INEF a solo unos metros de allí.

 Orlando Ortega tiene una obsesión: la medalla en los Juegos de Río. (Enrique Villarino)
Orlando Ortega tiene una obsesión: la medalla en los Juegos de Río. (Enrique Villarino)

Su presencia en el 110 metros vallas de Río depende de que prevalezca la norma del COI sobre la de la IAAF. La Carta Olímpica establece un plazo de tres años desde la última competición, que en el caso de Ortega fue el 11 de agosto de 2013. El atletismo en los Juegos arranca el día 12, por lo que sí podría participar. En cambio, el plazo que impone la IAAF es de tres años desde que el atleta se establece en su nuevo país, y Ortega lo hizo meses después de desertar de Cuba tras el Mundial de Moscú.

Acabada la pista cubierta antes de tiempo por una lesión que le impidió correr en el Mítin de Madrid y en el Campeonato de España de este fin de semana, Ortega ya se prepara para la temporada al aire libre, que comenzará para él el 6 de mayo en Doha (Qatar) con el estreno de la Diamond League, circuito en el que ganó tres pruebas en 2015. En su horizonte también aparece el récord mundial. "Me veo con mucho potencial para conseguirlo, pero no sé cuándo va a salir. En los 110 metros con vallas hay que acercarse a la perfección. Y cuando lo haces, metes un tiempazo", afirma. Su mejor marca, conseguida el año pasado, es de 12,94, a 14 centésimas de la plusmarca mundial (12,80). Esos números y la medalla de oro olímpica componen su gran sueño. "Y hasta que no lo logre no voy a parar".

Pregunta. ¿Por qué España?

Respuesta. Llevo viniendo a España desde el 2011 a las concentraciones de la selección cubana en Guadalajara, y me llamó mucho la atención. Es un país que me gusta mucho y el idioma es favorable. Me encantó desde el primer momento. Y después de tener el problema que tuve con la selección cubana me dije que quería hacer algo en mi vida, hacer un cambio, y el mejor sitio era España. Lo tenía claro desde el principio.

P. ¿Qué le falta?

R. Ser campeón olímpico, que es lo que más quiero y por lo que voy a luchar en Río. Voy a dar lo mejor de mí para eso.

P. ¿Está aquí su familia?

R. Ahora mismo tengo a mi padre, que es mi entrenador y gracias a dios está aquí conmigo. Tengo tíos y demás, pero no muy cercanos. Mi madre y mis hermanos viven en Estados Unidos. Y tengo familiares en Cuba, así que los tengo a todos un poco repartidos. Pero hay bastante comunicación.

P. A Cuba no puede volver, ¿no?

R. No, no puedo regresar por ahora. Se dice que en cinco años, pero eso es una cosa que con el tiempo se irá viendo. Espero algún día poder regresar y ver a mi familia y amigos.

Ser campeón olímpico es lo que más quiero y por lo que voy a luchar en Río

P. Esta misma semana se ha anunciado un concierto de los Rolling Stones, que será solo unos días después de la visita de Barack Obama a la isla. ¿Qué opina de ese aperturismo?

R. Todo lo que sea un cambio para Cuba lo veo bastante bien, porque tengo familia allí. Ojalá cambien las cosas mucho más de lo que están cambiando.

P. ¿Y ve posible ese cambio del que habla?

R. Yo siempre digo que nada es imposible, todo está en proponérselo y hacerlo.

Uno de los ejercicios de Orlando Ortega. Voltereta y esprín para trabajar la orientación.
Uno de los ejercicios de Orlando Ortega. Voltereta y esprín para trabajar la orientación.

P. Ha dicho que fue España quien le buscó a usted para la nacionalización y no al revés.

R. Yo llegué aquí e hice todos mis trámites legales. Y el Gobierno español decidió otorgarme la nacionalidad. Yo siempre me enfoqué en mi trabajo, que era correr y entrenar bien. Quería estar aquí, lo dije desde el primer momento, quería nacionalizarme español.

P. Tras su nacionalización, varios atletas se quejaron. Usted contestó que no venía a quitarle el sitio a nadie y que estaba abierto a hablar con cualquiera. ¿Ha hablado con algunos de los atletas que firmaron aquella carta?

