Izaro Antxia, la primera futbolista trans: "El borrador de la ley es una barbaridad"
  1. Deportes
Cuenta su propia experiencia

Izaro Antxia, la primera futbolista trans: "El borrador de la ley es una barbaridad"

En 2016, se convertía en la primera transexual federada en jugar al fútbol sala. Cinco años después, atiende a El Confidencial para mostrar su desacuerdo con la polémica 'ley trans'

placeholder Foto: Izaro Antxia. (Wikipedia)
Izaro Antxia. (Wikipedia)

“¿Que qué opino? Que menos mal que es un borrador, es una barbaridad”, así de contundente comienza la conversación telefónica Izaro Antxia. En 2016, esta mujer natural de Barakaldo se convirtió en una pionera del deporte español. Tras toda una vida jugando al fútbol sala en equipos masculinos, consiguió ser la primera transexual federada en disputar un partido de la modalidad. Atrás quedaban años de entrega en la pista y un proceso de hormonación que todavía perdura. La ‘ley trans’ impulsada por el Ministerio de Igualdad ha sido objeto de polémicas desde que saliese a la luz su borrador y, lejos de encontrar consenso, las críticas continúan.

Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero, en el Congreso. (EFE)

“He oído esto de que con los derechos humanos no se juega, pero bueno, también están los derechos de las mujeres, de las mujeres deportistas y de las mujeres transexuales. Los derechos humanos no es que un día alguien de la noche a la mañana llegue a un Registro Civil y diga 'yo soy hombre o mujer' y punto. Eso tiene muchas más implicaciones. Tu libertad termina cuando empieza la mía”, asegura Izaro a El Confidencial.

placeholder Izaro pasó del fútbol sala al fútbol once. (Fotografía cedida)
Izaro pasó del fútbol sala al fútbol once. (Fotografía cedida)

Para esta deportista, el principal problema de la ‘ley trans’ es que solo se ha contado “con una parte interesada en que se apruebe” del movimiento LGTBI+: “Si tú haces una ley en la que solo cuentas con estas asociaciones, obviamente vas a favorecer al colectivo por encima de todas las cosas”. “El resto desaparecemos, ahora parece que las mujeres transexuales no existimos, ese ‘no, no, tú no necesitas ningún tratamiento’, ojo, eso es muy peligroso. Estás jugando con vidas de otras personas que si no tienen ese tratamiento tienen un problema serio”, insiste.

"Vamos a cambiar el deporte masculino y femenino por el deporte masculino y el mixto"

En el ámbito puramente deportivo, Izaro explica su propio caso personal para contar cómo afectaría la entrada en vigor del borrador de la ‘ley trans’: “Cuando empecé la hormonación, yo corría 10 kilómetros en 50 minutos. Llevo seis años en tratamiento y ahora, entrenando cuatro veces más de lo que lo hacía en ese momento, los hago en 56 minutos. Los tiempos cambian muchísimo, se nota. En el fútbol, de poder pegarte un esprint cuando me diera la gana pasas a pegarte uno y ver que tienes el pulso por las nubes, hay una diferencia abismal”.

A su juicio, la competición actual, tal y como se la conoce, cambiaría complemente. “Vamos a pasar de tener deporte masculino y femenino a tener deporte masculino y el deporte mixto. Si esta ley se aprobase así, sería el riesgo que correríamos”, argumenta. ¿Rompería los principios de igualdad de la competición? “Es injusto para mí y para el resto de mujeres. Si yo hubiera podido competir desde el principio en ciertos deportes, como en un equipo de fútbol sala femenino, me habría salido”.

placeholder Manifestación a favor de la 'ley trans' estatal en Madrid, el pasado 2020. (Reuters)
Manifestación a favor de la 'ley trans' estatal en Madrid, el pasado 2020. (Reuters)

Izaro es una absoluta enamorada del deporte. En 2016, pasó a la historia por debutar con el Leioa Maia, en un encuentro de fútbol sala de la categoría territorial femenina de Vizcaya. Actualmente, juega en el Balmaseda CF, además de compaginarlo con su participación en la Peña Ciclista Expósito de Renedo de Piélagos y de practicar triatlón. Precisamente esa pasión por el deporte es la que le lleva a no temblar a la hora de reflejar los problemas que podría ocasionar el borrador: “Deportivamente, y no hablo solo del deporte competitivo o federado, abre opciones a aprovecharse de ella. He corrido muchas carreras populares, donde podías llegar a ganar 300, 400 o 500 euros. Imagínate, ahí, que haya un hombre que durante un verano en el que hay cinco o seis carreras de este tipo de premios, haga un cambio registral, se vaya a todas esas carreras, las gane y luego vuelve a cambiar. En la ley pone que puedes cambiarlo todas las veces que te dé la gana, es un ejemplo muy surrealista, pero esto solo en un deporte popular, eh. Es un texto que permite la trampa”.

“Vivimos en un país en el que cualquiera está deseando hacer trampas, muchas veces, el que hace la trampa es un triunfador y no alguien que recibe rechazo social, si tú haces una ley tan laxa hasta el punto de que legalmente alguien puede utilizarla para defraudar… No puede ser, no puede salir adelante”, añade.

