El poeta Francisco Brines gana el premio Cervantes
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Dotado con 125.000 euros

El poeta Francisco Brines gana el premio Cervantes

El poeta valenciano, de 88 años, ha obtenido el mayor galardón de las letras en español

Foto: El poeta Francisco Brines (EFE)
El poeta Francisco Brines (EFE)

El poeta valenciano Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932) ha obtenido el Premio Cervantes en este 2020. Es el mayor galardón de las letras en español. Según ha destacado el jurado, ha sido premiado "por su obra poética, que va de lo carnal a lo puramente humano, a lo metafísico, a lo espiritual hacia una aspiración de belleza e inmortalidad". La poesía vive un puro alborozo, ya que en las dos últimas ediciones fueron premiados los poetas Joan Margarit e Ida Vitale y Nobel este año lo obtuvo la poeta estadounidense Louise Glück. Este premio, además, como la lotería de navidad, está muy repartido, ya que son varias editoriales las que publican a Brines.

Hijo de agricultores, consiguió estudiar Derecho y Filosofía y Letras en Madrid y ya desde los años cincuenta, que fueron de una especial efervescencia literaria, quizá la que no había en otros ámbitos, empezó a destacar. También era de aquellos jóvenes poetas que se reunían en el madrileño café Gijón. En 1958 fue premiado con el Adonais, que daba relevancia a los jóvenes escritores, por su poemario 'Las brasas', donde ya se veía la influencia de Luis Cernuda y esa carnalidad y sensualidad de su poesía. Por eso, aunque formó parte de todo aquel grupo de literatos como Ángel González, Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, Gil de Biedma, Caballero Bonald, José Agustín Goytisolo y José Ángel Valente -una pléyade estupenda-, a Brines le interesó más lo corpóreo y lo íntimo, que lo social que preocupaba más a estos otros escritores.

Amor, sensualidad, carnalidad

En 1966 publicó el poemario 'Palabras a la oscuridad', versos de amor y de encuentros que se abría con estas palabras: "En aquel lugar miraron sus ojos, por vez primera, la hermosura del mundo, y sintió amor. No habrá olvido nunca para ese recuerdo". Con este libro obtuvo el Premio Nacional de la Crítica, aséntandose ya en el olimpo poético.

Por supuesto, la poesía tampoco da para tanto y se ganó la vida como profesor de Literatura Española en la Universidad de Cambridge y después de Lengua Española en la de Oxford.

Veinte años después de sus primeros libros, ya en democracia, retomaría la publicación de la poesía con otro poemario que fue muy bien recibido: El otoño de las rosas. Eran en total sesenta poemas que había escrito en los últimos diez años. Este libro estaba dedicado a Juan Ramón Jiménez y a Luis Cernuda, dos de sus maestros -también hay ecos de Antonio Machado- y en él ya habita mucha melancolía, la decadencia de lo vivido, el paso del tiempo. Con él ganó el Premio Nacional de Literatura. El primer poema dice así:

"Vives ya en la estación del tiempo rezagado:

lo has llamado el otoño de las rosas.

Aspíralas y enciéndete. Y escucha,

cuando el cielo se apague, el silencio del mundo".

En 1995 recordó su infancia con 'La última costa'. Le hablaba ya a la muerte, pero con un profundo amor a la vida. En la poesía de Brines hay esa hermosa conjunción entre cierta tristeza porque las cosas pasan, pero a la vez lo colorea con una luz mediterránea, casi como si fuera un cuadro de Sorolla.

"Oh, Vida,

que todo me lo has dado.

Ahora ya sé que, siendo esto verdad,

nada me has dado.

Más déjame mirarte aún con amor,

aunque no tenga ya deseos de abrazarte.

Y aunque sepas que yo no te abandono

puedes tú abandonarme".

Premiado y reconocido

A partir de los noventa su poesía fue reconocida -en realidad, siempre lo fue- en forma de homenajes. Primero obtuvo el Nacional de las Letras a toda su trayectoria en 1999. En 2001 entró en la Real Academia Española en sustitución de Antonio Buero Vallejo. También ese año fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Y ya en 2010 consiguió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que distingue al mejor poeta de las dos orillas.

La última antología de su poesía, 'Jardín nublado', está publicada por Pre-Textos, la misma editorial que hasta ahora ha publicado a Louise Glück. Le han llamado el poeta metafísico, pero lo que es seguro es uno de los grandes de la poesía y, en general, las letras españolas. Si alguien ha profundizado en el amor con la poesía, en lo que mueve las entrañas, ese ha sido Brines.

Premio Cervantes Noadex