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El oro olímpico no es suficiente: la escalada deportiva, entre la gloria y el 'fulanismo'
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Lo que hay detrás del deporte de moda

El oro olímpico no es suficiente: la escalada deportiva, entre la gloria y el 'fulanismo'

Alberto Ginés logró el primer oro olímpico de la historia de la disciplina en Tokio 2021, sin embargo, su temporada acaba antes de tiempo por falta de presupuesto en la Federación

Foto: La escalada deportiva, una de las grandes sorpresas de Tokio 2021. (David Munilla)
La escalada deportiva, una de las grandes sorpresas de Tokio 2021. (David Munilla)

A finales de noviembre Alberto Ginés, medallista olímpico, se “reventó” el tobillo cuando participaba en la Copa de España de Escalada. Un par de meses antes, la Federación Española de Montaña (Fedme) había anunciado que el equipo español de escalada no competiría más este año, en citas internacionales, por falta de presupuesto ¿El motivo? La merma en las subvenciones oficiales. Veamos la secuencia: agosto, oro olímpico en Tokio de Ginés; septiembre, medalla de plata de Erik Noya en velocidad en el Mundial de Moscú. Octubre, nos quedamos en casa porque no hay dinero.

Foto: Alberto Ginés consigue la medalla de oro en Tokio. (Reuters)

Mientras que los dirigentes federativos intentan evitar, con el Consejo Superior de Deportes, que esta situación se reproduzca en 2022, la reducción de ingresos de la Fedme tiene también otras causas. Quizá la principal de ellas sea la irresponsabilidad, el fulanismo de algunos dirigentes autonómicos que buscan su asfixia económica. Hace años pertenecer a “La Española”, así se conocía a la Federación de Montaña, era un orgullo. Hoy, para algunos, es un estigma. Lo que se lleva es un trampantojo: lo llaman federación de federaciones. Rezuma a cacique. La Fedme, incomprensiblemente, no tiene recursos legales para hacerles frente.

Para que el parón y el infortunio sean más llevaderos, El Confidencial ha rebuscado en los orígenes. Hemos hablado con aquellos que hicieron posible que la escalada sea un deporte con futuro… que se puede trastocar en incierto.

En este recorrido por la historia David Munilla es nuestro relator. Periodista y fotógrafo, documentó la escalada deportiva desde su nacimiento. Fue el primero en colgarse de una pared para captar el esfuerzo y la plasticidad de este deporte. En la década de los 80 del siglo pasado disparó sus primeras dispositivas. Hoy es una institución que ha elevado su oficio a la categoría de arte.

Le pedimos a Munilla que seleccionase algunas de sus instantáneas más emblemáticas y conversamos con los protagonistas de esas tomas. Nombres míticos para generaciones de escaladores: Bernabé Fernández, Josune Bereciartu, Ramón Julián, Dani Andrada y Patxi Arocena. “Gracias a su afición disfrutamos de una extensa red de zonas de escalada repartidas por toda nuestra geografía. Hoy escalar es muy fácil; hace 30 años era una aventura. Sin ellos, quizá el oro olímpico sería una quimera”, señala Munilla.

En 1983 un puñado de franceses comenzó a utilizar anclajes fijos en algunas paredes del sur de su país. El ejemplo se expandió con rapidez por España. Nuestro territorio rocoso era un mural perfecto, al que añadir un clima privilegiado, que asegura muchas jornadas para la práctica al aire libre.

placeholder (David Munilla)
(David Munilla)

¿Qué es una vía de alta dificultad? Observen al escalador mirando una pared de roca. Se fija en las fisuras, los resaltes. En unas columnas verticales formadas por depósitos de cal diluidos en el agua. Columnas a las que llama chorreras. En su mente está dibujando una línea. Imagina la belleza y plasticidad de los movimientos que le permitirán evolucionar por ella. Una vía de escalada es obra de nuestra imaginación y nuestro afán de superación. Es un deporte en el que se busca más y más dificultad. Son los grados: 9a, 9a+, 9b, al igual que un velocista quiere bajar su tiempo en los 100 metros, el escalador quiere subir de grado. Lo conseguirá si es constante en el sufrimiento y tiene condiciones. Si no es así, la pared le escupirá tantas veces como lo intente.