Una legislación que necesita cambios

Izaro, hablando desde su propia experiencia, sí entiende que la ley actual necesita una revisión. “Creo que, tal y como está actualmente, la ley de transexualidad es injusta. Cuando llevas nueve meses de hormonación, todo lo que has hecho es irreversible: esterilización, atrofia de los genitales... Un año de hormonación debería ser más que suficiente para poder hacer el cambio registral, a día de hoy, son dos años”, expone. A nivel nacional, la última Ley de Identidad de Género entró en vigor en 2007, aunque desde entonces distintas comunidades autónomas han avanzado en legislaciones propias.

placeholder Imagen de una competición ciclista de Izaro. (Fotografía cedida)
Imagen de una competición ciclista de Izaro. (Fotografía cedida)

“Es injusto que un psiquiatra lleve el proceso, es verdad que está cambiando en muchas autonomías, pero si queremos despatologizar, no se puede consentir. Sí está bien que haya un acompañamiento psicológico, no es un proceso fácil, tu cuerpo sufre cambios, tú sufres cambios… No tiene que haber una terapia, tienes que tener una facilidad y un apoyo psicológico. En mi caso, cuando tuve las citas con la psicóloga, el tratamiento era para mi familia, para mi madre, para algunas amigas a quienes les costaba pasar esa fase, es algo importante también”, explica Izaro.

Aun así, esta deportista cree que el cambio es demasiado drástico, “lo que no podemos es pasar de la noche al día”. “No te digo que sea como ahora, que tienes que estar con un psiquiatra que es dueño de tu destino, pero yo te aseguro que a nadie le vendría mal una evaluación psicológica, igual que se la tienen que hacer a una mujer a la que vayan a hacer una inseminación artificial o que entra en un proceso de adopción, por ejemplo”, insiste. Uno de los puntos que, a su juicio, más urge cambiar del actual sistema son los plazos para poder realizar el cambio registral: “Tiene componentes muy sexistas, preguntas como cuál es tu orientación sexual pueden provocar que el proceso sea más largo. Obviamente, eso no debería pasar”.

Foto: La atleta sudafricana Caster Semenya, tras una carrera en 2019. (Reuters)

Izaro sostiene que el gran problema de la ‘ley trans’ es la falta de comunicación a la hora de elaborar el escrito: “Estoy convencida de que está hecha con toda la buena intención del mundo, pero para hacerla se debería hablar con asociaciones deportivas, con el movimiento feminista, con médicos… Una vez que se hayan reunido todas las partes implicadas, sacar una ley verdaderamente justa”.

Discriminación de las deportistas trans

Me he encontrado alguna vez a algún inútil y a algún energúmeno”, resume Izaro Antxia, recalcando que durante su experiencia deportiva la discriminación por ser una mujer trans no ha sido lo habitual. El momento más desagradable lo vivió en 2019, en un partido amistoso disputado en Leioa a favor de la inclusión. Ella se encontraba jugando de portera de manera excepcional y un grupo de hombres profirió insultos tránsfobos durante el encuentro, a pocos metros de la portería. Con el paso de los minutos, se cansó y pidió al árbitro parar el partido para llamar a la Policía Municipal.

“A ver, alguna vez te llaman en masculino, las típicas cosas. Yo sí distingo entre otras transexuales que practican deporte femenino, que las conozco, y mi caso. La diferencia es que a mí todas me conocen, cuando voy a jugar saben quién soy. Sé que voy a escuchar ciertas cosas, cuando juego suelo ignorar todo y concentrarme en el partido, aquel día estaba de portera y no callaban. A veces he escuchado tonterías de rivales, que alguien te diga que algún día va a pasar algo cuando el pisotón de los tacos en el tobillo lo tienes tú… Pues sí, va a pasar algo, pero igual me pasa a mí y no al resto. Son cosas que sabes que pueden ocurrir, sinceramente, no me afectan”, reflexiona.

placeholder La ministra de Igualdad, Irene Montero, principal impulsora de la 'ley trans'. (EFE)
La ministra de Igualdad, Irene Montero, principal impulsora de la 'ley trans'. (EFE)

Más allá del deporte, Izaro conoce de primera mano la discriminación que las personas trans sufren en su vida cotidiana, sin embargo, no cree que el borrador de ley sea el adecuado: “A ti, cuando vas a un hotel y tienes que dar tu DNI, se te quedan mirando como si fueras un Ferrari de último modelo. Son cosas que te van minando, pero se pueden tomar medidas diferentes. Hay fórmulas para evitar la discriminación que ni siquiera se han llegado a poner sobre la mesa, si no es que no me lo explico. Por ejemplo, quitar del DNI, de la tarjeta, la letra del sexo. Cada uno se vería identificado por su nombre y nadie tendría que preguntarte nada”.

La deportista añade en su crítica a medidas como la tomada recientemente por la Diputación Provincial de Huesca, que convocó oposiciones en las que, por primera vez en España, una plaza estaba reservada para una persona trans, algo que provocó críticas desde el colectivo, al entenderlo como una discriminación, aunque fuera positiva. “Le estás diciendo a una persona transexual que tiene que ir a un tribunal a decir que es transexual, cuando la mayoría solo queremos vivir tranquilas”, sentencia Izaro.

Transexual Derechos humanos LGTBI Registro Civil Fútbol sala
El redactor recomienda