estrenada en amazon

Van Damme se ha vuelto loco (y su nueva serie es un desfase que tienes que ver)

Por fin llega a España 'Jean-Claude Van Johnson', el último desbarre autoparódico de uno de los grandes mitos del cine de acción de los 80, brillantemente idiota, terriblemente divertido

Foto: Jean-Claude Van Damme enseña músculo en 'Jean-Claude Van Johnson'. (Amazon)
Jean-Claude Van Damme enseña músculo en 'Jean-Claude Van Johnson'. (Amazon)

Jean-Claude Van Damme es un grande. Y punto. Un actor sin complejos que ha llegado a la cima por un camino, como mínimo, extravagante, con esa habilidad para hacer del 'spagat' un talento varonil —y hasta sexy, perdónenme—. Demostró su querencia por los papeles múltiples en 'Doble impacto' (1991) y por interpretarse a sí mismo en 'El último gran héroe' (1993), y su vis cómica, que siempre le lleva a hacer el gamberro en las entrevistas, ha quedado eclipsada dentro de la pantalla por una carrera cimentada sobre sus bíceps.

Solo dos palabras: 'Double Team'. Era 1997 y el mundo no estaba preparado para una película de este calibre, una adelantada a su tiempo a la que le faltó una vuelta de tuerca irónica más para convertirse en una joyita posmoderna: Van Damme —sin su 'mullet', gracias a Dios— interpretando por enésima vez a un agente antiterrorista, acompañado por un Dennis Rodman haciendo frente a la cámara lo que hacía fuera de ella antes de echarse amigos como Kim Jong-Unes decir, soltar tacos, cambiarse el tinte de pelo y enseñar ombligo— y un guion fusilado de una serie sesentera de culto como 'The Prisoner'. Un popurrí perfecto para 2017; una basura infecta para el público y la crítica de finales de los 90.

'Jean-Claude Van Johnson', la serie que acaba de estrenar Amazon esta semana y que trae de vuelta a Jean-Claude Van Damme a la primera línea mediática, es la sublimación de la estupidez en su faceta más brillante, esa que tan bien exprimió tan bien 'Zoolander' —la primera, la primera— o 'El reportero: la leyenda de Ron Burgundy'. Hace casi diez años —en la era pre 'Los mercenarios'— al cineasta franco-tunecino se le ocurría la brillante idea de poner a un Jean-Claude Van Damme en horas bajas a interpretar a un Jean-Claude Van Damme en horas bajas en 'JCVD' (2008), en una reflexión sobre el conflicto de identidad de un actor tan encasillado en un único registro como lo es él. 'JCVD' colocó al Van Damme de ficción como víctima de un atraco en un banco en el que todo el mundo espera que se comporte como el héroe al que siempre ha interpretado, pero que en realidad no es; un pretexto para hablar de la fama, de la decadencia y del juego realidad-ficción que construye la esencia del cine, aunque a veces el espectador —y alguna que otra estrella, ejem, Bela Lugosi— lo olvide.

Amazon trae de vuelta a Van Damme con una serie de seis capítulos, de momento

La nueva serie de Amazon recupera el concepto y va más allá, con un Jean-Claude Van Damme desdoblado en tres personalidades: Jean-Claude Van Varenberg —la identidad real del actor—, Jean-Claude Van Damme —su identidad artística— y Jean-Claude Van Johnson —un agente secreto que lucha contra el crimen y que utiliza su trabajo de actor como tapadera de sus misiones secretas—. El desbarre máximo, porque realidad y ficción se entremezclan constantemente en esta serie que, ante todo, sirve para que Jean-Claude Van Damme —¿o Van Varenberg?— se ría sin pudor de sí mismo y de su personaje, en un ejercicio de autoparodia multicapa elevado a la enésima potencia, recurriendo a un humor tan idiota que de idiota es brillante. Como el propio Jean-Claude, que siempre se ha movido en esa fina línea entre el "es más tonto que un saco piedras" y el "genio incomprendido".