“Hoy en día el máximo grado de dificultad se sitúa en el noveno grado. Escalar estas vías está reservado a unos pocos", precisa Munilla, "en España solo 50 escaladores han realizado este grado. Lograrlo lleva meses de preparación y ensayos. Mantenerse en la élite es algo más, supone una filosofía de vida”.

placeholder Patxi Arocena, en plena acción. (David Munilla)
Patxi Arocena, en plena acción. (David Munilla)

Patxi Arocena

Este donostiarra de 53 años pertenece a la primera generación de la escalada deportiva. La que vivió la transición a la nueva disciplina entre los años 1983 y 1985. Disciplina a la que había que fijar reglas y sobre todo números. En 1990 Arocena hizo el primer 8c de España.

“Llegué tarde para inmortalizar ese primer 8c que Patxi hizo en Huesca, recuerda David Munilla, de modo que años después repetimos una sesión fotográfica en la que ya era una vía de culto. Patxi, que se hizo surfista se hirió cogiendo olas en la costa vasca. Se presentó cojeando y con una enorme raja suturada en un pie. Dude de que pudiéramos hacer la foto ese día. Tuvimos que improvisar un calcetín de plástico para que se calzase el pie de gato, pero las fotos salieron. Para mi representa uno de los personajes fundamentales en el crecimiento de la escalada.”

"Me trae recuerdos de una época en la que éramos menos en la pared"

“Las fotos de David son las del mejor fotógrafo nacional que ha trabajado con la escalada; como suele suceder es más reconocido en el extranjero que en nuestro país”. Hablar con Patxi Arocena es hacerlo con una persona clara, precisa y rotundamente tranquila. La vía que llamaron El Sikario (los nombres de estas rutas suelen ser muy chipiritifláuticos) la equipó el gran Javier Arnaudas ‘Seta’, pionero de la dificultad y el equipamiento en Aragón. Fue el primer 8c de España y, en esa época, la quinta propuesta de 8c que se hizo en el mundo, recuerda Arocena. “En este tipo de escalada el que la realiza por primera vez propone un grado de dificultad. Que se acepta o no por otros escaladores, que pueden bajar su grado (decotar en jerga del oficio). En 1990 yo escalaba mucho a vista, estaba muy fuerte y la realicé rápidamente.”

“Tardó dos años en repetirse, continua Patxi, ‘Seta’ dice que en la forma en la que yo la hice, recto arriba, sin irse a la izquierda, aún no ha sido repetida. Fue una propuesta adelantada a su tiempo, porque en esos años lograr tal grado de dificultad era algo galáctico, como un 9b hoy. El Sikario me la recomendó un gran amigo y escalador excepcional, Carlos García, de Pamplona. Me sugirió ir e intentar superar unos pasos que se les atragantaban. La probé, saqué los movimientos y en cuatro intentos más la encadené. Me trae recuerdos de una época en la que éramos menos en la pared, las cosas se realizaban con bastante ética y abundaba la escala a vista, o en pocos intentos. No se veían algunas cosas, como los bastones para prechapar las cintas… unas prácticas que le han quitado el sabor de la aventura a la escalada.”

placeholder Andrada, durante un momento de su escalada. (Daniel Munilla)
Andrada, durante un momento de su escalada. (Daniel Munilla)

Dani Andrada

Para David Munilla, Andrada, madrileño de 46 años, es el arquetipo del escalador de roca. Viajero, descubridor, transmisor de una cultura que hoy se entiende como la auténtica. Llegar a un muro y escalarlo todo, disfrutando de cualquier vía, hablando con cualquiera. Coetáneo de Bernabé Fernández (1974) en el club de los mutantes, con quien compartió cuerda y caminó al primer 8c+ hispano, es el escalador con mayor número de vías de octavo grado del mundo. A su edad, Dani sigue escalando como un jovenzuelo vías de noveno grado, muchas de ellas abiertas por el mismo. Su opinión se respeta. Es un referente mundial.

