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Almodóvar y Will Smith chocan en Cannes por culpa de Netflix

El director español se ha posicionado respecto a la polémica que protagoniza el Festival de Cannes de este año en la rueda de prensa del jurado que él preside

Foto: Jessica Chastain, Will Smith y Pedro Amodóvar en la inauguración del festival de Cannes. (EFE)
Jessica Chastain, Will Smith y Pedro Amodóvar en la inauguración del festival de Cannes. (EFE)

“Si no sabéis lo que ha hecho este hombre no deberías estar aquí”, así ha presentado Henri Béhar, anfitrión habitual de las ruedas de prensa en Cannes, a Pedro Almodóvar. El manchego vuelve a ser el único director español presente en la competición por la Palma de Oro, pero esta vez como presidente del jurado que deberá conceder este premio al que él ha aspirado en cinco ocasiones. “Mi primer sueño fue hacer cine, Cannes venía después como algo irrealizable”, ha recordado Almodóvar ante la prensa. “Desde el año 1982 en que empecé a venir como espectador, para mí Cannes siempre ha sido una gran fiesta. El lugar por excelencia donde se celebra el cine de autor. Como miembro de este jurado tan diverso lo que espero es que lleguemos a sentir ante una película lo mismo que los primeros que vieron 'Viridiana', 'La dolce vita' o 'Apocalypse Now', por citar las primeras Palmas de Oro que recuerdo. Espero que este milagro vuelva a ocurrir y que todos seamos testigos de ello.”

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Almodóvar comparte responsabilidad junto a otros dos directores, el coreano Park Chan-wook ('Oldboy', 'La doncella'...) y el italiano Paolo Sorrentino ('La gran belleza', 'The Young Pope'), dos directoras, la alemana Maren Ade ('Toni Erdmann') y la francesa Agnès Jaoui ('Para todos los gustos'), el músico Gabriel Yared, la actriz china Fang Bingbing, la estadounidense Jessica Chastain y el actor Will Smith, que ha animado la rueda con un sentido del humor del que no podían hacer gala el resto de presentes.

La presencia de más mujeres directoras en el jurado de lo que es habitual ha propiciado que saliera a colación el tema de la mirada femenina en las películas a concurso y hasta qué punto el jurado valorará este aspecto. “Me encuentro lo suficientemente femenino”, ha asegurado Almodóvar, “como para estar seguro de que mis opiniones contendrán la feminidad necesaria. Pero lo importante son las películas en sí mismas, y no si están dirigidas por un hombre o una mujer, ni su componente gay. Aunque espero que esta diversidad sí esté presente en la selección de films.”

Netflitx ok pero...

Almodóvar también se ha pronunciado sobre la gran polémica de este año, la irrupción de Netflix en el festival con dos películas que la plataforma digital no piensa estrenar en salas y el consiguiente cambio del reglamento por parte de Cannes que a partir del año que viene ya no va a permitir concursar films que no lleguen a la gran pantalla.

"Para mí sería una paradoja que la Palma de Oro no se pudiera ver en salas" ha declarado Almodóvar en referencia a Netflix

El manchego ya venía preparado para hablar sobre el asunto y ha leído una suerte de declaración al respecto. “Las plataformas digitales son una nueva forma de ofrecer contenidos de pago, lo cual en principio es bueno y enriquecedor. Pero esto no debería suprimir las fórmulas ya existentes, como la asistencia al cine. No deberían alterar los hábitos de los espectadores, y ese es el debate ahora mismo. Las nuevas plataformas deben asumir y aceptar las reglas del juego ya existentes, que implican el respeto a las actuales ventanas de exhibición. Para mí sería una paradoja que la Palma de Oro no se pudiera ver en salas. Esto no significa que no respete ni celebre las novedades tecnológicas, pero mientras siga vivo defenderé algo que muchos jóvenes ahora mismo no conocen: la capacidad de hipnosis de una gran pantalla sobre el espectador. Creo firmemente que la primera vez que uno ve una película, la pantalla no debe formar parte de nuestro mobiliario. Sino que nosotros debemos ser diminutos para sumergirnos en esas imágenes y sentirnos arrastrados por la historia.”

Will Smith ha matizado la opinión del español explicando que sus tres hijos combinan sin problemas ver Netflix y la asistencia regular al cine

Will Smith ha matizado la opinión del presidente del jurado, explicando que sus tres hijos combinan sin problemas ver Netflix y la asistencia regular al cine, “son dos formas de entretenimiento perfectamente compatibles y Netflix permite el acceso a obras que mucha gente no podría ver de otra manera.” El protagonista de 'El príncipe de Bel-Air', que acaba de rodar una película de 90 millones de dólares para Netflix ('Bright'), se ha mostrado entusiasmado por formar parte del jurado, ha prometido acostarse temprano para llegar al pase de las 8.30 de la mañana en perfectas condiciones y ha confesado que la última vez que vio tres películas seguidas en un mismo día, algo que tendrán que hacer los miembros del jurado durante el transcurso del festival, tenía 14 años.

Inauguración desangelada

El festival ha dado su pistoletazo de salida con 'Les fantômes d'Ismaël' de Arnaud Desplechin, película fuera de concurso que ha sido acogida con cierta frialdad en su primer pase ante la prensa. El cineasta francés arma un intenso drama con un punto de farsa en torno a un director de cine que se debate entre su pareja actual y su primera esposa.

Pocos directores como Arnaud Desplechin encarnan en la actualidad la herencia de ese cine de autor francés que tendría en François Truffaut su máximo representante. El cine, los lazos familiares y el deseo amoroso son los pilares de una filmografía trufada por títulos como 'Rey y reinas', 'Un cuento de Navidad' o 'Tres recuerdos de mi juventud'. A su manera, 'Les fantômes d'Ismaël' se configura como una continuación de esta última, en tanto Mathieu Amalric vuelve a ponerse en la piel de un personaje que espeja las inquietudes del propio realizador. En este caso, un director de cine en pleno rodaje de un film de espías inspirado en su hermano, que además vive una crisis cuando la esposa a la que daba por muerta regresa a su vida. Desplechin convoca todas sus obsesiones recurrentes en un film que juega a las dualidades a través de una alambicada estructura que recuerda por momentos el manierismo de un Brian De Palma.

Pero la película acaba convirtiéndose de forma inconsciente en un ejemplo de cine de autor que alcanza su punto de saturación. El triángulo amoroso entre el protagonista, su pareja actual (Charlotte Gainsbourg, lo mejor de la película) y su primera esposa a la que se había dado por desaparecida (Marion Cotillard) se dibuja a través de dos referentes tan desgastados como son 'Vertigo' y 'La maman et la putain'. El personaje de Cotillard es una Carlotta que regresa de entre los muertos a modo de femme fatale fascinante. Y las dos mujeres se reparten respectivamente los caducos roles de desestabilizadora y salvadora, apasionada y tranquila, el pasado turbulento y el presente sereno. Intenso hasta pasarse de registro, el protagonista también acaba teniendo un punto de parodia involuntaria del artista siempre presto a la autoindulgencia. Para redundar en el juego de dualidades, el film se estrena en dos versiones diferentes en su país de origen, la “francesa” y el “director's cut”, 20 minutos más largo. El festival por excelencia del cine de autor ha decidido inaugurar con la versión corta, que Desplechin considera menos personal.

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