Jean-Claude Van Damme recibe una paliza en el set de rodaje, siempre con estilo. (Amazon)
Jean-Claude Van Damme recibe una paliza en el set de rodaje, siempre con estilo. (Amazon)

La primera temporada de la serie, de seis capítulos, cuenta la historia de un Van Damme —¿o Van Varemberg?— retirado de su carrera cinematográfica, al que las nuevas generaciones ya no recuerdan, hastiado del sexo vacío con tipas explosivas y torturado por un amor perdido. La Norma Desmond del cine de acción ochentero ya no puede hacer un 'spagat' completo. Pero cuando se reencuentra accidentalmente con ese amor frustrado, Vanessa (Kat Foster), Van Damme decide recuperarla recuperando su 'mojo' y volviendo de su retiro. ¿Al cine? Bueno, no solo al cine, porque en realidad a Van Damme la vida como una estrella de cine multimillonaria le llena lo mismo que una tortita integral, sino al mundo del espionaje secreto, como el agente Van Johnson.

La Norma Desmond del cine de acción ochentero ya no puede hacer un 'spagat' completo. ¿O sí?

Porque mientras Van Damme rueda en Bulgaria una producción de bajo presupuesto en la que interpreta a un Huckleberry Finn experto en artes marciales, Van Johnson debe desactivar una red búlgara de tráfico de drogas. El problema: que Jean-Claude Van Johnson tiene más en común con Archer que con James Bond. E incluso, a veces, con Johnny English.

Lo que le gusta a Van Damme un buen 'press' de pecho. (Amazon)
Lo que le gusta a Van Damme un buen 'press' de pecho. (Amazon)

Y aunque 'Jean Claude Van Johnson' es hilarante en lo hiperbólico de la caricatura que hace del actor, de las películas de acción y del mundo del cine en general, le falta profundidad para no quedarse en una metaficción graciosa, sí, pero algo vacía. En 'JCVD' veíamos a un actor que había abandonado Hollywood, que peleaba por la custodia de sus hijos y que lloraba por sentirse un fracasado en la vida, a pesar de —o precisamente por— haber alcanzado la el estatus de icono pop. La imagen de un Van Damme sorbiéndose la moquera por su desdicha acongojaba, pero también descubría a un actor con un nuevo registro, capaz de dar más que patadas giratorias.

A 'Jean-Claude Van Johnson' le falta profundidad para no quedarse en una metaficción graciosa, sí, pero algo vacía

La serie creada por Dave Callaham —coguionista de 'Los mercenarios', guionista de 'Wonder Woman 2'— prefiere quedarse, sin embargo, en el terreno del humor, apostando por los gags autorreferenciales y los clichés más burdos de las películas de espías colocando a un Van Damme divertido y todavía muy en forma en las tesituras más insospechadas. Más disparatada, pero menos interesante. Una especie de cruce entre 'Extras' —sin la mordiente de la serie de Gervais— y 'Kingsman', donde la víscera se convierte en parte del chiste.

Jean-Claude en el rodaje donde interpreta a un Huckleberry Finn que reparte patadas voladoras. (Amazon)
Jean-Claude en el rodaje donde interpreta a un Huckleberry Finn que reparte patadas voladoras. (Amazon)

Y en su arrebato de locura y desinhibición, la serie se permite recurrir a resoluciones inverosímiles, viajes espacio-temporales —como en 'Timecop, policía en el tiempo' (1994)— y al protagonista interpretando a dos y tres personajes en la misma escena, incluso a un Van Damme haciendo de un impostor que hace de Van Damme, rizando el rizo. No es la idea más original del mundo —solo hay que remontarse a 'El último gran héroe' (1993), de nuevo—, pero sí es la primera vez que vemos al actor tan desatado. Esto no es 'Cómo ser John Malkovich' (1999), donde la genialidad recae en la idea y su ejecución; aquí la genialidad recae en ver hasta dónde puede llegar el chiste de Van Damme contado por el propio Van Damme. Sin complejos.

Jean-Claude Van Johnson es un agente secreto más al estilo Archer que James Bond. (Amazon)
Jean-Claude Van Johnson es un agente secreto más al estilo Archer que James Bond. (Amazon)

El actor belga, además, se ha encargado de la producción de la serie junto a Peter Antencio —que también ha dirigido todos los capítulos—, David W. Zucker —responsable de 'The Terror' y 'El hombre en el castillo', entre otras— y Ridley Scott. Y el final deja abierta —más bien casi obliga— a una segunda temporada. Parece que al final, además de músculos bruselenses, Van Damme tiene algo en la sesera.

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