“Lo conozco desde que me enseñó, en casa de sus padres en Madrid, la tabla en la que entrenaba en un trastero atestado de chismes recuerda Munilla, he tenido la oportunidad de fotografiarle en muchas ocasiones y siempre alrededor de alguna vía difícil. Eso sí, con su lado loco que puede llevarte al cambio de planes a cada segundo. Hay que tener madera de director para que un encargo fotográfico llegue a su fin, porque puedes terminar escalando cualquier cosa y diciendo que mañana volvemos. Para mí es el personaje fundamental de la escalada y lo que representa.”

La foto elegida por Munilla le trae muy buenos recuerdos, “es del año pasado en la zona de escalada de Villanueva del Rosario, cerca de Antequera y Málaga. Ahí está la Chilam Balam que en su día -2003- fue una de las vías más dura del mundo. Así la propuso Bernabé Fernández. Yo la hice en 2015. Son 80 metros de recorrido, es una línea muy original, única. Muy diferente a las vías de escalada de hoy en día”. Dani responde cuando se le pregunta en qué consiste la escalada a vista a la que se refería Patxi Arocena. “Por simplificar: cuando escalas desde abajo, sin pararte, y de un tirón realizas la vía. La gente escala probando poco a poco pequeños tramos durante días. A vista es escalar al primer intento”. Es una de las formas más exigentes. Estoicismo en estado puro.

placeholder Bernabé Fernández, uno de los nombres más destacados de la escalada española. (Daniel Munilla)
Bernabé Fernández, uno de los nombres más destacados de la escalada española. (Daniel Munilla)

Bernabé Fernández

Fue el primero en llegar al 9a en España. Además, Bernabé ha destacado como creador de nuevas e innovadoras rutas de dificultad que siguen siendo referentes mundiales. Por varias de ellas, Andalucía es centro de peregrinación de escaladores de alto nivel. En 2003 este malagueño, hoy gestor del rocódromo beclimb, propuso la escalada más dura del planeta con la vía Chilam Balam a la que se refería Dani Andrada. Diez años después, el checo Adam Ondra, actual número uno internacional, corroboró su dificultad.

"Fui un aprendiz de Tarzán, cambiando de liana cada vez variaba mi posición"

“Conocí a Bernabé escalando con él en las paredes que circundan el Caminito del Rey (El Chorro, Málaga). Su último hito a nivel mundial, la Chilam Balam, lo plasmé en esta imagen, recuerda David Munilla. Antes de instalar el ‘circo’ que precede a una sesión de fotos, me tomé un buen tiempo en analizar la longitud de la vía. Quería localizar que pedacito transmitiría toda la fuerza en un solo clic. A decir verdad, no había un lugar desde el que, una vez me colgara de las cuerdas, dominase todos los movimientos de Bernabé durante los 80 metros de escalada. Decidí colocar dos cuerdas desde la cima, anclándolas a mitad de pared, para tener varios ángulos. Fui un aprendiz de Tarzán, cambiando de liana cada vez que tenía que variar mi posición. Las cuatro horas que duró la sesión merecieron la pena: portadas, libros y reportajes por todo el mundo editorial especializado.”

En la foto de Munilla, Bernabé tiene sus rodilla entre dos chorreras. “Si te fijas verás que voy con pantalones largos. Avanzaba empotrando las piernas entre chorreras y estalactitas y recuerdo que cuando descendía las rodillas estaban ensangrentadas. Lo solucioné con un neopreno debajo del pantalón, así pude escalar un poco más cómodo. Con el paso de los años, ese neopreno se ha convertido en algo normal. Ya se fabrican rodilleras para empotrar.” Le pregunto por Chilam Balam “en un principio sugerí el grado 9b+, era la vía más dura del mundo en 2003. Luego, con el paso de los años la decotaron a 9a+/b. Además de llamar la atención por su dificultad, era una vía muy larga. Lo normal es que en deportiva estuviésemos entre 15 y 30 metros, Chilam Balam tenía 82”

Bernabé fue innovador por definir las rutas de escalada más largas de España, “fui el primero en hacerlas de 45 metros, tenía que pedir bobinas especiales a los espónsores porque las cuerdas no llegaban. Buscaba pasos cada vez más desplomados. Techos donde te ves obligado a darte la vuelta” ¿Cómo es eso? “Imagínate que te metes en un techo y llega un momento en que el techo tira para el suelo. Entonces tienes que darte la vuelta, ir con los pies por delante hasta que vuelves. En aquellos años, finales de los ochenta, todos intentábamos aportar nuevos proyectos, cada uno en nuestra zona.”

placeholder Imagen cedida por Josune Bereciartu.
Imagen cedida por Josune Bereciartu.