R. No, con ninguno he tenido comunicación. No he tenido contacto directo con ningún vallista español, excpeto con Yidiel Contreras, porque nos conocemos de haber entrenado juntos en Cuba. Pero con los españoles no he coincidido, y con los que firmaron la carta tampoco. O tal vez he coincidido, pero como todavía no los relaciono con el nombre, tal vez no hemos tenido ese contacto. Pero ya lo dije: no vengo a quitarle el puesto nadie; vengo a hacer mi trabajo, que es entrenarme fuerte, competir y dar lo mejor por España. Estoy aquí si quieren hablar conmigo. Todos me conocen y saben que no me gusta lucirme. Soy Orlando Ortega, nada más que eso. Porque tenga un nombre en el mundo deportivo no voy a creerme más que nadie, no es así. He compartido tiempo con muchos atletas de aquí y tengo muchos amigos en la Blume. Estoy tranquilo y no tengo problemas con nadie. 

P. Aún no ha debutado representando a España y ya es (junto a Ruth Beitia y Miguel Ángel López) la mayor esperanza de medalla del atletismo en Río de Janeiro. ¿Siente presión?

R. Siempre va a existir presión, pero a mí me gusta sentirla, correr con ella, saber que tengo que hacerlo bien. Aunque no me considero todavía un medallista olímpico. El evento mío (110 metros vallas) es muy fuerte, muy táctico, el mínimo error te puede echar a perder la carrera completa. Tienes que estar muy concentrado y saber lo que quieres. Mi objetivo es llegar a la final, es lo que más quiero, y ahí puede pasar cualquier cosa. Todos queremos ser medallistas olímpicos y tener el récord del mundo, es algo que anhelamos todos y todos vamos a luchar por eso. Ahora mismo me siento bien físicamente y estoy ansioso por llegar allá y hacer una buena carrera.

Soy Orlando Ortega, nada más que eso. Porque tenga un nombre en el mundo deportivo no voy a creerme más que nadie

P. Tras dos años y medio aquí, ¿qué opinión tiene del atletismo español?

R. Lo veo bien. Cada uno tiene su forma de trabajar y de entrenar, sus métodos. Lo único que falta es competir, incluirse en los grandes eventos. Si no comptites y no tienes una buena marca no puedes estar en la Diamond League, por ejemplo, pero veo que trabajan muy bien.

P. ¿La nueva situación de apertura en Cuba puede hacer que la federación de la isla sea menos beligerante y usted pueda estar en los Juegos?

R. Eso depende de ellos. Estaría muy contento si ellos me dieran el sí. Es una decisión que tienen que tomar ellos y tienen que discutirlo con la federación española, que también tiene que meter un poco de fuerza en ese tema. Es una lucha que tienen que llevar ellos.

P. ¿Cuál es su camino de aquí a los Juegos?

R. Hemos tenido una temporada de invierno fenomenal, no como la del año pasado, pero estuvimos cerca. El año pasado corrí 7,45 y este, 7,49. Estoy contento con la temporada que he hecho, a pesar de las molestias. De cara al verano, primero que nada quiero centrarme y sentirme bien. Lo principal es la Diamond League, como el año pasado. Y otro de los objetivos es poder participar el campeonato nacional. Me hace mucha ilusión, como me hacía este campeonato de invierno, pero lamentablemente no voy a poder participar. El objetivo es llegar al verano lo mejor posible, tanto física como mentalmente, y darlo todo en los Juegos Olímpicos.

P. ¿Existe el riesgo de que ese objetivo se convierta en una obsesión?

R. Puede existir ese riesgo. Todo está en tener la cabeza en su sitio, en estar concentrado en lo que uno quiere. Soy una pesona que me obsesiono con las cosas, pero soy realista. Soy una persona obesionada con hacer las cosas bien. No a la perfección, porque no somos perfcetos, pero sí me gusta intentar hacerlo todo bien todo el tiempo. tanto dentro del deporte como fuera. Hay que tener la mente enfocada a lo que uno quiere y luchar por sus sueños. Nada es imposible y voy a dar lo mejor de mí por conseguir todos los sueños que tengo.

Orlando Ortega está entrenado por su padre.
Orlando Ortega está entrenado por su padre.

La incertidumbre sobre su presencia en los Juegos Olímpicos de Río no afecta a la planificación de la temporada de Orlando Ortega. Su padre y entrenador (que se llama igual que él) explica que no pueden realizar un calendario pensando si van a estar o no en Río. A efectos de preparación, Ortega cuenta con que va a estar en los Juegos y se entrena en consecuencia. Sería "psicológicamente devastador" que no fuera así, dice su padre.

