Keanu Reeves, la exgallina de los huevos de oro se lía a mamporros
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estreno de 'el poder del tai chi'

Keanu Reeves, la exgallina de los huevos de oro se lía a mamporros

El popular rostro de 'Matrix' se estrena como director con una película de artes marciales

Foto: Fotograma del filme de Reeves
Fotograma del filme de Reeves

Hubo un tiempo en el que Hollywood parecía haber descubierto el secreto del éxito: rodar aparatosas cintas de ciencia ficción protagonizadas por Keanu Reeves. Entre 1999 y 2003 el actor protagonizó la trilogía Matrix, que pasó como un rodillo por las taquillas de todo el mundo: 1.632 millones de dólares de recaudación. Tela marinera.

Reeves, de hecho, ya era una estrella del cine de acción mucho antes de protagonizar Matrix.En 1994 ya había dejado temblando los cines con Speed, película sobre un autobús, conducido por Reeves y Sandra Bullock, que explotasi baja de 80 kilómetros por hora de velocidad. Todo muy a tope.

Y eso que Reeves iba más bien para ídolo de la generación grunge, gracias a sus apariciones en dos de las primeras películas de uno de los directores alternativos estadounidenses más importantes de las últimas dos décadas, Gus Van Sant, que le dirigió en Even Cowgirls get the blues (1994) y Mi Own Private Idaho, coprotagonizada por otro jovencito de culto: River Phoenix.

De esa época data la que quizás sea la mejor película de acción de Reeves: esa trepidante mezcla entre thriller hollywoodiense, película de autor y chorreo de acción testosterónicotitulada Le llaman Bodhi, dirigida por la imprescindible Kathryn Bygelow y coprotagonizada por Patrick Swayze.

Y de eso se supone que iba un poco la carrera de Reeves. De darle un toque cool a las películas de acción hollywoodiense. De dignificar los productos comerciales.

Ocurre que desde que arrasócon Matrix su perfil (tanto el comercial como el artístico) se ha deshinchado un poco. Primero, porque sus elecciones de blockbusters no han sido del todo acertadas: The Day the Earth Stood Still(2008).

Segund,o porque sus intentos por convertirse en un actor dramático de peso (La casa del lago, 2006, The Private Lives of Pippa Lee, 2009) parecen condenados al fracaso. Reeves puede tener un rostro bonito y una imagen atractiva, y hasta dar el pego en esas películas de estética cyberpunk que parecen requerir roles sin expresión, pero tras un cuarto de siglo protagonizando películas es un poco difícil ocultar más que no estamos ante un gran actor y que en el fondo Reeves es tan soso e inexpresivo como algunos de los personajes fríos que la han hecho(opinión que cualquier que le haya entrevistado alguno vez puede corraborar).

No obstante, tras unos años sin novedades reseñables, Keanu Reeves vuelve ahora a nuestras pantallas con algo noticiable: su primera película como director. Hablamos de El poder del Tai Chi, uno de esos filmes de artes marciales repleto de peleas y tortazos coreografiados. Otra de esas visitas al reino de los tortazos imposibles y las burlas a la teoría de la gravedad.

Una coproducción entre EEUU y China que ha sido posible gracias al boom que está viviendo en los últimos años el cine en el país asiático. La película, proyecto rodado en China y Hong Kong, ha funcionado relativamente bien en las pantallas asiáticas, pero la verdadera sorpresa es que Reeves demuestra cierta pericia a la hora de filmar los combates.

El poder del Tai Chi es un entretenimiento puro y duro que no pasará a la historia de los filmes de artes marciales. Reeves no inventa la pólvora precisamente, pero la película está lejos de ser un batacazo. Resulta que el actor tiene sentido del ritmo. A ver si la dirección va a ser lo suyo al fin y al cabo.

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