Josune Bereciartu

Durante más de una década esta guipuzcoana reinó en la escalada mundial en roca femenina. Fue la primera en conseguir las mayores dificultades, del 8c al 9a+. Cuando se retiró, su logro no había sido igualado por ninguna otra mujer. Recuerda Munilla que “su muesca en la dificultad máxima mundial no fue alcanzada hasta el año 2017 ¡15 años después! Y añade que Josune, aunque dominó con mucha superioridad la escalada de competición en España y saltó a las citas internacionales con primeros puestos, se alejó todo lo rápido que pudo del mundo competitivo, dando muestras de que pertenecía a la generación que amaba la roca, y buscaba su reto en ella. Posteriormente, encontró en el alpinismo el aroma de libertad y satisfacción personal ante los retos. Siempre fue el ejemplo de que el tesón y el empeño pueden derribar barreras. Lo hizo en un deporte, y en una época, marcado por los hombres.”

"Había comprado una camiseta de Bruce Lee y me dio muchísima fuerza"

Josune ha enviado a El Confidencial una foto muy especial para ella; no es de David al que tiene un gran aprecio. Es una toma que recoge un momento decisivo en su carrera deportiva, el primer 9a femenino mundial logrado el 29 de octubre de 2002 en la zona suiza de Saint Loup. La vía se llama Bain de Sang. “Fue un proyecto precioso, nos dice Josune, disfruté muchísimo intentándolo. Era consciente de que podía hacer historia si lo lograba y así fue. Me acerqué a un quiosco y lo vi en la prensa española: ¡primera mujer en encadenar una vía de 9a!. Unos días antes en un mercadillo de Lausana, había comprado una camiseta de Bruce Lee (aparece con ella en la foto) y creo que me dio muchísima fuerza.”

placeholder Ramón Julían, durante una escalada. (Daniel Munilla)
Ramón Julían, durante una escalada. (Daniel Munilla)

Ramón Julián ‘Ramonet’

“En la zona de Siurana, en la provincia de Tarragona, entrado el año 2000, una vía denominada La Rambla, con una dificultad de 9a+, se convirtió en un objetivo a batir por los escaladores más fuertes del planeta". En 2003, es David Munilla quien lo recuerda, Ramón sacaba tiempo de su trabajo, entrenamiento y el calendario de competiciones para conducir tres horas, probar la ruta y volver a casa. "Fue el primero en llevarse este templo de la escalada en roca que muchos otros ansiaban, continúa David, “los equipadores de competiciones tenían que usar tornillos que no sobresalieran de las presas para que Ramón no se agarrara a ellos. Era capaz de levantarse de cualquier sitio. Con uno de sus patrocinadores acordamos ir a fotografiar La Rambla. Tuve que decirle a ‘Ramonet’ que fingiera que le costaba algún paso, pues en las fotos no se reflejaba la dureza de la vía.”

Quiero agradecer a Josune, a Dani, a Bernabé y a Patxi sus opiniones y recuerdos y, por supuesto, a David Munilla. Gracias por hacer este reportaje con tus comentarios y fotografías. La escalada deportiva es mucho más que una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Medalla que debería servir para afianzar un deporte que tiene entre las cuatro paredes del rocódromo su futuro. Pero que se manifiesta en toda su belleza descifrando la roca, imaginando las líneas que se transformarán en una coreografía con el cielo sobre la cabeza del escalador.

A finales de noviembre Alberto Ginés, medallista olímpico, se “reventó” el tobillo cuando participaba en la Copa de España de Escalada. Un par de meses antes, la Federación Española de Montaña (Fedme) había anunciado que el equipo español de escalada no competiría más este año, en citas internacionales, por falta de presupuesto ¿El motivo? La merma en las subvenciones oficiales. Veamos la secuencia: agosto, oro olímpico en Tokio de Ginés; septiembre, medalla de plata de Erik Noya en velocidad en el Mundial de Moscú. Octubre, nos quedamos en casa porque no hay dinero.

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