P. Hablemos de sus rivales. ¿Qué le preocupa?

R. Todos son atletas muy, muy buenos. Siempre nos hemos tenido mucho respeto, nos llevamos muy bien. Es una disciplina muy bonita fuera de la pista, todos los atletas tenemos una buena amistad. Luego dentro cada uno hace su trabajo. Esta temporada va a ser muy fuerte, se va a correr muy duro, como ya se ha demostrado en invierno. Los franceses vienen muy bien, igual que los jamaicanos.

P. ¿Qué me dice de Merritt, que ha reaparacido cinco meses después de un trasplante de riñón?

R. Como te digo, nada es imposible, todo se puede lograr. Y ahí está: logró recuperarse y volver. Lo ha hecho muy bien. Me parece una locura poder recuperarse y estar en plena forma. Estoy muy contento por él y lo felicito. Ojalá pueda llegar a la los Juegos en perfectas condiciones. Que todos demos lo mejor y hagamos un 'show' digno de ver.

Dayron Robles es una inspiración para mí. Quiero llegar a correr lo mismo o más de lo que él ha corrido, quiero alcanzar sus logros

P. ¿Quién es el mejor de la historia en los 110 metros vallas?

R. Cuando empecé en las vallas, mi ídolo era Allen Johnson, pero el día que conocí a Dayron Robles y tuve la posibilidad de entrenar y competir a su lado y de tener una excelente amistad con él, como tenemos hoy en día, desde entonces el mejor de los 110 metros con vallas para mí es él.

P. ¿Le aconseja?

R. Sí. Tenemos, más que una amistad, una hermandad. Siempre me ha dado muchos consejos, tanto cuando estaba en Cuba como ahora. Me guio por el camino correcto y siempre se lo he agradecido. Él ahora está en Cuba, pero mantenemos el contacto: de vez en cuando nos llamamos y conversamos un rato. Para mí, el mejor en estos momentos, no de la historia, porque no se ha retirado todavía, es él. Ojalá y dios quiera que pueda volver a su mejor nivel y tenerlo metido de nuevo en la comida, como decimos nosotros, en los 110 metros con vallas. Es mi ídolo y lo va a seguir siendo.

Desde antes del 2011, cuando gané mi primera medalla internacional (bronce en los Juegos Panamericanos), ya entrenaba con él y veía muchos vídeos de él. Y me encanta cómo corre, su técnica, su fuerza, su potencia... Tiene todo lo que se necesita para el 110 metros con vallas. Es una inspiración para mí. Quiero llegar a correr lo mismo o más de lo que él ha corrido, quiero alcanzar sus logros. Cada vez que me ubico y quiero visualizar lo que es una carrera de 110 metros con vallas, lo visualizo a él.

P. ¿Su otra inspiración es su abuela?

R. Sí, siempre ha sido mi guía, mi luz. Falleció cuando yo era muy pequeño, pero para mí lo es todo.

P. ¿Es la culpable de que sea atleta?

R. Sí. Empecé en el atletismo por ella y por mi padre; ellos fueron los que me iniciaron con 12 años. Recuerdo que la acompañaba a entrenar. Un día me dijo: Quiero que cuando empieces a tener medallas, las coloques junto con las mías.

Fanático del FIFA y admirador de Mario Casas

Tras llegar a España, Orlando Ortega se estableció en Guadalajara y poco después se trasladó a Ontinyent. El año pasado ingresó en la Residencia Joaquín Blume, en el Centro de Alto Rendimiento del Consejo Superior de Deportes. Allí, explica, disfruta de todas las condiciones que necesita.

Tenerlo todo en el mismo sitio le permite concentrarse en los Juegos Olímpicos de Río, para lo que ha aparcado otros proyectos, como volver a estudiar, algo que quiere hacer tras regresar de Brasil. Por el momento, su vida es solo entrenamiento y descanso. Fuera de la pista, Ortega es "una persona muy natural y muy sencilla que intenta llevarse bien con todo el mundo", dice el propio atleta. Sus dos mayores aficiones son los videojuegos ("soy un fanático del FIFA") y el cine, sobre todo las películas que mezclan acción y comedia.

"Las últimas que he visto son 'Tres metros sobre el cielo' y 'Tengo ganas de ti'. Cuando veo una siempre veo la otra. Me encanta cómo hace las películas Mario Casas", dice.

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