la actriz y directora es favorita para la biznaga de oro

Dolera convierte un pedo en algo romántico

Leticia Dolera presenta en Málaga su ópera prima, 'Requisitos para ser una persona normal', una comedia atípica influida por el indie americano que ha conquistado el certamen

Foto: La actriz Leticia Dolera posa durante la presentación de su primera película como directora Requisitos para ser una persona normal (EFE)
La actriz Leticia Dolera posa durante la presentación de su primera película como directora "Requisitos para ser una persona normal" (EFE)

¿Sabe usted lo que es un horno holandés? A lo mejor no lo llama así, pero seguro que lo ha practicado en la soledad de su casa. El horno holandés consiste en tirarse un pedo debajo de la manta (sábana o elemento para tapar) y cubrirse para disfrutar su olor. Parece una guarrada, pero un 99% de los seres humanos lo ha hecho en algún momento de su vida. Vayamos un paso más lejos, ¿qué les parece un horno holandés conjunto? Compartir con tu pareja una flatulencia. Todo esto viene al caso por Requisitos para ser una persona normal, la película de Leticia Dolera presentada en el Festival de Málaga y que se ha convertido en la favorita por la Biznaga de Oro.

Dolera, hasta ahora actriz en series como Al salir de Clase, filmes como REC 3 y realizadora de cortos, plantea un filme naif, colorido, romántico hasta las trancas, brillante y divertido. La guionista, directora y protagonista consigue en su ópera prima algo tan difícil como convertir algo tan cotidiano como un pedo en una oda al romanticismo. La propia Dolera confiesa entre carcajadas a El confidencial que ella describía este momento como “la escena de sexo de la peli”, porque tiene claro que no hay nada “más íntimo que compartir un horno holandés”.

Pero Requisitos para ser una persona normal es mucho más que pedos, es una película que cuestiona las etiquetas de la sociedad y lo que la gente considera normal. María de las Montañas, su protagonista, quiere ser una persona corriente, y para ello recurre a la ayuda de un gordo pelirrojo (genial descubrimiento Manuel Burque) tan átipico como ella. El filme se enmarca en esa tendencia que podríamos llamar ‘anticomedia romántica’, muy popular entre el 'indie' americano pero extrañamente ausente en nuestra cinematografía.

La propia Leticia Dolera no tiene ningún pudor en confesar sus influencias. ”Mientras escribía veía películas que me inspirasen y tuvieran nexos de unión con la mía. Me vi con el director de fotografía y arte 500 días juntos, Juno, el cine de Miranda July… Pero en cierto modo también me he inspirado en Lena Dunham y me he mirado en el espejo de actrices que también son directoras, como Julie Delpy, Valérie Donzelli o Valeria Bruni-Tedeschi, todas francesas y que han escrito, dirigido y protagonizado sus historias. Todas con un punto de visto muy único, muy poco académico, se las nota muy libres y eso fue un punto de inspiración muy fuerte”, explica.

Hay muchos elementos tomados de las películas citadas, pero también una voz personal que hacía falta en el cine español. Una película generacional que nace sin el apoyo de una gran cadena de televisión privada (aunque sí están Telefónica Studios y TVE) y que, como dice Dolera, confía en “el boca oreja y en que aguante en las salas”.

Tuvo la suerte de que desde que escribió el guion (para ella la parte más complicada de todo este proceso) Televisión Española apoyo el proyecto. Leticia Dolera sabe que es una mujer afortunada, ya que en la actual industria española no es normal que una ópera prima se levante con tanta facilidad.

El filtro de Bayona

Requisitos para ser una persona normal nació sin voluntad de convertirse en una película, pero las palabras fueron creciendo y Leticia Dolera comprendió que tenía algo grande entre manos. “Empecé a escribir los personajes, y poco a poco me di cuenta de que ya no me valía un corto y de que cuando tenía ratos libres lo que más me apetecía era pasar tiempo con mis personajes”, cuenta la directora.

En un primer momento Leticia Dolera no pensaba protagonizar su propio filme, sino que pensaba en actrices de su generación como forma de inspirarse, pero los productores lo tuvieron claro: ella era María de las Montañas. Dolera se mostró reticente, pero hablando con su amiga la directora Paula Ortiz (De tu ventana a la mía), acabó pasando por el aro. “Si a esta historia le estaba dando mi voz desde el guion, y también en la dirección, lo natural era que la voz de la protagonista tuviera mi voz real, era una forma de cerrar el círculo”, justifica la actriz.

Presentada en málaga 'requisitos para ser una persona normal', la primera de leticia dolera
Presentada en málaga 'requisitos para ser una persona normal', la primera de leticia dolera

El de Ortiz no fue el único consejo amigo que escuchó. Una vez tuvo un primer montaje del filme reunió a unos cuantos colegas para que juzgaran su trabajo, entre ellos Borja Cobeaga y Juan Antonio Bayona. Casi nada. “Fue muy importante porque fue una opinión fresca. Cuando has escrito y rodado la película estás tan dentro de ella que eso te ayuda”, explica Leticia Dolera.

Una vez conocido el cine español desde dentro ¿cuál serían los ‘Requisitos para una industria normal'? La actriz lo resume citando al maestro Berlanga: “Lo que necesita el cine español es alguien que sepa francés y traduzca su ley del cine y la aplique aquí”.

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