PONE DE ACUERDO A TODO EL ALPINISMO ESPAÑOL

Confirmado: hay vida extraterrestre en la Tierra, se llama Kilian Jornet y "es el p… amo"

Kilian Jornet ha batido el récord de ascenso y descenso del Everest, fijándolo en 38 horas (26 hasta llegar a la cumbre) y ha puesto el listón del límite del ser humano un poco más alto

Foto: Jornet, en plena ascensión.
Jornet, en plena ascensión.

Estas son las evidencias. Nos encontramos en el Campo Base del Everest, situado en el antiguo monasterio de Rombuk (Tibet), a 5.100 metros de altitud. Son las 10 de la noche hora local (+5:45 GMT) del sábado 20 de mayo y observamos como un hombre joven -le calculamos que está en la treintena- se introduce en un mono, ligero y ultramoderno, de colores llamativos. Calza unas botas de ogro y apaña unos bastones ergonómicos y robustos. Le vemos pulsar el star de su cronometro de color naranja y desaparecer de nuestra vista como alma que lleva el diablo. Su nombre es Kilian Jornet.

Nos confirman que corrió 15,2 km por la morrena de un glaciar hasta llegar al Campo Base Avanzado (ABC) a 6.400 metros a las 2:35 de la madrugada. Aquí, descansó durante dos horas. “Es importante llegar fresco a los ochomil metros si quería tener oportunidades de hacer cumbre. Tenía que ir regulando”. Al salir del ABC, en marcha hacia el Campo 1 y el 2, sube sin parar 1.300 metros de desnivel y alcanza los 7.700. Después supimos que notó molestias en el estómago, que le debilitaban y descansó unos quince minutos en el Campo 3. Estaba a 8.300 metros. Nos comunicaron que cada poco se paraba. Que avanzaba muy lentamente y a pesar de ello, de ese malestar, sus sensaciones eran buenas en altura y continuó. Recordemos que va sin oxígeno. Llegó a la parte más alta de la montaña y se detuvo porque no había más, era el final, seguro que no por falta de fuerzas o de determinación. Paró su cronometro y al mirarlo comprobó que habían transcurrido 26 horas y estaba en la cumbre del Everest. Regresó al campo base 12 horas después para tardar 38 en total.

¿Alguna duda de lo que afirmamos en el titular? Kilian Jornet pertenece a otra categoría de humanos. “Subir a la cima del Everest sin cuerdas fijas no es algo que se pueda hacer todos los días. Me deslumbró una puesta de sol espectacular. Llegué a medianoche. Estaba solo, veía las luces de los frontales en las vertientes norte y sur, eran las expediciones que comenzaban el ascenso”, señaló en un comunicado el de Sabadell.

El Piolet de Oro y Kilian

En la tarde de este domingo, cuando aún no teníamos noticias de Kilian, salvo ese encuentro con el cámara Seb Montaz en el Campo 2, El Confidencial habló con muchos amigos de la montaña. Nos costó localizar a Alex Txikon, estaba entrenado para una apuesta de deporte rural según nos dijo Gontzal –le lleva los asuntos de prensa y es difícil ser más amable que él. Txikon fue muy claro: “Creo que los responsables de la entrega del Piolet de Oro, que valoran el estilo alpino, deben tener muy presente a Kilian. Para mi es merecedor del máximo galardón del alpinismo mundial. Es un gran deportista y muy buena gente. Su tiempo de subida al Everest será una referencia difícil de batir”.

Pedro Nicolás, presidente de un club con 104 años de historia, la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, se confiesa: “Yo soy muy Kilian. Es un hombre de montaña hasta el tuétano. Le considero un gran alpinista, porque no hace falta hacer 7B. Hay que explorar territorios y espacios y también límites y él lo hace”. Y sobre los patrocinios lo tiene muy claro. “Que Salomon y otras empresas lo apoyen, normal”. ¿Sería posible hacerlo sin patrocinios?

