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'Flores en el ático', la novela sobre el encierro que traumatizó a generaciones

La novela de V.C. Andrews, de la que pronto se cumplirán cuarto décadas de su publicación en España, narra la reclusión de cuatro niños en un ático durante más de tres años

Foto: 'Flores en el ático', película de 2014.
'Flores en el ático', película de 2014.

Iban a ser unos días de encierro, pero duró tres años. Al principio, todo iban a ser juegos, televisión y lecturas entretenidas, pero acabó convirtiéndose en “una historia de incesto, violación y asesinatos”, como la describió The Guardian. Se trata de 'Flores en el ático', la novela de la norteamericana V.C Andrews (1923-1986) publicada en 1979 en su país -en España se cumplen en breve cuarenta años de su publicación en Plaza & Janés- y que a día de hoy todavía es uno de los libros más vendidos en todo el mundo con más de 40 millones de ejemplares. La premisa de la novela era extraordinariamente seductora: “Es una novela sobre una madre que encierra a sus hijos en el ático durante tres años y tres meses”, según pudo comprobar la editora Ann Patty. Casi no le faltó saber nada más.

“Leí el manuscrito del tirón hasta las dos de la mañana. Me pareció horrible y fabuloso”, contó tiempo después Patty. Se había encontrado con el manuscrito de una escritora absolutamente desconocida -Andrews se había dedicado toda su vida escribir relatos y artículos como freelance para diversas publicaciones sin alcanzar nunca la notoriedad- que le había vuelto de la cabeza del revés.

V.C Andrews.
V.C Andrews.

Fue inmediatamente a visitarla a su casa en el estado de Virginia y se encontró con una mujer de más de 50 años de edad, sentada en una silla de ruedas por una lesión que tuvo en su juventud, aunque podía caminar, “y con un sentido del humor perverso. Nos turnamos para desechar ideas de la trama, ideando nuevas miserias para que los niños en enfrentaran a ellas en el mundo exterior: enfermedad, suicidio, amor obsesivo, transgresión sexual y locura", afirmó después la editora. Desde luego, Virginia Cleo Andrews -su nombre completo- no era ninguna señora de formas remilgadas pese al aspecto frágil en su silla de ruedas, su pelo rubio cardado y su rostro de votante republicana a la derecha de Nancy Reagan.

Cuando salió a la venta, las críticas fueron muy duras. De hecho, el crítico de The Washington Post manifestó que era “el peor libro que he leído en mi vida”. Pero quizá fue precisamente eso, como había afirmado la editora - “una novela horrible y fabulosa”- lo que hizo de esta novela un auténtico boom y a su autora, millonaria.

Es romántica, pero no

'Flores en el ático' es un libro que, a priori, se puede encuadrar en el género romántico. Comienza con la vida idílica de una familia en la que los padres son rubios y guapísimos y los cuatro hijos, de edades entre los 14 y los 5 años de edad, también. La tragedia aparece cuando el padre muere en un accidente de tráfico y la madre, que es ama de casa, no ha cotizado en su vida y el marido la ha dejado llena de deudas, decide marcharse con los niños a casa de sus padres. Los abuelos, por supuesto, viven en una mansión con decenas de habitaciones, pero la abuela, que ya desde el principio no es ninguna viejecita adorable, decide enclaustrar a los niños en el ático. La razón es que son, literalmente, hijos de una relación incestuosa -sus padres eran hermanos- y el abuelo, que está próximo a morir y dejar una herencia enorme, no se puede enterar de que existen.

La novela se convierte en una historia de terror gótico con la tensión sexual entre los dos hermanos, encerrados durante tres años

Y aquí llega el giro de terror gótico. La mansión pasa a ser como una casa siniestra. Lo que al principio son juegos en el ático -incluso hacen deporte para mantenerse activos- pasa a ser aburrimiento y enfermedad. Apenas entra sol y los niños más pequeños empiezan a sufrir la falta de vitaminas -por no decir que además están siendo envenenados con bollos llenos de arsénico. Los hijos mayores entran en plena pubertad con lo que aparece otro de los elementos de la novela gótica, que es ese erotismo misterioso, el deseo oscuro y prohibido, donde hay mucho arrebato sentimental y en el que normalmente la protagonista suele ser una mujer con un deseo reprimido (lean Drácula, por ejemplo). En la novela es la hija quien se convierte en este personaje y entre los dos hermanos se tensa la cuerda de la atracción sexual tras más de dos años encerrados. Esto, como ya lo vio venir la editora, es pura salsa barbacoa para los lectores. Nada que ver con la novela romántica empalagosa y cursilona.

Entre Nora Roberts y Hobbes

El éxito de la novela hizo que la autora escribiese otros cuatro libros más sobre esta saga, 'Pétalos al viento', 'Si hubiera espinas', 'Semillas del ayer' y 'Jardín sombrío', si bien esta última la finalizó Andrew Neiderman, ya que la escritora murió de un cáncer de mama mientras la escribía. En todos estos libros volvía a haber esa mezcla entre el amor romántico, pero también lo terrorífico, lo cruel y lo perverso. Como una Nora Roberts cruzada con Sade y Hobbes. Cuando tiempo después le preguntaron a Andrews por qué tuvieron tanto éxito sus libros y de dónde surgían esos argumentos tan enrevesados, la escritora contestó, “¿Tú no lees los periódicos, cariño? Esas cosas pasan. Lo que me interesa es conocer esos mecanismos psicológicos que llevan a alguien a ejercer el mal”.

"¿Tú no lees los periódicos? Esas cosas pasan. Lo que me interesa es conocer esos mecanismos psicológicos que llevan a alguien a ejercer el mal"

Neiderman, por otra parte, se convirtió en el pilar de la franquicia V.C. Andrews, puesto que en la editorial decidieron seguir publicando libros al estilo de esta autora aún después de muerta -no es tan raro, ha pasado recientemente con Stieg Larsson- y él fue el encargado de escribirlos. De hecho, la última saga, y ya hay veinte, salió publicada en 2013.

Un adaptación al cine muy pulp

'Flores en el ático' también ha llegado al cine en dos ocasiones. La primera fue en 1987, una película dirigida por Jeffrey Bloom, que recoge bastante de la esencia de la novela y sobre la que la propia escritora estuvo bastante encima. Vista hoy es un telefime ochentero con estética de 'Vacaciones en el mar', Falcon Crest o Dinastía, pero para quien haya leído la novela se encontrará en ella con lo que es realmente el libro. Tienen oportunidad para verla en Filmin, lo que demuestra que es todo un fenómeno kitsch.

Imagen de la película de 1987.
Imagen de la película de 1987.

La otra adaptación se hizo en 2014 y aunque era una película para televisión su factura está mucho más cuidada. También se escogieron actores de renombre como Ellen Burstyn para el papel de la abuela mala, Heather Graham, la madre, y Kiernan Shipka, la hija (también fue la hija de Don Draper en Madmen). Y, sin embargo, tienen mucho menos atractivo que la adaptación de hace treinta años. Un crítico la catalogó como “diversión televisiva pulp”. La propia novela es terriblemente pulp. Pueden ver la película o leer el libro, que todavía se vende en más de 50 librerías en toda España. Y en estos tiempos de encierro, quizá más, porque a estas alturas nadie sabe cuánto va a durar.

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