Una reunión informal del cabildo dio el visto bueno a Tangana para grabar en la catedral de Toledo
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Polémica en Toledo

Una reunión informal del cabildo dio el visto bueno a Tangana para grabar en la catedral de Toledo

La solicitud para grabar el vídeo habría seguido "los cauces habituales". "Se pidió el guion y la letra, aunque no fue el cabildo quien dio directamente la autorización, porque esta se hizo en verano, y esos meses no se reúne"

Foto: C. Tangana junto a Nathy Peluso en un momento del videoclip de 'Ateo'.
C. Tangana junto a Nathy Peluso en un momento del videoclip de 'Ateo'.

C. Tangana lo vuelve a hacer. Si hace unas semanas se valía de la famosa foto rodeado de mujeres en biquini para promocionar su single 'Yate', ahora ha sido un baile sensual junto a Nathy Peluso, grabado en la catedral de Toledo, el que le ha servido para dar a conocer su canción 'Ateo', que en menos de veinticuatro horas ha alcanzado cerca de millón y medio visualizaciones en YouTube. Y en medio de la polémica suscitada, la iglesia de Toledo y la bronca pública, a base de notas de prensa cruzadas, protagonizada por el deán de la catedral, que autorizó la grabación del vídeo, en aras de "favorecer el diálogo con la cultura contemporánea", y el arzobispo, Antonio Cerro, que horas después decía desconocer "la existencia de este proyecto" y desaprobaba "las imágenes grabadas".

Según ha podido conocer El Confidencial de fuentes cercanas al cabildo, la solicitud para grabar el vídeo habría seguido "los cauces habituales". "Se pidió el guion y la letra, aunque no fue el cabildo quien dio directamente la autorización, porque esta se hizo en verano, y esos meses no se reúne", aseguran las fuentes que prefieren guardar el anonimato. Así, fue en una reunión informal de algunos de los miembros del cabildo donde se dio el visto bueno a la grabación de las imágenes iniciales del videoclip. En ellas, Tangana y Peluso se encuentran en el interior del templo e inician un sensual baile ante la mirada curiosa y expectante de unos caracterizados sacerdotes, que les espían desde detrás de las columnas. Según han confirmado las fuentes consultadas, la grabación no interrumpió el culto en el templo, pues se realizó a horas en que habitualmente se encuentra cerrada. Además, la catedral recibió una cantidad de la productora como contraprestación, que no han querido confirmar desde el arzobispado aunque si han señalado que es "mucho menor de lo que se ha publicado".

Foto:  Opinión

Tras la polémica suscitada por el vídeo, a primeras horas de la mañana, el deán de la catedral, Juan Miguel Ferrer hacía público un comunicado en el que, si bien lamentaba "que a algunas personas les pueda producir desagrado", justificaba su grabación con el argumento de que "presenta la historia de una conversión mediante el amor el humano". Y como prueba, hacía referencia a una parte de la letra: "Yo era ateo, pero ahora creo, porque un milagro como tú ha tenido que bajar del cielo". En un tono conciliador, el deán reconocía que el video "utiliza un lenguaje visual provocador, pero no afecta a la fe". En defensa de la iniciativa de ceder el templo para la grabación, señalaba que "la finalidad ha sido exclusivamente favorecer el diálogo con la cultura contemporánea, preservando siempre la fe de la Iglesia". Aun así, pedía "disculpas si ha podido herir su sensibilidad".

Sin embargo, el comunicado no consiguió calmar las críticas de algunos fieles católicos que, en diversos foros de internet, hablaban de "profanación" de la catedral. A la censura por la "permisividad" del cabildo al ceder el templo para la grabación, se sumaba su "torpeza" por no haber entendido el juego erótico que encierra el lenguaje aparentemente religioso con frases como "quiero hacerle religión a tu melena, a tu boca y a tu cara, y que me perdone la Virgen de la Almudena las cosas que hago en tu cama". "¿Nadie se había leído la letra del vídeo antes de dar el permiso para la grabación?", se preguntaba un feligrés toledano contactado por El Confidencial. "Se la han colado", añadía. Y es que expresiones como "tú despiertas ese diablo mío que me roba toda espiritualidad" o "dame del agua bendita que calma mi sed" no parecen muy acordes con la versión de que "el vídeo presenta la historia de una conversión".

"¿Nadie se había leído la letra del vídeo antes de dar el permiso para la grabación?", se preguntaba un feligrés toledano

A pesar de ello, las fuentes consultadas del entorno de la catedral seguían apelando a "la buena voluntad por parte de todo el mundo, tanto del cabildo al dar el permiso, como de los que han grabado el vídeo". "Pero no se ha entendido así —añadían— y ha suscitado unas reacciones inesperadas y ante eso el arzobispo ha hecho una nota". Se refería al comunicado con el que, a media tarde, el arzobispo de Toledo desautoriza al deán y "lamenta profundamente los hechos y desaprueba las imágenes grabadas en el primer templo de la archidiócesis". Monseñor Antonio Cerro afirmaba también desconocer "absolutamente la existencia de este proyecto, el contenido del mismo y el resultado final" a la par que pedía "humilde y sinceramente perdón a todos los fieles laicos, consagrados y sacerdotes, que se han sentido justamente heridos por este uso indebido de un lugar sagrado". La nota finalizaba con el compromiso del arzobispado de "revisar el procedimiento seguido para evitar que vuelva a suceder algo semejante" y anunciaba la elaboración de un protocolo para la grabación de imágenes en los templos, lo que viene a confirmar los errores en la autorización conocidos por este diario.

El vídeo, escrito y dirigido por Antón Álvarez, el nombre real que se esconde tras el "alter ego" de C. Tangana, se desarrolla en su mayor parte en la sala capitular de la catedral, restaurada en 2019, y de cuyo "Juicio Final" toma una de las imágenes icónicas de la grabación. El momento en que C. Tangana tira del cabello de Peluso, que sirvió ya hace unos días para promocionar la canción, remite al fresco en que un diablo con aspecto animal arrastra por el pelo a un alma resucitada hacia el infierno. También se encuentran referencias a la escultura de Benvenuto Cellini Perseo con la cabeza de Medusa, aunque en la versión del argentino Luciano Barbati, instalada hace un año en un parque de Nueva York y que se ha convertido en uno de los emblemas del MeToo. Esta vez es Medusa —en el vídeo una Peluso desnuda y pixelada— quien sostiene la cabeza de Perseo —C. Tangana—. La amable escena final del vídeo —con la pareja protagonista ante la catedral, junto a dos niños, uno de ellos vestido de monaguillo, haciéndose fotos con los sacerdotes que los miraban expectantes al principio— se puede entender en el sentido de "la historia de conversión" que había servido para justificar la grabación.

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