Lina Quesada, unas de nuestras mejores ochomilistas, tuvo un desliz: “Pedro, entre tú y yo, Kilian es el puto amo. Es uno de los mejores deportistas de la historia del alpinismo junto con el tristemente fallecido Ueli Steck y Reinhold Messner. Además de sus extraordinarias condiciones físicas, tiene una fuerza mental increíble”. Chus Lago, señala como el Everest sigue siendo un escenario de sueños: “Hace alpinismo en estado puro en un lugar masificado”. En la soledad de la cumbre “veía las luces de los frontales de las expediciones”, recordaba Kilian.

Las botas que utilizó.
Las botas que utilizó.

Más riesgo que otras ascensiones

Pedro Cifuentes, que estuvo seleccionado para el Piolet de Oro y Cecilia Buil, una de las mejores escaladoras en hielo opinan que “está innovando, haciendo vías clásicas ejecutadas limpia y rápidamente. Una manera más creativa de subir, sin duda con más riesgo” afirma Cecilia “nosotros no entendemos así la montaña, pero Kilian es uno de los nuestros, no es solo un corredor, es un hombre de montaña, un alpinista. Sus márgenes de respeto y seguridad en la ejecución de la actividad son altísimos. La preparación muy exigente y concienzuda”, afirma Cifuentes.

Sobre este aspecto, la seguridad, Alberto Ayora, responsable del Comité de Seguridad de la Federación Española de Deporte de Montaña y Escalada (Fedme) nos llama la atención y quiere que llegue claro un mensaje: “Kilian está aportando mucho, a mí no me preocupa lo que hace desde un punto de vista de seguridad, me preocupa no saber explicar cómo lo hace. Kilian es extraordinariamente responsable, planifica hasta el último detalle, se prepara concienzudamente y aborda los retos con una progresión. Lleva un entrenamiento y una preparación que es lo que no se ve. Me gustaría que este mensaje llegue con claridad. Y lo consiga o no, lo importante es planteártelo, soñar con hacerlo”. El teniente Rivero del Greim de la Guardia Civil es, obligatoriamente, más prudente. Ellos son los responsables de acudir a nuestro auxilio. Recuerda el percance en el Mont Blanc, donde tuvo que ser rescatado por la Gendarmería de montaña francesa. “Kilian planifica a la perfección, conoce la ruta, estudia la meteo y calcula los tiempos, pero le falta previsión. Si sufre un accidente o un contratiempo no lleva el material adecuado para afrontarlo”. El propio Kilian lo reconocía. “La montaña es dura, y que a pesar de ser meticulosos es peligrosa. Hay que ser humilde frente a ella pues nuestros fallos, sobre todo cuando se va ligero, se pueden pagar caros". El teniente Rivero cumple con su obligación advirtiéndonos.

La tienda de campaña de Jornet.
La tienda de campaña de Jornet.

70 horas semanales de entrenamiento

Mariano Frutos es el seleccionador del equipo andaluz de esquí de montaña, le preguntamos por el tipo de entrenamiento: “Tiene un físico que le permite todo. Si te digo que en una jornada hace cuatro mil metros positivos, seguro que no exagero. Las palizas con esquís son una barbaridad. Entrena volumen, volumen y a saco, a toda velocidad. La gente de mi equipo entrena unas cuarenta horas semanales de esquí de montaña, pero Kilian tiene que entrenar también carrera. Es posible que él este en las setenta horas semanales.”

Para ser honesto, reconozco que tenía mis prevenciones sobre Jornet, por desconocimiento, y es posible que su proyección mediática produjese un cierto recelo, aunque después de hablar con tantos amigos se habían disipado. No obstante, le pregunté a Javier Garrido, el director de Aragón Aventura, sobre la logística que acompañaba a Kilian. A mi amigo Garrido no le gusta la porfía, es rotundo: “He contribuido a organizar el Aconcagua, el McKinley y los dos últimos intentos al Everest, en estos últimos viajes llevaban el peso permitido en bodega. Les montaron, como es lógico, el Campo Base y el Campo Base Avanzado, a 6.500 metros y nada más. Kilian sube más ligero que tú y que yo cuando vamos al Aneto”. Si Javier dice esto no hay más que hablar.

Como me decía Lina Quesada, para que nadie se enterase: Kilian es el puto amo y, además, un buen tipo, querido por la gente de montaña, añadimos nosotros.

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